Más allá de las relaciones sexuales

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Ahora tal vez sea el momento de informarse más sobre las prácticas sexuales distintas de las relaciones sexuales vaginales. La serie Sex in America (El Sexo en EE. UU.) nos cuenta que la gente hace muchas otras cosas. El sexo no se trata solamente de introducir el pene en la vagina; existen también otros tipos de actividades.

Sexo oral

Por ejemplo, hasta un 25 % de las parejas de entre 30 y 60 años de edad practican frecuentemente el sexo oral. Es posible que el sexo oral permita que ciertas partes sensibles sanen al mismo tiempo que les proporciona a ambos la satisfacción necesaria para mantenerlos contentos. Veinticinco por ciento es un número importante, lo suficiente como para hacer que esta práctica sea una parte normal de la sexualidad; lo suficiente como para darte la autorización, si es eso lo que necesitas.

Masturbación

Para algunas personas, la palabra misma es suficiente para provocar palpitaciones. Los autores de Sex in America nos cuentan algo que todos sabemos: la masturbación es una práctica que muy pocos analizan, que muchos condenan y que nos hace sentir culpables a algunos; sin embargo, mucha gente, si no la mayoría, se masturba. Y sorprendentemente, la mayoría de quienes la practican son personas sexualmente activas o casadas; estimula la conducta sexual y es estimulada por otras conductas de este tipo.

Que los hombres son más aficionados a la práctica que las mujeres no es ninguna novedad. Una razón quizá sea lo fácil y práctico que es para ellos. Al fin y al cabo, tienen el pene en las manos varias veces al día, al orinar, y con un poco de imaginación ya pasará algo más.

Las mujeres, en cambio, deben hacer un esfuerzo mayor. Necesitas un lugar para sentarte o acostarte, es posible que necesites algún tipo de parafernalia (¿dónde la guardas? ¿qué haces con eso después?) y tal vez tengas que aprender la técnica... y dejar que se vayan la culpa y la inhibición. No te lastimarás y nadie sabrá si lo has hecho o no. Estás en la privacidad de tu habitación y tienes derecho a hacer cualquier cosa que te haga feliz y que no lastime a otra persona.

Masajes

Si tu respuesta sexual sigue siendo lenta, un masaje de los pies a la cabeza podría jugar un papel importante en el menú sexual. La estimulación manual con un lubricante también puede brindar satisfacción, y ser un sustituto bienvenido durante el período de recuperación y readaptación. También te permite aprender más sobre lo que te da placer, al igual que realizar maniobras manuales en puntos clave, sin necesidad de decir ni una palabra.

Los pies son muy sensuales. Los maltratamos durante todo el día; sería bueno poder darles un poco de atención especial por la noche. Te sorprendería saber cuántas mujeres se excitan al recibir un masaje en los pies. Si alguna vez tu amante quiere hacer algo muy especial por ti, pídele que te haga un masaje en los pies. O el simple y antiguo masaje en la espalda, como en los viejos tiempos, cuando toda estadía en el hospital te garantizaba un masaje en la espalda cada noche; él sabía qué tan terapéutico era.

Los masajes son maravillosamente relajantes y también afrodisíacos. Intenta hacerte unos, con música y aceites incluidos.

Los hábitos de tocar

Si tus mamas eran una parte fundamental de tu vida sexual antes de la enfermedad, experimentarás nuevas actitudes y sensaciones:

  • Es posible que desees que no te toquen las mamas, que te las toquen más, o que te las toquen tímidamente.
  • Es posible que tu pareja desee no tocar, tocar más o tocar tímidamente.
  • Es posible que la mama tratada esté sensible, dolorida o adormecida después de la sanar.
  • Las mujeres que se someten a una lumpectomía tienen mayores probabilidades de seguir disfrutando de algunas caricias en las mamas durante la relación sexual en comparación con las mujeres que se han sometido a una mastectomía con reconstrucción mamaria.
  • Si te has sometido a una reconstrucción mamaria, es muy probable que las mamas tengan una sensibilidad menor o ninguna.

Deberás tomar la mano de quien te acaricia para comunicarle cómo quieres que lo haga y cómo no te gusta. Es posible que debas aprender a expresarte más claramente que antes de toda esta situación. Si no puedes usar las palabras libremente, debes usar las manos para dirigir la acción, especialmente si no deseas que te toquen la mama afectada o la sana. Algunas mujeres no quieren que les vuelvan a tocar la mama sana debido a que les recuerda demasiado la pérdida de la otra.

Si bien es posible que ahora te sientas incómoda cuando te toquen las mamas, tal vez más adelante cambies de opinión al respecto. Puede ser más fácil para ti pedir que no te toquen la zona de la mama y para tu pareja aceptar este pedido, si aclaras que esta puerta no se cierra para siempre y que estás dispuesta a reconsiderar la posibilidad más adelante.

Las endorfinas y el ejercicio

Mientras averiguas sobre otras soluciones para tus problemas sexuales, intenta recuperar un patrón regular de ejercicios. Hazlo progresivamente, a medida que te sientas bien para hacerlo. Hacer ejercicios estimula la producción de endorfinas, que contribuyen a tu sensación de bienestar. Se ha demostrado que el ejercicio tiene un efecto positivo en la vida sexual de una persona. Además, tonificar y calentar los músculos te reconfortará y te hará sentir orgullosa de tu autodisciplina. Estar segura de ti misma te hace más sexy.

Vicky Cosgrove cree que una de las razones por las que su vida sexual nunca flaqueó es que ella nadaba todos los días, independientemente de cómo se sintiera. "Supongo que mantenía mi sangre lo suficientemente oxigenada y eso hacía que no sintiera esa fatiga aplastante de la que todos me hablaban", relata.

Hablando de hacer ejercicios, tal vez te interese intentar hacer los de Kegel, que fortalecen el músculo pubococcígeo en la zona vaginal más baja (también llamado el músculo del amor), el músculo que se contrae durante el orgasmo. Ponlo tenso, como si retuvieras las ganas de defecar o el flujo de orina, luego cuenta hasta cinco, libera la tensión y repite el ejercicio. Puedes practicar este ejercicio en cualquier lugar; es tu propia actividad privada.

En palabras del experto

La masturbación es una forma normal de actividad y de alivio sexual. Brinda placer y mantiene tu cuerpo saludable. Yo les digo a mis pacientes que es una forma de ejercicio y preparación física para la vagina, que ha sufrido cambios considerables y falta de uso durante el tratamiento del cáncer de mama.

Kutluk Oktay, M.D.

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