Cómo la cirugía afecta el sistema inmunitario

Cualquier tipo de cirugía mayor puede fatigar el cuerpo e inhibir el sistema inmunitario. No se comprende totalmente las razones de este hecho, pero sabemos que la cirugía y los medicamentos anestésicos que recibes para ayudarte a dormir pueden ser muy exigentes para el organismo. La recuperación completa del sistema inmunitario podría tomar desde algunas semanas hasta varios meses. Durante este tiempo, eres más susceptible a infecciones que afecten cualquier área del cuerpo, como los senos nasales, la garganta, la boca, los pulmones, la piel y el tracto urinario. Mientras más extensa sea la cirugía y mayor sea el número de cirugías que recibas, mayor podría ser el impacto. Entre estas cirugías se incluyen las cirugías para tratar el cáncer de mama, como la lumpectomía y la mastectomía, así como cirugías reconstructivas.

La cirugía de cáncer de mama también puede afectar tu sistema inmunitario por otras razones:

  • La cirugía rompe la piel y los tejidos subyacentes, lo que permite que las bacterias y los gérmenes entren al cuerpo. Si ocurre una infección, esta podía iniciarse inmediatamente o durante el proceso de curación. Después de que la incisión sane, el riesgo de infección local desaparece.
  • Durante la cirugía para tratar el cáncer, tu médico generalmente extirpa algunos ganglios linfáticos de la axila para analizarlos en busca de células de cáncer de mama. Si se encuentran células cancerígenas, es posible que se deban extirpar más ganglios linfáticos. Para obtener más información, consulta la sección Extirpación de los ganglios linfáticos. Los ganglios linfáticos juegan un papel esencial en el filtrado de bacterias y otras sustancias nocivas, a la vez que las exponen a leucocitos que combaten infecciones y desencadenan una respuesta inmunitaria. Si la cantidad de ganglios linfáticos extirpados es mayor, aumenta la perturbación al sistema inmunitario. Cualquier corte, picadura de insecto, quemadura u otra lesión que rompa la piel del brazo, la mano o del tronco en el mismo lado de tu cuerpo pueden ser difíciles de afrontar para el sistema inmunitario y provocar una infección. En realidad, el riesgo nunca desaparece.

Lo que tú y tu médico pueden hacer sobre los efectos de la cirugía en el sistema inmunitario

Antes y después de la cirugía de cáncer de mama, es recomendable aplicar lo que nos dicta el sentido común para cuidar nuestro sistema inmunitario; por ejemplo, descansar lo suficiente, comer una dieta saludable, ejercitarse y reducir el estrés tanto como sea posible. Pasar por una cirugía de cáncer de mama puede ser muy estresante, por lo que quizás quieras tratar estrategias complementarias como la meditación o la acupuntura.

Además, tú y tu médico deberían conversar sobre los factores que podrían aumentar el riesgo de infecciones, como:

  • la extensión de tu cirugía (cantidad y tamaño de las incisiones)
  • cualquier complicación durante la cirugía; por ejemplo, sangrado excesivo
  • otros problemas médicos que pudieras tener, tales como la diabetes o problemas cardíacos o pulmonares
  • tratamientos del cáncer anteriores, como quimioterapia o radiación

Es posible que tengas que tomar antibióticos después de la cirugía para reducir el riesgo de infección. Mientras estás en el hospital, asegúrate de que todos los médicos y el personal de enfermería que vienen a examinar tus incisiones se hayan lavado las manos primero; esta es una estrategia esencial para combatir las infecciones. Antes de que te den de alta, y si no te lo han dicho ya, pide que te den instrucciones sobre cómo cuidar tus incisiones y a quién llamar si tienes síntomas de infección. Estos síntomas pueden aparecer cerca de la incisión o afectar todo tu cuerpo (por ejemplo, fiebre y escalofríos).

Ya que la recuperación completa de tu sistema inmunitario después de una cirugía mayor puede durar semanas o meses, también puedes seguir algunos pasos específicos para protegerte de las infecciones.

Si te han extirpado los ganglios linfáticos, tu sistema inmunitario podría no estar funcionando tan bien en ese lado de tu cuerpo. Mientras más ganglios y vasos linfáticos te hayan extirpado, mayor será el posible impacto. Si ingresan bacterias, hongos u otros gérmenes en la mano, el brazo o el tronco, es posible que tu sistema inmunitario se sature, lo que causará infecciones. La infección puede incrementar el riesgo de desarrollar una condición llamada linfedema, en la que el líquido linfático se acumula en el brazo, la mano o el tronco, y causa inflamación e incomodidad. Para más información sobre cómo reducir el riesgo de linfedema, el linfedema y las infecciones, visita nuestra sección sobre linfedema.


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