Cómo hablar con tu cónyuge o pareja

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Si estás casado o vives en pareja, en una relación seria, tu cónyuge o pareja puede sentirse sumamente afectado a raíz de tu diagnóstico de cáncer de mama. Es natural que tu pareja tema por tu salud y bienestar, y se preocupe por lo que sucederá en el futuro. Como ustedes comparten los quehaceres domésticos, es probable que estén acostumbrados a que cada uno desempeñe determinadas funciones y obligaciones. También es probable que tu pareja se pregunte qué pasará si no puedes ocuparte de tus tareas habituales, ya sea ganar ingresos, cuidar a los niños, pagar las cuentas, preparar la comida o cualquier otra tarea de la vida cotidiana.

El cáncer de mama puede intensificar los modelos de comunicación que existían en su relación antes del diagnóstico. Si tú y tu pareja siempre pudieron hablar sobre temas difíciles, posiblemente esa capacidad los beneficie en este momento. Si siempre les resultó difícil comunicarse abiertamente, tal vez necesiten esforzarse para hablar sobre el cáncer y lo que significa para la relación y los quehaceres domésticos.

Aunque cada relación es única, esto puede resultar útil:

  • Cuando sea posible, invita a tu pareja a participar en las consultas médicas. Si te acompaña a la consulta médica, tu pareja escuchará directamente y comprenderá mejor el diagnóstico, las opciones de tratamiento y los efectos secundarios que puedas experimentar. Tu pareja estará mejor preparada para lo que sentirás y, después de la consulta, no será necesario que le expliques todo lo que dijo el médico. Además, si tu pareja tiene alguna duda, puede preguntarle directamente al médico.
  • Expresa claramente tus necesidades. Dile a tu pareja exactamente lo que necesitas. Es posible que algunos días desees dejar de hacer ciertas labores domésticas que normalmente haces, como cocinar o supervisar la tarea escolar de los niños, si tienen hijos. Podrías pedirle a tu pareja que atienda las llamadas telefónicas de amigos que se interesan por tu salud, que hable contigo sobre todas las opciones de tratamiento o que, simplemente, se siente contigo al final de un largo día. Trata de no dar por sentado que tu pareja podrá comprender cómo te sientes o qué necesitas.
  • Pregúntale qué necesita. Si tú, tus familiares y amigos están siempre centrados en tu tratamiento y recuperación, será muy fácil que tu pareja se sienta confundida o abrumada. Habla con tu pareja sobre lo que pueda necesitar para alejarse y recobrar energías. Alienta a tu pareja a hacer ejercicio regularmente, a salir con amigos o realizar actividades que le gusten.
  • Programa tiempo para estar juntos, solamente ustedes dos. Esto puede ser más difícil si tienen hijos, pero es importante que lo hagan. Programa momentos para dejar otras cosas de lado y hablar regularmente, no solo sobre el cáncer, sino sobre cualquier cosa que piensen o sientan.
  • Acepta el hecho de que tal vez tengan distintas formas de manejar la situación. Cada persona reacciona de manera diferente ante el diagnóstico de cáncer. A ti te puede interesar investigar mucho, mientras que tu pareja quizás prefiera confiar solamente en la orientación del médico. Uno de ustedes puede estar siempre alegre y optimista, y el otro puede necesitar respuestas sobre qué pasará si sucede esto o lo otro. Habla con tu pareja sobre las diferencias y sobre lo que mejor funciona en tu caso.
  • Determinen qué ajustes se necesitarán en el hogar y luego pidan ayuda juntos. Durante tu tratamiento, es posible que haya momentos en que no puedas ayudar con las tareas de la casa, a hacer las compras y a cuidar a los niños o a las mascotas que tengan. Quizás debas disminuir el tiempo de trabajo, lo que afectaría a los ingresos del hogar. Tu pareja puede necesitar ayuda externa para que las tareas de la casa se realicen sin problemas. Determinen juntos qué tipo de ayuda necesitan y luego pídansela a miembros de la familia, amigos y vecinos.
  • Prepárense para posibles cambios en la relación sexual. La cirugía, la quimioterapia y otros tratamientos para el cáncer de mama pueden afectarlos a ambos, física y emocionalmente. Puedes sentir tu cuerpo de otra manera y tu aspecto puede cambiar. En algunos momentos puedes sentirte débil, con náuseas o cansada. Si eres premenopáusica, la quimioterapia y algunos tratamientos hormonales pueden causar síntomas menopáusicos temporales o provocar la menopausia definitiva. Esto disminuye los niveles de estrógeno en el cuerpo. Tu deseo sexual puede disminuir y puedes tener sequedad e irritación vaginal. Habla con franqueza y abiertamente con tu pareja sobre estos cambios y pídele comprensión durante el tratamiento. Para obtener más información, visita nuestra sección Sexo e intimidad.
  • Busca ayuda profesional si la necesitas. Un diagnóstico de cáncer puede producir gran estrés, aun en las relaciones más fuertes. Si tú y tu pareja tienen problemas para comunicarse y les resulta difícil hablar de algunos temas, un terapeuta, un consejero o un trabajador social pueden guiarlos. Si te interesa hablar con un profesional, pídele a tu médico que te recomiende alguno.

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