El ejercicio después de la cirugía

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Por lo general, la cirugía es la primera opción contra el cáncer de mama. Existen tres tipos principales de cirugía de cáncer de mama: lumpectomía, que elimina solo el tumor canceroso, algo del tejido que lo rodea y posiblemente, algunos ganglios linfáticos; mastectomía, que elimina toda la mama y, por lo general, algunos ganglios linfáticos; y la extirpación de ganglios linfáticos, que se puede hacer junto con la mastectomía o la lumpectomía, durante la biopsia, o bien antes o después de los otros tipos de cirugía. Existen dos tipos de extirpación de ganglios linfáticos: extirpación axilar, en la que generalmente se extirpan entre cinco y 30 ganglios, y extirpación del ganglio centinela, en la que se extirpan uno o dos de los ganglios más cercanos al cáncer.

Si haces una rutina de ejercicios, continúala hasta el momento de la cirugía. Si lo deseas, puedes hablar antes de la cirugía con un fisioterapeuta y un entrenador personal diplomado, que tengan experiencia con sobrevivientes del cáncer de mama, para preguntarles cómo retomar la rutina una vez que el médico lo apruebe. Los expertos que guíen tus ejercicios deben estar capacitados para detectar signos y síntomas de linfedema. Es probable que puedas hacer muchos de los ejercicios que hacías antes de la cirugía, pero con menor intensidad.

¿Cuánto tiempo después de la cirugía puedes hacer ejercicio?

Deja pasar un tiempo suficiente después de la cirugía, para la sanación. El médico o el personal de enfermería te indicará ejercicios básicos de fisioterapia que puedes comenzar el día posterior a la cirugía, para mantener la movilidad del brazo y de la parte superior del cuerpo mientras la herida sana.

En cuanto a las rutinas que hacías antes de la cirugía, no deberías hacer algunos ejercicios hasta que te quiten los drenajes y los puntos.  Es posible que pasen ocho o más semanas hasta que puedas hacer ese tipo de ejercicios, en especial si te hicieron una mastectomía y te extirparon muchos ganglios. Por el pecho y la zona de la axila pasan muchos nervios y se pueden ver afectados por la cirugía de cáncer de mama. Por lo tanto, puedes sentir que los músculos están más débiles que antes de la cirugía.

Si experimentas excesiva fatiga, anemia (bajo recuento de glóbulos rojos) o te falta coordinación muscular (ataxia), no hagas ejercicio. También es conveniente dejar de hacer ejercicios aeróbicos si el recuento de plaquetas (pequeños componentes de la sangre que contribuyen al proceso de coagulación) es menor que 50000 por microlitro de sangre o cuando el recuento de leucocitos es menor que 3500 por microlitro de sangre.

No olvides pedir la aprobación del cirujano o del médico para comenzar. Habla con el médico sobre los ejercicios que deseas hacer y pregúntale si tienes alguna restricción. También es conveniente que consultes a un fisioterapeuta con capacitación en el diagnóstico y tratamiento del linfedema, para que te haga una evaluación estructural antes de comenzar a hacer ejercicio (si no lo consultaste después de la cirugía). Además de examinarte para ver si tienes linfedema, el fisioterapeuta puede buscar otros problemas que no estén relacionados con el cáncer de mama, pero que podrían limitar tu capacidad para hacer ejercicio. Aprende cómo buscar un terapeuta para el linfedema (en inglés).

Por lo general, los ejercicios que mejoran la movilidad del hombro y el brazo se pueden comenzar unos días después de la cirugía. Después podrás hacer los ejercicios para mejorar la fuerza del hombro.

Para los primeros tres a siete días posteriores a la cirugía, la Sociedad Americana Contra el Cáncer recomienda:

  • Usar el brazo del lado de la cirugía como lo haces normalmente al bañarte, peinarte, vestirte y comer.
  • Acostarse y levantar el brazo del lado de la cirugía por encima de la altura del corazón durante 45 minutos, dos o tres veces por día. Para hacerlo, coloca el brazo sobre almohadas de modo que la mano quede más alta que la muñeca y el codo apenas más alto que el hombro. Esto puede ayudar a calmar la inflamación que tengas después de la cirugía.
  • Hacer ejercicios con el brazo del lado de la cirugía cuando está levantado por encima de la altura del corazón: abre y cierra la mano entre 15 y 20 veces. Luego flexiona y estira el codo. Haz esto tres a cuatro veces por día. Esto ayuda a calmar la inflamación, ya que bombea el líquido linfático hacia afuera del brazo.
  • Practica la respiración profunda usando el diafragma (músculo situado bajo el ombligo), seis veces al día como mínimo. Acuéstate de espaldas e inhala lentamente. Sigue inhalando lentamente tanto aire como puedas a la vez que tratas de expandir el diafragma (empuja el ombligo para alejarlo de la columna vertebral. Cuando ya no puedas inhalar más aire, relájate y expúlsalo todo. Hazlo cuatro a cinco veces. La respiración profunda ayuda a mantener el movimiento normal del pecho, lo que facilita el trabajo de los pulmones.

El sitio web de la Sociedad Americana Contra el Cáncer presenta una cantidad de ejercicios que se pueden hacer después de la cirugía.

Muchos fisioterapeutas recomiendan que las mujeres que han tenido una cirugía de cáncer de mama hagan ejercicios de estiramiento diariamente, para evitar la acumulación de tejido cicatricial, que puede limitar la amplitud del movimiento del hombro.

Una vez que el médico lo apruebe, puedes pensar en comenzar a salir a caminar. Caminar es un ejercicio cardiovascular sencillo que pone todo el cuerpo en movimiento. Independientemente del ejercicio que hagas, comienza con baja intensidad y auméntala muy gradualmente.

Precauciones: si tienes dificultad para respirar, o sientes dolor o tensión en el pecho, deja de hacer ejercicios de inmediato. Dile al médico qué te pasó, para que ambos diseñen un plan de movimientos adecuado para ti.

Si sientes cambios en el brazo, la mano, el tronco, la mama o el hombro, como inflamación, deja de hacer ejercicios con la parte superior del cuerpo y consulta al médico o al especialista en linfedema. Si te diagnosticaron linfedema después de la cirugía de cáncer de mama, debes tomar algunas precauciones antes de hacer ejercicio, por ejemplo usar vestimenta elástica de compresión adecuada o, posiblemente, el uso de guantes protectores. Busca más información sobre hacer ejercicio y linfedema en la sección Linfedema (en inglés).

Si quieres hacer ejercicios de resistencia después de la cirugía, es mejor que los hagas con un entrenador diplomado, que tenga experiencia en diseñar planes de ejercicios para sobrevivientes del cáncer de mama. Comienza con pesos y resistencia muy bajos, y auméntalos muy lentamente.

Ejercicio después de la reconstrucción mamaria

La reconstrucción mamaria es una cirugía que se realiza para reconstruir la mama. La reconstrucción mamaria se realiza durante la mastectomía o lumpectomía, o después de esas cirugías. Durante la reconstrucción, un cirujano plástico crea la forma de la mama mediante un implante o con tejido de otra parte del cuerpo, o con las dos opciones.

Al igual que para hacer ejercicio después de la cirugía de extirpación del cáncer de mama, es necesario que dejes pasar el tiempo suficiente para sanar después de la reconstrucción antes de empezar. Si te hacen una reconstrucción mamaria quitando piel, grasa y en algunos casos, músculo de otra parte del cuerpo (abdomen, espalda, nalgas o caderas), es probable que necesites más de ocho semanas para sanar.

En muchos casos, el cirujano puede indicarte que hagas ejercicios suaves de estiramiento, como rotación del hombro o círculos con el brazo, entre dos y tres días después de la cirugía. Hasta que el cirujano lo apruebe, no hagas ejercicios extenuantes tales como los aeróbicos de alto impacto, trote, natación o levantamiento de pesas. Además, antes de comenzar con otros ejercicios, recuerda avisarle al cirujano qué planeas hacer y espera su aprobación.

Las recomendaciones sobre ejercicios específicos para después de la reconstrucción mamaria dependen del tipo de reconstrucción que te hayan hecho. El cirujano te dará información y ejemplos de ejercicios suaves de estiramiento y te dirá cuándo empezar a hacerlos.

También es conveniente que consultes a un fisioterapeuta con capacitación en el diagnóstico de linfedema, para que te haga una evaluación estructural antes de comenzar a hacer ejercicio. Además de examinarte para ver si tienes linfedema, el fisioterapeuta puede buscar otros problemas que no estén relacionados con el cáncer de mama, pero que podrían limitar tu capacidad para hacer ejercicio. También puedes consultar a un fisioterapeuta si tienes problemas o sientes dolor cuando haces los ejercicios suaves de estiramiento que te recomendó el cirujano. Infórmate sobre cómo buscar un terapeuta de linfedema (en inglés).

Reconstrucción con implante

Si tienes un expansor de tejido (implante inflable temporal que estira la piel con el fin de crear espacio para el implante definitivo), por lo general puedes comenzar a hacer ejercicios suaves de estiramiento alrededor de dos semanas después de la cirugía y una vez que la cicatriz de la mastectomía haya comenzado a cerrarse. Muchos fisioterapeutas recomiendan hacer estos ejercicios de estiramiento inmediatamente después de tomar una ducha caliente, ya que los músculos y la piel están más flexibles.

Reconstrucción con colgajo de TRAM

TRAM son las siglas con que en inglés se conoce al músculo recto mayor transverso del abdomen, ubicado en la parte inferior del abdomen, entre la cintura y el pubis. En la técnica de colgajo de TRAM se usa una parte de este músculo, sus vasos sanguíneos y parte de la grasa abdominal para reconstruir la mama.

Después de una cirugía con colgajo de TRAM, puedes comenzar a caminar al día siguiente, aunque quizá esto te cause dolor por la incisión abdominal. Durante los dos primeros días, muchos fisioterapeutas recomiendan que las mujeres ejerciten las pantorrillas y hagan ejercicios de respiración profunda, para ayudar a evitar los coágulos sanguíneos. Puedes empezar a hacer ejercicios de rehabilitación tres o cuatro días después de la cirugía.

Una vez que te hayan quitado los drenajes, puedes empezar a estirar el pecho, los hombros y los brazos. También es conveniente caminar regularmente durante la recuperación.

No hagas ejercicios abdominales hasta transcurridas unas seis semanas desde la cirugía o hasta que el cirujano te dé su aprobación para comenzar. Comienza lenta y suavemente a retomar los ejercicios de estiramiento y las caminatas, u otros ejercicios aeróbicos de baja intensidad.

Reconstrucción con colgajo del músculo dorsal ancho

El músculo dorsal ancho está ubicado bajo el hombro y detrás de la axila. Para reconstruir la mama con un colgajo del músculo dorsal ancho se usa una parte de este músculo, piel y grasa.

Debido a que este tipo de reconstrucción afecta al músculo del hombro, debes esperar unas dos semanas a partir de la cirugía para comenzar con estiramientos suaves del hombro. Espera hasta que hayan pasado unos tres meses desde la cirugía para hacer ejercicios de resistencia y fuerza.

Si tienes dificultad para respirar, o sientes dolor o tensión en el pecho, deja de hacer ejercicios de inmediato. Dile al médico qué te pasó, para que ambos diseñen un plan de movimientos adecuado para ti.

Reconstrucción con colgajo DIEP

DIEP son las siglas, en inglés, de "perforante de la arteria epigástrica inferior profunda". En la técnica con colgajo DIEP, se corta grasa, piel y vasos sanguíneos, pero no músculo, de la pared de la parte inferior del abdomen y se trasladan al pecho, para reconstruir la mama. Debido a que con la técnica DIEP no se usa músculo, la mayoría de las mujeres se recuperan más rápidamente y tienen menos riesgo de perder la fuerza del músculo abdominal que con un colgajo de TRAM.

Después de una cirugía con colgajo DIEP, puedes comenzar a caminar al día siguiente, aunque quizá esto te cause dolor por la incisión abdominal. Durante los dos primeros días, muchos fisioterapeutas recomiendan que las mujeres ejerciten las pantorrillas y hagan ejercicios de respiración profunda, para evitar los coágulos sanguíneos. Puedes empezar a hacer ejercicios de rehabilitación tres o cuatro días después de la cirugía.

Una vez que te hayan quitado los drenajes, puedes empezar a estirar el pecho, los hombros y los brazos. También es conveniente caminar regularmente durante la recuperación.

No hagas ejercicios abdominales hasta transcurridas unas seis semanas desde la cirugía o hasta que el cirujano te dé su aprobación para comenzar. Comienza lenta y suavemente a retomar los ejercicios de estiramiento y las caminatas, u otros ejercicios aeróbicos de baja intensidad.

Para buscar más información sobre tipos de reconstrucción mamaria, visita las páginas sobre Reconstrucción (en inglés) del sitio Breastcancer.org.

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