Respuesta a las amenazas

Read this page in English


El cuerpo tarda en desarrollar e implementar una respuesta inmunitaria específica. En contraste, la respuesta inmunitaria generalizada ocurre inmediatamente, cada vez que tu salud se vea amenazada.

Respuesta inmunitaria generalizada

El sistema inmunitario responde inmediatamente cuando el cuerpo se enfrenta a una amenaza, como un virus o una lesión. En respuesta a estas amenazas, el sistema inmunitario produce una reacción generalizada y no específica conocida como inflamación. Esta respuesta es como un ataque de artillería del ejército: los proyectiles explotan por todos lados y dañan y matan toda variedad de bacterias, virus y otros microorganismos que están a su alcance, incluso algunas de las células propias del cuerpo.

Las células clave que participan en esta reacción son los leucocitos, macrófagos y neutrófilos, que producen poderosas y destructivas sustancias químicas conocidas como radicales libres.

Radicales libres

Frente al cáncer o la invasión de un microorganismo peligroso, tu cuerpo produce rápidamente estas moléculas guerreras inestables y muy reactivas para que actúen rápidamente contra el germen enemigo o la agresión física. Puedes culpar a los radicales libres y a otros elementos de la respuesta defensiva generalizada por la hinchazón, el enrojecimiento, el calor y el dolor, que en conjunto se conocen como inflamación. Debido a que no son específicos, los radicales libres les causan daño tanto a bacterias nocivas como a células sanas, si es que esas células sanas se cruzan en su camino.

Cuando los radicales libres terminan su trabajo, se desactivan y se convierten en moléculas inofensivas no reactivas. Las vitaminas antioxidantes son fundamentales para este proceso de conversión. Por ello escuchas hablar tanto sobre radicales libres y las vitaminas antioxidantes A, C, D y E.

Respuesta inmunitaria específica

A medida que la respuesta inmunitaria continúa, se vuelve más específica. Los leucocitos y los tejidos inmunitarios, llamados linfocitos, producen proteínas denominadas anticuerpos que matan selectivamente a los organismos intrusos. Esto impide que otras células del cuerpo sufran daños. Además, el cuerpo almacena y recuerda la "receta" de la mezcla de anticuerpos particular creada para destruir a intrusos específicos, lo que permite que la respuesta inmunitaria sea más rápida si aparece una amenaza similar en el futuro.

Antioxidantes y radiación o quimioterapia

Las vitaminas antioxidantes destruyen los radicales libres, y estos ayudan a destruir células cancerosas. Debido a que el trabajo de la terapia de radiación y de ciertas quimioterapias (como la Adriamicina) consiste en parte en producir radicales libres que ataquen células cancerosas, algunos científicos consideran que las vitaminas podrían disminuir ese efecto contra el cáncer. En consecuencia, muchos oncólogos les dicen a sus pacientes que eviten las vitaminas antioxidantes durante estos tratamientos.

¿Te ayudó este artículo?

No
C3a
C3b
Evergreen-donate
Volver al inicio