¿Puede protegerte un sistema inmunitario comprometido?

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Es posible que te preguntes: "¿qué sucede si pierdo ganglios linfáticos por la cirugía o si mi recuento de leucocitos disminuye drásticamente debido a la quimioterapia? ¿Mi sistema inmunitario está debilitado? ¿Volveré a ser vulnerable al cáncer y a las infecciones?"

Afortunadamente, tu sistema inmunitario tiene una gran capacidad de recuperación y es muy flexible. Diversas partes pueden intercambiar papeles y reemplazarse entre sí. También tienes una reserva o excedente considerable de células y tejidos inmunitarios. Si se destruyen algunos ganglios linfáticos, otros toman su lugar y se encargan de la circulación de fluidos linfáticos y de la filtración de células cancerosas, bacterias y otros elementos indeseados. Debido a que tienes muchos más leucocitos que los que tu cuerpo necesita, la mayoría de las veces una cantidad menor de leucocitos no te pondrá en grave peligro. Nuevos linfocitos y macrófagos pueden movilizarse en cuestión de minutos. Sin embargo, es importante ser consciente de tu recuento sanguíneo.

Recuentos sanguíneos

Los recuentos sanguíneos se usan para determinar cualquier daño posible que la quimioterapia o la radiación le hayan causado al sistema inmunitario. Con solo unas pocas gotas de sangre se puede identificar la cantidad de todos los tipos de células sanguíneas que hay en tu sistema. El grado de disminución del recuento de leucocitos dependerá de cada persona, su salud general, el tratamiento, la dosis y el intervalo entre ciclos de tratamiento y la dosis total que reciba a lo largo del tiempo.

Quimioterapia y recuentos sanguíneos

Los medicamentos de quimioterapia pueden disminuir considerablemente los recuentos sanguíneos debido a que llegan a todos los sitios donde se producen las células sanguíneas. Las células inmunitarias, en particular, son muy sensibles a los efectos de la quimioterapia. Los recuentos sanguíneos realmente bajos suelen ser temporales, pero pueden durar más si recibiste dosis regulares de quimioterapia durante un largo período o después de las dosis muy altas de quimioterapia que preceden al trasplante de médula ósea.

Cuando tu recuento sanguíneo es muy bajo, el timo, el bazo, la médula ósea y los ganglios linfáticos responden recurriendo a sus reservas y acelerando la producción de más leucocitos. Cuando tu recuento de células inmunitarias está en su valor más bajo, corres mayor riesgo de tener una infección. Por más tentador que parezca escatimar en la dosis para evitar algunos de los efectos secundarios, es mejor tomar las dosis que necesitas y así obtener todos los beneficios de la quimioterapia en la lucha contra el cáncer. Lo que SÍ PUEDES hacer es intensificar los medicamentos y medidas nutricionales que te ayudarán y facilitarán tu proceso.

Cuando el recuento de células inmunitarias es demasiado bajo

Cuando el recuento de células inmunitarias está por debajo de un nivel crítico (disminuye a 1500 o menos células de primera línea, llamadas neutrófilos) estás más vulnerable a infecciones y enfermedades. Si el recuento baja a estos valores, es probable que tu médico comience un tratamiento inmunitario de respaldo antes de que exista la posibilidad de que surja una infección. Esto incluye antibióticos si hay algún signo de infección. Tu oncólogo también puede retrasar tu próximo tratamiento de quimioterapia y, si es necesario, darte factores de crecimiento para acelerar tu producción de células inmunitarias. Quizás te preguntes si es posible que la transfusión de células inmunitarias aumente el recuento (como una transfusión de sangre en algunos casos de anemia), pero este tipo de transfusión se hace muy rara vez debido a que puede generar complicaciones.

Una vez que tu recuento de células inmunitarias aumenta por encima de un valor crítico, tu sistema está lo suficientemente armado como para luchar contra la mayoría de las infecciones. En general, se puede reiniciar la quimioterapia cuando el recuento está entre 2000 y 2500. La siguiente dosis de quimioterapia dependerá de lo que tu sistema inmunitario pueda tolerar. Tu médico trabajará contigo para manejar todos estos asuntos.

Radiación y recuento sanguíneo

La radiación limitada al área de las mamas produce una reducción mínima de los leucocitos, pero cuando también se irradian los ganglios linfáticos, la reducción es un poco más pronunciada. Las radiaciones a los huesos por metástasis (en inglés) también pueden generar una reducción del recuento, especialmente si las vértebras, los huesos de la pelvis y de las piernas son tratados debido a que las nuevas células sanguíneas se producen en la médula de estos huesos.

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