Programar el tratamiento durante el verano

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Enfrentar el tratamiento del cáncer de mama es difícil en cualquier estación del año, pero en el verano, puede ser más complicado: ¿Qué hacer con las vacaciones familiares planeadas hace meses, incluso antes de tu diagnóstico? Por otro lado, si antes no tenías planes, ¿deberías salir de vacaciones ahora y aumentar tus reservas de energía para el futuro tratamiento?

Si recién te diagnosticaron cáncer de mama o te administrarán el tratamiento durante el verano, habla con el médico antes de hacer cambios en los planes de vacaciones. En muchos casos, puedes ajustar el cronograma del tratamiento, a fin de quedar libre para disfrutar de la diversión del verano.

Cómo programar las vacaciones: antes, después o durante el tratamiento

Posiblemente puedas postergar el comienzo del tratamiento hasta el regreso de las vacaciones. También puedes decidir hacer un viaje para relajarte después de concluir el tratamiento.

Si planeas una escapada para después del tratamiento, no la reserves en fecha muy cercana al final de este, pues a veces el tratamiento puede terminar después de lo esperado. Por ejemplo, se puede retrasar una dosis de quimioterapia debido a que el recuento sanguíneo es bajo o que la radiación deba ser postergada debido a problemas con el aparato de radiación.

Si decides salir de vacaciones antes, después o en el medio del tratamiento, prepárate. No olvides llevar contigo los números telefónicos importantes. Pregúntale a tu médico el nombre de algún otro médico de la zona adonde viajas, para casos de emergencia. Además, asegúrate de llevar todos los medicamentos que necesitas: para la terapia hormonal, las náuseas, los malestares, la irritación de la piel, etc.

Si sigues un tratamiento como parte de un estudio clínico, es posible que el cronograma sea un tanto rígido. Pregúntale a tu médico qué flexibilidad tiene el cronograma y organízate en función de este.

Cómo programar el tratamiento local: Cirugía y terapia de radiación

Cirugía: la doctora Susan M. Domchek, oncóloga del Abramson Cancer Center, University of Pennsylvania Health System, dice que si el cáncer no es muy agresivo, a menudo es posible postergar la cirugía algunas semanas. Aunque prefieras no postergar la cirugía, es posible que puedas salir de vacaciones poco tiempo después, si el procedimiento fue de recuperación más rápida (como una lumpectomía con disección del ganglio linfático centinela).

"Qué tan pronto puedas irte de vacaciones depende de si te harán una disección del ganglio linfático centinela o una reconstrucción", dice la doctora Domchek. Explica que, con los drenajes quirúrgicos, es difícil viajar y permanecer en otro lugar, aunque no es imposible. Los métodos de reconstrucción autógena, en los que se usan tejidos de otra parte del cuerpo del paciente, necesitan más tiempo de recuperación, por lo que no es sensato reservar las vacaciones inmediatamente después de esa intervención.

Recuerda que salir inmediatamente después de una cirugía mayor significa salir en el momento de la recuperación. No será un período para estar despreocupada, activa e independiente al aire libre. Si estás planeando viajar, escoge un lugar conocido, donde sepas que estarás cómoda y con asistencia médica cercana en caso de necesitarla.

Es posible que el informe patológico tarde una semana después de la cirugía. Algunas personas pueden necesitar vacaciones para distraerse mientras esperan el informe, pero para otras será difícil relajarse durante la espera. Ten esto en cuenta y haz lo que te parezca más adecuado en tu caso.

Para comprender mejor tus opciones de cuándo someterte a cirugía, habla con el cirujano sobre tu situación específica.

Radiación: para sacar el máximo provecho posible a la radioterapia, una vez que comience el tratamiento es fundamental mantener un cronograma continuo y someterse a todas las sesiones. Esto suele implicar la administración del tratamiento una vez por día, 5 días a la semana, durante 5 a 7 semanas. Si planeas un viaje de vacaciones, es mejor postergar el comienzo del tratamiento, en lugar de interrumpirlo.

Si ya comenzaste el tratamiento, el cronograma de la radioterapia puede limitar tus oportunidades de relajarte en las vacaciones. No obstante, para tomar un descanso de fin de semana largo, puedes pedirle al personal del centro de tratamiento que te asigne una sesión un viernes, temprano, y otra el lunes, a última hora.

Otra forma de tener el viernes libre, si el oncólogo especialista en radiación lo autoriza, es que te administren dos sesiones del tratamiento en un solo día (el lunes, martes, miércoles o jueves) de esa semana, separados por 4 a 6 horas. De esa manera, tendrás el viernes libre y podrás tomarte un fin de semana largo.

Si el último día de terapia de radiación cae en lunes y prefieres que te la administren el viernes anterior, pregúntale al médico si puede finalizar el tratamiento con dos dosis de radiación ese viernes.

Programación del tratamiento sistémico: quimioterapia, hormonoterapia y terapia dirigida.

Los tratamientos que se administran después de la cirugía para disminuir el riesgo de que el cáncer de mama regrese deben comenzar tan pronto como sea posible. No obstante, pregúntale al médico si puedes cambiar la fecha de inicio de modo que se adapte a tus planes de vacaciones. Averigua con qué frecuencia te administrarán quimioterapia, terapia hormonal o terapia dirigida, para fijar la fecha de inicio cuando regreses de las vacaciones. Generalmente, una demora de 1 o 2 semanas es aceptable.

Según la doctora Domchek, existe más flexibilidad en la elección del momento para el tratamiento de metástasis. "Elige las fechas de tus vacaciones y comunícaselas a tu oncólogo. Por lo general, se puede encontrar una solución", explica.

Si la enfermedad está avanzada y produce síntomas, quizás sea mejor adelantar el tratamiento y planificar las vacaciones para después.

Si te ausentas por un tiempo largo, se puede explorar la opción de la administración de quimioterapia o terapia dirigida en otro lugar. Esto exige una planificación cuidadosa y colaboración entre los médicos de ambos lugares.

Consejos para la quimioterapia: si actualmente te están administrando quimioterapia, presta atención al patrón de cómo te afecta entre tratamientos. Por ejemplo, si te administran quimioterapia cada 3 semanas, durante la tercera semana posterior al tratamiento es posible que te sientas lo suficientemente bien para tomar las vacaciones.

Algunos medicamentos para quimioterapia se administran en comprimidos (administración oral). Si te administran quimioterapia por vía oral y la toleras bien, es posible que puedas continuar tomando los medicamentos durante las vacaciones.

Consejos para la terapia dirigida: las distintas opciones de terapia dirigida se administran de modos diferentes, por lo que tus planes se verán afectados según el medicamento que tomes. El Herceptin (nombre genérico: trastuzumab) se administra por vía endovenosa (por medio de la inserción de una aguja en una vena), en tanto que el Tykerb (nombre genérico: lapatinib), una terapia más reciente, se toma en forma de píldoras. Otra terapia dirigida, el Avastin (nombre genérico: bevacizumab), se administra por vía endovenosa.

En cualquier caso, es posible ajustar el cronograma. "El Herceptin se puede administrar todas las semanas o cada 3 semanas —indica la doctora Domchek— y además, es definitivamente posible suspender el tratamiento 1 o 2 semanas, según cómo te sientas".

Por lo general, los efectos secundarios del Herceptin son leves, por lo que es probable que te sientas lo suficientemente bien para salir de vacaciones unos cuantos días después de tu tratamiento. Cuando sepas cómo reaccionarás, puedes planificar las vacaciones más adecuadas para ti.

Si no puedes ajustar el tratamiento para que se adapte a tus vacaciones

Es posible que no puedas o no te sientas lo suficientemente bien para tomar unas largas vacaciones de verano en este momento. Es importante que les digas a tus seres queridos cómo te sientes. Diles que prefieres tomar vacaciones más cortas y disponer de tiempo para relajarte en tu casa. Asegúrate de que tus expectativas para las vacaciones sean realistas. Delega a otra persona las compras, los preparativos, las tareas de la casa y el lavado de la ropa. Dedica tiempo a dormir mucho, comer comidas deliciosas y tener conversaciones divertidas.

Hazle saber a tu familia que esperas con ansias las vacaciones del verano próximo o en otra estación del año. En otoño o invierno puede haber menos gente en los lugares de vacaciones. También puedes tomar tus vacaciones de invierno en un lugar del mundo donde sea verano.

¿Tienes todavía los boletos que pagaste hace meses o el contrato que firmaste para alquilar la casa? ¿Es dinero perdido? ¿Compraste un seguro de viaje por las dudas?

Muchos médicos estarán dispuestos a escribir cartas en tu nombre, para explicar tus limitaciones y ayudarte a obtener un reembolso. La doctora Domchek advierte que las posibilidades de obtener reembolsos pueden depender de la agencia de viajes, la aerolínea o la empresa inmobiliaria que administre los contratos. "La mayoría de las personas tienen suerte", dice, y añade que los trabajadores sociales de los centros de cáncer a menudo ayudan también a resolver el problema.

Planificar un verano que sea adecuado para ti

Lo más importante que debes recordar es que tienes que hacer lo que sientas que será mejor para ti este verano. Si sientes que solo necesitas escapar de todo por unos días, averigua si puedes iniciar la quimioterapia o la terapia de radiación 1 o 2 semanas después de lo programado. Si te concentras en TUS necesidades y les haces saber saber a tus seres queridos y a los médicos tus deseos y tus límites, podrán ayudarte a pasar un verano en el que te relajarás y disfrutarás.

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