Posibles causas de la fatiga

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Varios tratamientos para el cáncer de mama pueden producir fatiga.

La cirugía puede afectar el ritmo normal de tu cuerpo y, en muchos casos, puede causar fatiga durante más tiempo del que esperabas. La anestesia general y el malestar posterior a la cirugía, los medicamentos para el dolor y la actividad restringida también pueden causar fatiga.

Los medicamentos de quimioterapia suelen disminuir el recuento de glóbulos rojos, las células inmunitarias y las plaquetas (células de coagulación) que produce la médula ósea. También pueden dañar algunas células o limitar su capacidad para funcionar. Un valor bajo en el recuento de células sanguíneas puede contribuir a la fatiga. Por ejemplo, si tienes un recuento bajo de glóbulos rojos (las células sanguíneas que llevan el oxígeno desde los pulmones a las células), una afección conocida como anemia, es probable que tengas menos energía. Si tu recuento de células inmunitarias es bajo, tienes más dificultad para combatir las infecciones. Las infecciones y la fiebre pueden causar fatiga. La quimioterapia también puede causar una menopausia precoz, la cual cambia el equilibrio hormonal de tu cuerpo y puede llevar a la fatiga.

La radiación suele producir fatiga que puede durar algunas semanas o meses. Cuando recibes radiación puedes sentirte débil debido a una cirugía o quimioterapia anteriores. Las exigencias diarias de la radioterapia cambian tus horarios y te hacen sentir incluso con menos energía y el resultado puede ser la fatiga. La radioterapia sobre una superficie grande de hueso puede disminuir tu recuento de glóbulos rojos y células inmunitarias, especialmente si estás recibiendo quimioterapia al mismo tiempo. Un recuento bajo de células sanguíneas puede contribuir a la fatiga.

La hormonoterapia reduce el efecto del estrógeno en el cuerpo, como al entrar en la menopausia, lo que puede hacer que te sientas cansada y débil. Muchas mujeres premenopáusicas tienen efectos secundarios menopáusicos mientras reciben la hormonoterapia, como bochornos, que pueden perturbar el sueño y causar fatiga. Estas son algunas hormonoterapias:

  • tamoxifeno
  • Evista (nombre genérico: raloxifeno)
  • Fareston (nombre genérico: toremifeno)
  • Arimidex (nombre genérico: anastrozol)
  • Aromasin (nombre genérico: exemestano)
  • Femara (nombre genérico: letrozol)
  • Faslodex (nombre genérico: fulvestrant)

Tykerb (nombre genérico: lapatinib), una terapia dirigida, siempre se receta con el medicamento de quimioterapia Xeloda (nombre genérico: capecitabina). Tu médico puede ajustarte la dosis de Tykerb para aliviarte la fatiga.

Muchos medicamentos para tratar el dolor, como la codeína y la morfina, también pueden causar fatiga. Los esteroides, que pueden formar parte de tu plan de tratamiento, pueden afectar a la capacidad de conciliar el sueño profundo que necesitas para sentirte descansada. Aunque duermas 8 horas, puede que sigas sintiendo cansancio. Los esteroides también pueden causar aumento de peso y pérdida muscular, lo que puede hacer que te sientas cansada. Una vez que dejas de tomar estos medicamentos, la fatiga se alivia.

La fatiga puede empeorar por otros efectos secundarios del tratamiento del cáncer de mama, como por ejemplo:

La mala alimentación también puede ser una de las causas de la fatiga. Comer menos y no obtener los nutrientes necesarios debido a los efectos secundarios del tratamiento pueden causar fatiga.

En palabras del experto

Todo se combina para quitarte la energía: las exigencias diarias de los tratamientos de radiación con el paso de las semanas, sumadas al susto del diagnóstico y los rigores de la cirugía, la quimioterapia y la hormonoterapia. Puede llevarte mucho tiempo recuperarte de la acumulación de estos efectos. Además, creo que la perturbación de tu rutina diaria para dar tiempo a estos tratamientos realmente puede alterar tu ritmo de vida. Puedes darte cuenta de que ya no haces ejercicio adecuadamente, que no te alimentas bien ni haces las cosas que te gustaba hacer. Muchas de esas cosas pueden haber sido justamente las que te daban un empujón de energía cuando la situación parecía más normal.

Kutluk Oktay, M.D.

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