Cambios en tu vida sexual

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Probablemente los temas más difíciles de abordar sean tu vida sexual y los cambios que se han producido con la enfermedad. Es posible que no sepas qué es lo que hay que arreglar o cómo hacerlo, pero sabes que las cosas son diferentes.

Muchas mujeres cuentan que tienen menos relaciones sexuales que antes de que se les diagnosticara la enfermedad, debido a varias razones:

  • La experiencia del cáncer de mama reduce la capacidad de respuesta del cuerpo. Lleva más tiempo hacer muchas cosas, incluso el hecho de interesarse en comenzar, tener y terminar el acto sexual.
  • El coito puede ser incómodo y hasta doloroso si has experimentado una menopausia repentina. No debes sorprenderte si tiendes a tener menos relaciones sexuales, por ahora. Muchas mujeres tal vez hayan tenido menos relaciones sexuales o ninguna desde el momento del diagnóstico hasta el tratamiento.

La mayoría de la gente tiene ideas disparatadas sobre lo que sucede en las habitaciones de otras personas. Tómalo con calma: Sex in América (de Michael, Gagnon, Laumann y Kolata) es un libro que demuestra una minuciosa labor de investigación y nos cuenta que los estadounidenses tienen muchas menos relaciones sexuales que las que te hacen creer las películas, la televisión y los atletas en el vestuario. Los promedios mencionados en ese libro son los siguientes:

  • siete veces al mes en personas de 30 a 40 años de edad
  • seis veces al mes en personas de 40 a 50 años de edad
  • cinco veces al mes en personas de 50 a 60 años de edad

Para las personas mayores de 60 años, las cifras continúan en descenso. Pero a pesar de que des por sentado que nadie de 70 u 80 años de edad tiene vida sexual, no es así.

Molly, de 78 años, describe su vida sexual después del tratamiento del cáncer de mama: "Dejamos de hacerlo por un tiempo y luego volvimos a empezar a pedido mío. Él estaba esperando que yo le diera luz verde". Hilda, una sobreviviente del cáncer de mama de 82 años de edad, contó que ella no tenía un amante "por el momento". El sexo continúa incluso hasta los 90 para algunas personas. Y ahora con Viagra, ¿quién sabe qué nuevos límites habrá?

No permitas que los mitos sobre la vida sexual de otras personas se interpongan en lo que sucede en la tuya. Y recuerda que hay excepciones en todos los patrones.

Si tu vida sexual no funciona como lo deseas, es posible que tu médico o enfermero pueda mediar en estas cuestiones contigo y tu pareja. Puedes adelantarle algo a tu médico sobre esta situación, dado que es muy probable que ya haya tocado temas delicados contigo. Quizás el médico pueda ser el guía turístico para ustedes dos. Si tu pareja se encuentra presente cuando hablas con el médico que te hace el seguimiento, tú y tu pareja tienen la posibilidad de transmitir los miedos y disiparlos, y de reemplazar los mitos y la información falsa por hechos.

Ayuda profesional

No todos los médicos y el personal de enfermería se sienten cómodos al hablar de problemas y prácticas sexuales. La mayoría de los médicos habitualmente no preguntan sobre la vida sexual. Y los pacientes normalmente no comienzan a hablar sobre su vida sexual con un médico que no ha mencionado nada del tema. ¡Nadie habla!

Alguien tiene que romper el hielo. Un trabajador social, sexólogo, psicólogo, o psiquiatra capacitado pueden ayudarte a tener una comunicación sincera con tu pareja y motivarte para que hables sobre los problemas de intimidad y sexo.

Un grupo de apoyo puede ayudarte más de lo que te imaginas. Las mujeres que están en estos grupos normalmente comparten consejos que llegan hasta la habitación, incluso maneras de aumentar el placer sexual explícitas y específicas para mujeres que han tenido cáncer de mama.

Otras formas de satisfacer las necesidades

Muchos matrimonios tienen problemas que no se solucionan. El matrimonio es un paquete que incluye todo y, en los matrimonios que funcionan, las cosas buenas pesan más que las malas. Sin embargo, como sobreviviente, es posible que notes que el cáncer de mama resalta los problemas en tu matrimonio. ¿Puedes vivir con esos problemas? ¿Puedes disfrutar de tu matrimonio incluso mientras contemplas lo que se ha perdido? ¿Puedes encontrar las piezas perdidas de alguna otra manera? Piensa seriamente en tus necesidades y en cómo satisfacerlas.

Otras formas de satisfacer tus necesidades:

  • La fantasía puede enriquecer tu vida. Una gran cantidad de mujeres lee para llenar el vacío (las novelas románticas tienen enorme público).
  • Únete a un grupo de lectura, una iglesia, una sinagoga o algún grupo que se reúna para hablar sobre inversiones, películas o política local.
  • Realiza más actividades con amigos personales, como caminar, ir de compras ("terapia de compras") o viajar.
  • Dale mayor importancia a los cumpleaños y aniversarios.
  • Amplía tu participación en la comunidad o en las actividades espirituales.
  • Participa activamente en la política del movimiento relacionado con el cáncer de mama: camaradería por una causa que te toca de cerca.

En palabras del experto

Una de mis pacientes me había dicho que sus mamas habían sido una parte fundamental de su vida sexual antes de descubrir su enfermedad. Ella tuvo cáncer en ambas mamas y su tratamiento consistió en lumpectomía y radiación. Sus mamas lucían muy bien, pero su marido las ignoraba completamente. Programé una cita que incluyera a su marido para asegurarle a él que no lastimaría las mamas de su esposa al acariciarlas, besarlas o cualquier otra cosa; que no se contagiaría el cáncer y que su esposa no era radiactiva. Rápidamente reanudaron sus hábitos de anteriores de relaciones sexuales.

Robin M. Ciocca, D.O.

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