Cuidado de la piel en el verano

Read this page in English


El sol hace bien, especialmente después de un largo y frío invierno. Tomar algo de sol es una buena manera de mejorar el estado de ánimo, el nivel de energía y la sensación de optimismo.

Un poquito de sol también puede ayudar a que el cuerpo procese la vitamina D, que es importante para la salud de los huesos. Solo 10 minutos de luz al aire libre por día son suficientes.

No obstante, una exposición al sol demasiado prolongada puede ser peligrosa. Puede producir cáncer de piel, cataratas, arrugas y quemaduras dolorosas que pueden causar daños irreversibles en la piel. También puede empeorar los efectos secundarios de algunos tipos de quimioterapia. Aunque esto no siempre se puede predecir, las quimioterapias pueden producir sensibilidad a la luz solar en algunas personas y esto puede aumentar las reacciones, el bronceado y las quemaduras de la piel. La exposición intensa al sol también puede debilitar el sistema inmunitario más de lo que lo haya debilitado el tratamiento.

La piel de la zona donde se administra terapia de radiación se debe proteger del sol con un traje de baño o con otra ropa, ya que todavía puede estar enrojecida o quemada debido al tratamiento.

También es importante usar protectores solares. Los protectores solares actúan de distintas maneras. El protector solar químico absorbe los rayos ultravioleta antes de que puedan dañar la piel. Actúa como un filtro y deja pasar algo de radiación, lo que permite el bronceado. El protector solar físico, también denominado bloqueador solar, refleja los rayos ultravioleta y no permite que penetren en la piel, creando una barrera entre el sol y la piel. El óxido de zinc o el dióxido de titanio son ejemplos de componentes de los protectores solares físicos.

Si te están administrando radioterapia, pregunta al oncólogo o a el enfermero especialista en radiación si el uso de protectores solares puede irritar la piel irradiada.

De cualquier manera, no tienes que esconderte bajo techo en los días soleados de verano solo porque te están administrando el tratamiento para el cáncer de mama. De acuerdo con la dermatóloga Margo L. Weishar, de Springhouse, Pensilvania, puedes disfrutar del sol siempre que tomes estas precauciones:

  • Programa los momentos para tomar sol temprano en la mañana o en las últimas horas de la tarde. Usa un sombrero de trama cerrada, con alas anchas (5 pulgadas o 13 centímetros) y ropa que cubra la mayor parte del cuerpo.
  • No tiene sentido el concepto de que cualquier factor de protección solar (FPS) mayor que 15 es inútil. Elige el de mayor protección que puedas comprar. "La mayoría de las personas no se aplican el protector solar de la manera probada en el laboratorio, y me incluyo", dice la doctora Weishar. "Es posible que tengas solo la mitad de la protección que crees tener". Ella recomienda el FPS 45 que contiene Parsol (nombre genérico: avobenzona), en una fórmula a prueba de agua. El Parsol es un protector solar químico que absorbe bien los rayos perjudiciales.
  • ¡No salgas sin haberte puesto el protector solar! La Fundación para el Cáncer de Piel recomienda usar 1 onza (30 centímetros cúbicos o un vaso de trago corto lleno) de protector solar para cubrir el cuerpo. Aplica el protector solar 30 minutos antes de salir, como mínimo, porque tarda en absorberse y comenzar a proteger la piel. Si nadas, transpiras mucho o te secas con una toalla, debes volver a aplicarte el protector solar, aunque sea a prueba de agua.
  • Para proteger mejor el rostro, la doctora Weishar aconseja usar protectores solares físicos, que contengan zinc. Los protectores solares físicos que contienen zinc desvían los rayos perjudiciales, y los protectores solares químicos los absorben. Tal vez recuerdes esas tiras blancas brillantes de zinc que te ponías en la nariz en veraneos pasados, pero los productos nuevos contienen partículas de zinc que bloquean los rayos perjudiciales y quedan invisibles al aplicarlos.
  • Protégete la cabeza. Si ya perdiste el cabello, la piel ahora expuesta probablemente nunca antes recibió sol y se quemará con facilidad. Las orejas también pueden ser vulnerables. "Lo mejor es usar un sombrero", aconseja la doctora Weishar. "Si no lo haces, usa un buen bloqueador solar con zinc".
  • Aplícate vitamina C tópica antes del protector solar o del maquillaje. Se vende en presentación líquida y puede proteger la piel contra el daño solar. Elige una que venga en una botella marrón, sensible a la luz, indica la doctora Weishar. Esto es necesario, porque la molécula de vitamina C se destruye con facilidad y no se debe colocar en un frasco transparente.
  • Si tienes una cicatriz quirúrgica reciente, mantén esa zona bien cubierta. La piel nueva es muy delicada. Si se expone al sol, puede enrojecerse y luego, oscurecerse.
  • Para protegerte la piel, no confíes en la clasificación del FPS que aparece en los maquillajes o en las lociones faciales. Si vas a estar al aire libre durante más de 15 minutos, usa un bloqueador o un protector solar.
  • Recuerda que la mayoría de las camisetas dan una protección solar de 8, aproximadamente.
  • Si estás en tratamiento de radiación, protégete la piel del efecto secante del agua clorada de la piscina con un producto de barrera, como la pomada A&D o la jalea de petróleo Vaseline.
  • Después de la disección de ganglios linfáticos de la axila, trata de evitar el contacto con la hiedra venenosa, las picaduras de insectos, los cortes u otros riesgos de la vida al aire libre, que pueden causar infecciones o reacciones alérgicas en ese brazo. Cualquiera de estos agentes irritantes o de estas lesiones puede provocar linfedema (en inglés) en el brazo afectado.
  • Si estás actualmente en tratamiento para el cáncer de mama, evita las bañeras para hidromasajes, como recomienda la doctora Weishar. Ella explica que ha visto muchos casos de "foliculitis de la bañera", enfermedad causada por bacterias invisibles del agua de las bañeras, que produce llagas rojas y dolorosas en la piel. Aunque la enfermedad no es grave, afirma que puede ser peor para una persona cuyo sistema inmunitario está debilitado.

Con un poquito de cuidado, realmente puedes veranear un día (o una semana) en la playa, a pesar del tratamiento para el cáncer de mama. Dice la doctora Weishar: "Les digo a las mujeres que se pongan un bloqueador solar con zinc, se cubran y disfruten!'".

¿Te ayudó este artículo?

No
C3a
C3b
Evergreen-donate
Volver al inicio