Menopausia desencadenada por tratamientos de cáncer de mama

Ciertos tratamientos para el cáncer de mama pueden desencadenar la menopausia más abruptamente que lo normal. Se llama menopausia médica a la que surge como resultado de un tratamiento como la quimioterapia y menopausia quirúrgica si la causa es la extirpación de los ovarios. La menopausia médica puede ser un estado temporal que dure mientras realizas el tratamiento y un poco más o puede ser un cambio permanente. La menopausia quirúrgica siempre es permanente.

Tanto en la menopausia médica como en la menopausia quirúrgica, los ovarios dejan de funcionar y los niveles hormonales decaen enseguida (en el caso de la menopausia quirúrgica) o bien durante semanas o meses (en el caso de la menopausia médica), pero no en un plazo de años, como suele ocurrir con la menopausia natural. El carácter repentino de la menopausia quirúrgica puede causar síntomas intensos a las mujeres premenopáusicas más jóvenes. La menopausia médica tiende a ser más similar a la menopausia natural. Sin embargo, la experiencia es diferente en cada mujer.

Los siguientes tratamientos del cáncer de mama pueden causar menopausia:

Quimioterapia

Si bien la quimioterapia destruye las células cancerosas de división rápida, también puede dañar los ovarios, que también tienen células de división rápida pero que producen óvulos. Según cuántos años tengas y qué tipos y dosis de medicamentos tomes, los ovarios pueden recuperarse o no de ese daño. La menstruación puede suprimirse temporalmente durante la quimioterapia o definitivamente. Mientras mayor seas, mayor también será el riesgo de que la menopausia sea permanente.

La ciclofosfamida (nombre comercial: Cytoxan) es el medicamento que más ha sido vinculado a la menopausia médica, especialmente si se toma como parte de un tratamiento denominado CMF: ciclofosfamida, metotrexato y fluorouracilo (5-F). De todas formas, otras combinaciones de medicamentos de quimioterapia también pueden causar la menopausia médica:

  • Ciclofosfamida, doxorrubicina y fluorouracilo (abreviado CAF, en la que la “A” significa Adriamycin®, un nombre comercial de la doxorrubicina)
  • Ciclofosfamida, epirrubicina, fluorouracilo (CEF)
  • Doxorrubicina y ciclofosfamida (AC)
  • Docetaxel (nombre comercial: Taxotere), doxorrubicina y ciclofosfamida (TAC)

Si bien esas son las causas más comunes, cualquier tratamiento de quimioterapia puede causar la menopausia médica.

Mientras estás recibiendo la quimioterapia, o incluso después de haberla completado, puedes notar que tienes períodos alternantes o que dejas de menstruar por completo. Eso puede pasar unos meses después de haber empezado el tratamiento o más de un año después. Con la disminución de los niveles de estrógeno y progesterona, comenzarás a experimentar síntomas como los bochornos. Incluso si sigues menstruando durante la quimioterapia, es posible que tengas síntomas menopáusicos; es una experiencia similar a un estado premenopáusico. Si estás cerca de la menopausia natural y ya tenías algunos síntomas por eso, puede que los síntomas existentes empeoren durante la quimioterapia.

Mientras más joven seas, más probable será que esta menopausia sea temporaria y que vuelvas a menstruar. Algunos estudios indican que hasta el 40% de las mujeres de menos de 40 años entran en una menopausia permanente como resultado de la quimioterapia, mientras que, en mujeres de más de 40 años, ese porcentaje oscila entre el 70% y el 90%. En el caso del tratamiento CMF en particular, la mitad de las mujeres premenopáusicas dejan de menstruar mientras toman los medicamentos. En mujeres de 30 a 40 años, entre el 25% y el 50% volverá a tener el período menstrual.

Si eres más joven y vuelves a menstruar, generalmente el período se normaliza dentro del primer año posterior al fin de la quimioterapia. No debes olvidar que no tener algunos períodos no significa que eres infértil (incapaz de tener hijos). Si eres premenopáusica y tienes relaciones con un hombre, asegúrate de usar anticonceptivos no hormonales para no quedar embarazada durante el tratamiento. Como causan niveles de hormonas más altos que los que produce tu cuerpo, las píldoras anticonceptivas no se consideran una opción segura para alguien con antecedentes personales de cáncer de mama. Los médicos suelen recomendar métodos de barrera (como condones, un diafragma o un DIU no hormonal).

Algunos estudios indican que, incluso si vuelven a menstruar después de la quimioterapia, es probable que las mujeres jóvenes entren antes en la menopausia. Por ejemplo, una mujer de poco más de treinta años puede volver a tener el período después de la quimioterapia y luego empezar la menopausia a los cuarenta años. Un estudio determinó que mujeres que ya no tenían cáncer y comenzaron a menstruar dos años después del tratamiento con CMF eran más propensas a entrar en la menopausia antes que el resto de las mujeres.

Supresión de la función ovárica

Si eres premenopáusica y el cáncer era positivo para receptores de hormonas, el tratamiento del cáncer pudo haber incluido medicamentos que suprimen temporalmente la producción de estrógeno en los ovarios. Esto se denomina supresión temporal de la función ovárica. Darle al cuerpo un descanso de las altas concentraciones de estrógeno es útil para tratar el cáncer de mama y reducir el riesgo de recurrencia.

Entre los medicamentos que suprimen temporalmente la función ovárica se encuentran Zoladex (nombre genérico: goserelina) y Lupron (nombre genérico: leuprolida). Estos medicamentos son agonistas de la hormona liberadora de hormona luteinizante (LHRH), y actúan indicándole al cerebro que impida que los ovarios generen estrógeno. Se suministran mediante inyecciones una vez por mes durante varios meses o cada cierto número de meses. Una vez que dejas de tomar el medicamento, los ovarios suelen volver a funcionar. El tiempo de recuperación de los ovarios puede variar de una mujer a otra. Mientras más joven seas, más probable será que los ovarios y los niveles de estrógeno se normalicen.

Se han registrado casos de mujeres que quedaron embarazadas mientras tomaban estos medicamentos, así que si eres premenopáusica y tienes relaciones con un hombre, es importante que uses anticonceptivos no hormonales, como condones, un diafragma o un DIU no hormonal.

Extirpación bilateral de ovarios

La extirpación bilateral de ovarios, también denominada ovariotomía preventiva o extirpación preventiva de ovarios, es una cirugía para extirpar ambos ovarios y, generalmente, las trompas de Falopio. Esta operación causa una menopausia inmediata y permanente, que suele tener efectos secundarios intensos porque el cambio se da literalmente de la noche a la mañana.

En general, la extirpación de ovarios se reserva para mujeres con alto riesgo de tener una recurrencia de cáncer de mama o desarrollar cáncer de ovario. La operación se realiza en caso de tener muchos antecedentes familiares de cáncer o si se buscan anomalías genéticas que incrementen el riesgo de cáncer (como BRCA1 o BRCA2) y el análisis da positivo. Para obtener más información al respecto, consulta la sección Extirpación preventiva de ovarios.

En palabras del experto

“La menopausia es uno de los resultados de un diagnóstico de cáncer de mama que genera más alteraciones. Puede arruinar la vida sexual, eliminar la esperanza de tener un bebé, desencadenar cambios en el estado de ánimo, producir bochornos debilitantes, causar aumento de peso, dejarte sin energía, empeorar molestias y dolores, despertar celos, ira o resentimiento y generar una sensación de malestar general. Es posible que sean esos cambios menopáusicos, no el cáncer de mama o los efectos inmediatos de su tratamiento, los que interfieran más con tu calidad de vida”.

— Dra. Marisa Weiss, directora médica, Breastcancer.org

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