Problemas para ajustarse a un programa

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Las exigencias de la vida diaria a veces pueden impedir que las pacientes cumplan con su tratamiento. Los tratamientos del cáncer de mama, como la quimioterapia y la radioterapia, requieren que se invierta tiempo en traslados al hospital o la clínica, y en las sesiones de tratamiento y la recuperación. Las consultas médicas adicionales pueden afectar aún más tu cronograma semanal habitual. Todo esto puede impedir que te ocupes de tus tareas normales en casa y en el trabajo.

Los siguientes consejos pueden ser útiles para que obtengas el apoyo que necesitas:

  • Cuéntales a tus familiares, amigos, vecinos y compañeros de trabajo cómo será tu cronograma y pídeles ayuda cuando la necesites. Esto es sumamente útil cuando todos saben qué esperar y cómo ayudarte. Tus amigos y vecinos estarán encantados de cuidar a tus niños o llevarte a las consultas; solo necesitas preguntar.
  • Contrata a alguien que te ayude en tu casa, si existe la posibilidad. Piensa en contratar a una niñera, alguien que limpie la casa o un servicio de entrega de comidas si puedes pagarlo. Dejar estas tareas en manos de otra persona puede darte el tiempo que necesitas para los tratamientos.
  • Pregúntale a tu jefe si puedes organizar tus horarios de manera que trabajes más los días que no tienes tratamiento y tomarte un descanso para el tratamiento y la recuperación. Tal vez puedas hacer parte de tu trabajo en tu casa. Si esto se convierte en un problema, te sugerimos que analices la opción de reducir tu jornada laboral (a tiempo parcial o media jornada) durante el tratamiento. De cualquier forma, hazle saber a tu jefe cómo esperas que sea tu cronograma para que, juntos, puedan crear un plan que funcione para todos. Para leer más, visita Cáncer de mama y trabajo.
  • Busca otras fuentes de ayuda si las necesitas. Como muchas personas en la sociedad móvil de hoy, tal vez vivas lejos de tus familiares y amigos más cercanos. Si no pueden viajar para estar contigo y no puedes pagarle a alguien que te ayude, habla con tu médico o el personal de enfermería. Es probable que te recomienden un trabajador social o una organización local dedicada al cáncer que conozca servicios para personas que están en tu situación.
  • Considera la posibilidad de participar en un estudio clínico. Las pacientes que participan en estudios de nuevos tratamientos con frecuencia tienen una posibilidad superior al promedio de mantenerse en su programa de tratamiento. Esto puede deberse a que las personas responsables de los estudios clínicos se ocupan muy activamente de los pacientes que participan en ellos. Las visitas al consultorio y los recordatorios son más frecuentes, y se brinda más información sobre el proceso del tratamiento y actualizaciones sobre la marcha. Recuerda que en un estudio clínico obtienes el mejor tratamiento conocido o uno que tiene posibilidades de ser aún mejor. Habla con tu médico o personal de enfermería sobre estudios clínicos que se lleven a cabo en tu área.

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