Pelucas

Read this page in English


Para muchas mujeres, las pelucas son la respuesta. Una mujer se convirtió en especialista en venta de pelucas después de atravesar su propia experiencia con cáncer de mama, mastectomía y pérdida del cabello. "En el transcurso de cuatro semanas, perdí una parte importante de mi cuerpo y todo mi cabello, incluidas las cejas y las pestañas. Estaba en mi peor momento. Sé lo importante que puede ser una hermosa peluca", decía, mientras explicaba la opción de su carrera profesional.

Recomendaciones sobre cómo prepararse para usar una peluca

  • Córtate el cabello bien corto antes de comenzar la quimioterapia. Resulta menos traumático perder mechones cortos de cabello que largos, y es más fácil colocarse una peluca donde hay menos cabello.
  • Si te acostumbras a llevar el cabello corto, no tendrás que esperar tanto hasta que vuelva a crecerte y puedas sentirte como antes. El cabello más corto es también más fresco, algo importante a tener en cuenta, porque las pelucas pueden ser calientes en verano.
  • Debido a que una peluca de cabello corto es más fácil de usar y cuidar, si tu cabello ya está corto, se te hará más fácil vivir con un cabello temporal de un largo similar.
  • Hojea en libros de salones y revistas de peinados para encontrar un corte favorecedor que sea justo para ti.
  • Entrevista a algunos estilistas. Es recomendable hacer una cita solamente para hablar con un experto, antes de hacerte el corte.

Buscar una peluca

¿Cómo encuentras una peluca? Existen varias posibilidades:

  • El centro de tratamiento del cáncer de tu hospital o las organizaciones del cáncer de mama locales pueden tener un listado de especialistas en pelucas de la zona.
  • Es posible que tu estilista pueda recomendarte una tienda de pelucas. Algunos especialistas en pelucas te visitan en tu casa para brindarte mayor privacidad.
  • Pídeles sugerencias a tus amigos.
  • Algunos salones de belleza ofrecen servicios especiales para mujeres que están en tratamiento de cáncer, de modo que después de que elijas tu peluca, puedas hacer que le den uno de los variados estilos disponibles.

Trata de elegir la peluca ANTES de que comience la quimioterapia. Tendrás mayor energía. Además, el estilista podrá ver el peinado y el color natural de tu cabello. Puedes acostumbrarte a usar la peluca en las sesiones de prueba, alternándola con tu propio cabello.

Las pelucas vienen en gran variedad de estilos y colores. Una peluca de cabello real podría costar entre $800 y $3000 o más, y exige mayor cuidado que el que le das a tu propio cabello.

La mayoría de las mujeres optan por las pelucas sintéticas. Lucen bien y se sienten cómodas, no necesitan mucha atención ni cuidado y cuestan mucho menos (de $30 a $500). Para encontrar pelucas en línea, consulta la sección Recursos.

Elige la peluca de mejor calidad que puedas costearte. Se recomienda que elijas una que no tenga una línea de separación demasiado visible, que no se enrede ni sea difícil de mantener, una que no luzca como un mal peluquín. Debes sentir que te queda bien, que es la razón por la cual es importante llevarle la peluca al estilista, aunque todavía no sea necesario usarla.

También querrás que sea cómoda, que no esté forrada con materiales que te puedan raspar el cuero cabelludo. (Recuerda que la mayoría de las pelucas están diseñadas para las mujeres que tienen algo de cabello).

Si bien puedes usar la peluca casi todos los días, la mayoría de las mujeres la usan durante menos de un año, por lo que no es necesario comprar algo que te dure para toda la vida. Para mantener la peluca en buenas condiciones durante el mayor tiempo posible, dale "un descanso" y usa en su lugar un turbante, un pañuelo o un sombrero. De vez en cuando, hazla limpiar y peinar por estilistas especializados.

CONSEJO: puedes hacer tu propio soporte para pelucas con dos botellas plásticas de gaseosa de 64 onzas. Córtalas por la mitad, desecha las partes superiores, coloca los extremos cortados de las partes inferiores uno frente al otro, y presiónalos hasta que uno de ellos encaje dentro del otro para obtener un soporte en forma de balón.

Cuidado de la peluca

Las pelucas están formadas sobre una malla de tejido abierto que permite la ventilación. Se ajustan con cintas regulables en la sien, o con elástico o velcro alrededor de las orejas. Se lavan fácilmente (se recomienda hacerlo cada dos semanas), y puedes fijarlas con aerosoles o geles, pero no trates de secarlas con secador de pelo o plancha rizadora. El calor puede ablandar el pegamento y hacer que la peluca pierda su forma. Además, debes tener cuidado al cocinar. Ha habido casos de mujeres que se han chamuscado el flequillo al sacar una pizza del horno.

Elegir una peluca

El color es probablemente lo más importante a tener en cuenta al elegir una peluca. Elige un color ligeramente más claro que el de tu propio cabello, por las dos razones siguientes:

  • Puedes perder el color natural de la piel durante la quimioterapia. Esta puede tornarse grisácea, verdosa o amarillenta. En general, mientras menor sea el contraste, más favorecedora será la peluca, y tu tez no llamará la atención.
  • El cabello de las pelucas es por lo general más grueso que el tuyo. Por ello, si bien el tono puede ser el mismo que el del color de tu cabello, la peluca parecerá más oscura.

Considera la posibilidad de usar una peluca completamente divertida que te levante el ánimo cuando te mires al espejo y le diga al mundo que estás bien. Prueba un nuevo color, un nuevo largo, un nuevo estilo

Experiencia personal

"Cuando mi cabello medía más o menos una pulgada (2,5 cm) de largo, mi marido me decía que me quedaba mejor el cabello corto. Lo mantuve así, pero sí traté de teñirlo. Antes era rubio ceniza y ahora volvió a crecer gris con mechones rubios. Yo quería tenerlo castaño. Lo teñí y me quedó de color púrpura. Me lo dejé púrpura por un tiempo. La vida era algo loca, entonces, ¿por qué no probar un color de pelo alocado?"

—Annamarie

Kutluk Oktay, M.D.

Cobertura del costo de la peluca

La mayoría de las compañías de seguros médicos cubren en parte o en su totalidad el costo de la peluca, siempre que el médico haga una receta. Solicita una receta para una "prótesis extracraneal" (es decir, ¡una peluca!) para presentar ante la compañía de seguro médico. No todas las compañías reembolsan el dinero, pero deberías hacer el intento. Después de todo, es una solución para un efecto secundario del tratamiento, tan importante como los medicamentos que tomas para tratar las náuseas. Si no tienes cobertura o no puedes obtenerla, comunícate con tu filial local de la Sociedad Americana contra el Cáncer o con tu centro de tratamiento del cáncer. Es posible que proporcionen pelucas gratis.

¿Te ayudó este artículo?

No
Evergreen-donate
Volver al inicio