Tratamientos para infecciones vaginales

Tras la menopausia, son más comunes las infecciones en el área vaginal. Cuando disminuye el nivel de estrógeno, el nivel de pH vaginal tiende a ser más alto. Un incremento de pH significa que disminuye la acidez de la vagina, y eso dificulta el control de bacterias. Los tejidos dentro de la vagina y de la vejiga son más susceptibles a infección e inflamación.

A continuación, mencionaremos algunas de las infecciones más comunes y sus respectivos tratamientos. Si sueles tener infecciones, tal vez te convenga usar un humectante vaginal (si es que no usas uno por cuestiones de irritación y sequedad vaginal). Estos se aplican directamente en la vagina varias veces por semana para hidratar los tejidos vaginales y disminuir los niveles de pH en la vagina. Para obtener más información, consulta Tratamientos para irritación y sequedad vaginal.

Ten en cuenta que, si hay una infección, no debes autodiagnosticarte. Si sientes dolor, tienes molestas o se producen secreciones en el área vaginal, consulta al médico para identificar la causa. Es posible que el médico y tú deban descartar enfermedades de transmisión sexual, como herpes genital, gonorrea y clamidia. Las secreciones pueden ser resultado de la atrofia vaginal (pérdida de grosor e inflamación de la pared vaginal) y de medicamentos como el tamoxifeno.

Candidiasis

La candidiasis afecta los pliegues internos de la vagina y de la vulva, y puede causar molestias, olor y una secreción blanca espesa. Este tipo de infección suele responder bien a los tratamientos. Se aplican cremas o supositorios en la vagina y, por lo general, se usan solo unos días o una semana. Por ejemplo, Monistat y Terazol. Otra opción es una dosis única o doble de un medicamento oral llamado Diflucan (nombre genérico: fluconazol).

Vaginosis bacteriana

La vaginosis bacteriana es el resultado del crecimiento de cierto tipo de bacterias vaginales que causan olor similar al del pescado y una secreción grisácea, blancuzca o amarilla. Si los síntomas son molestos, se puede realizar un tratamiento con antibióticos orales, crema o supositorios de inserción vaginal. Todos estos tratamientos requieren la receta de un médico. Las opciones más comunes son Flagyl (nombre genérico: metronidazol) y Cleocin (nombre genérico: clindamicina).

Infección urinaria

Una infección urinaria es el crecimiento excesivo de bacterias en la vejiga. Las bacterias llegan allí por la uretra, el conducto que lleva la orina desde la vejiga hacia el exterior del cuerpo. Una abundante presencia de estrógeno acorta la uretra, y eso hace que las bacterias lleguen más fácilmente a la vejiga. Una infección urinaria no es una infección vaginal, pero los cambios en los niveles de pH de la vagina hacen que sea más probable contraer una infección. Los síntomas pueden incluir dolor o ardor al orinar, sensación constante de orinar, orina con olor extraño y/o sangre o un cambio de color en la orina.

Las infecciones urinarias se tratan con antibióticos orales de venta bajo receta. Se pueden tomar muchos antibióticos, pero los que suelen recetarse son Bactrim (nombre genérico: trimetoprima/sulfametoxazol); Macrobid (nombre genérico: nitrofurantoína) y Cipro (nombre genérico: ciprofloxacina).


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