Cómo sobrellevar la menopausia y sus síntomas


A medida que te aproximas a la menopausia (o entras forzosamente en ella), tu preocupación más inmediata en general son los síntomas "más obvios": bochornos, aumento de peso, sequedad vaginal, cambios de estado de ánimo, pérdida de energía, y cambios en la piel y el cabello. Entre las preocupaciones a largo plazo se incluyen la osteoporosis, enfermedades cardíacas y vasculares, y cómo llevar una vida plena y razonablemente feliz.

Es posible que tengas solo algunos síntomas menopáusicos o todos los conocidos. En circunstancias normales, no deberías sentirte apresurada a tomar decisiones para afrontar estos síntomas. Pero si comenzaron debido a una menopausia médica, quirúrgica o por suspensión de la TRH, y si un síntoma particular se perturba tus actividades normales, es posible que estés ansiosa por recibir ayuda.

Las recomendaciones que presentamos a continuación incluyen una gama de sugerencias que abarcan opciones de estilo de vida, terapia complementaria y medicina convencional. Los tratamientos más eficaces tienen algunos efectos secundarios, pero los posibles beneficios claramente deberían tener más peso que los efectos secundarios.

Comienza con el remedio más simple, más suave, con el beneficio más amplio y la menor cantidad de efectos secundarios, y luego continúa gradualmente con formas o cantidades más importantes de tratamiento. El ejercicio prudente es un tipo ideal de terapia con desventajas mínimas: fortalece los huesos y el corazón, controla el peso, disminuye los bochornos, mejora el sueño, refuerza tu energía, acelera el apetito sexual y le da brillo a la piel (sin efectos secundarios).

En el extremo potente, pero riesgoso, de la gama de tratamientos se encuentra la terapia de reemplazo hormonal (TRH). Aunque la TRH puede aliviar los síntomas menopáusicos, las mujeres que han seguido o siguen la TRH presentan mayor riesgo de ser diagnosticadas con cáncer de mama. Antes de que se determinara la relación entre TRH y riesgo de padecer cáncer de mama, muchas mujeres posmenopáusicas se sometían a TRH durante muchos años para aliviar los síntomas menopáusicos y reducir la pérdida ósea. La cantidad de mujeres que se somete a la TRH ha disminuido drásticamente desde 2002, cuando las investigaciones determinaron la relación de la TRH con el riesgo de cáncer. De todas formas, muchas mujeres continúan usando TRH para tratar los síntomas menopáusicos molestos.

Si te diagnosticaron cáncer de mama y has tenido un resultado positivo en la prueba de detección de genes anormales del cáncer de mama (BRCA1 o BRCA2) y por lo tanto presentas riesgos elevados, no deberías utilizar la TRH. Las hormonas de la TRH pueden hacer que se forme y crezca el cáncer de mama de receptores de hormonas positivos. Aunque solo una pequeña cantidad de estudios analizaron el uso de TRH en mujeres que tenían antecedentes personales de cáncer de mama, el hecho de que el uso de TRH incremente el riesgo de padecer cáncer de mama en las mujeres en general hace que la mayoría de los médicos aconsejen a las mujeres que tienen estos antecedentes que eviten la TRH. La hoja de información de la receta incluida en la TRH indica con claridad que está "contraindicada en mujeres con diagnóstico de cáncer de mama". No estar en condiciones de seguir una TRH puede constituir un problema para muchas mujeres. Si tienes bochornos graves u otros efectos secundarios de la menopausia y tienes antecedentes personales de cáncer de mama, habla con tu médico sobre las opciones no hormonales, como cambios en la alimentación, ejercicio, control del peso, acupuntura o meditación.

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