Estrógeno vaginal

Si aún tienes dolor y molestia con el uso de humectantes y lubricantes, consulta a tu ginecólogo para determinar si puede haber otra causa, como una infección, un desorden de la piel de la vulva o espasmos vaginales (contracción involuntaria de los músculos vaginales durante la penetración). En caso de que se descarten esas y otras causas, la terapia localizada de estrógeno puede ser una opción viable. El tratamiento consiste en colocar una dosis baja de estrógeno directamente en la vagina, lo que ayuda a reconstruir el revestimiento vaginal y estimula la lubricación.

Se puede realizar de una de las siguientes maneras:

  • Cremas (Estrace, Premarin): El médico indicará la cantidad y la frecuencia de aplicación según tus necesidades. Una dosis típica conlleva la aplicación diaria de la crema en la vagina durante dos semanas inicialmente; luego, de una a tres veces por semana.
  • Anillo vaginal (Estring): Se usa un anillo suave de silicona, que se inserta en la vagina y libera estrógeno lentamente. Por lo general, hay que reemplazar el anillo cada tres meses. Tanto tú como tu médico pueden insertar o quitar el anillo.
  • Comprimidos (Vagifem): Vagifem es una píldora que se inserta en la vagina una vez por día durante dos semanas inicialmente; luego, dos veces por semana. Incluye un aplicador que te ayudará a insertar la píldora, idealmente, en la mitad inferior de la vagina.

Los anillos y los comprimidos liberan prácticamente la misma cantidad de estrógeno. Las cremas pueden aportar más estrógeno, según cuánto y dónde se utilice. Consulta a tu médico para determinar qué método se ajusta mejor a tus necesidades.

Es posible que te preguntes por qué se recomienda esta forma de estrógeno, pues se desaconseja que mujeres con cáncer de mama recurran al estrógeno de las terapias de reemplazo hormonal (TRH). (Visita la sección sobre terapia de reemplazo hormonal para obtener más información). El estrógeno vaginal es un tratamiento localizado: si bien algo de estrógeno llega al torrente sanguíneo, parece ser menos que el que llega con las TRH. Por eso, si ninguna alternativa provee alivio, el estrógeno vaginal puede ser una opción viable.

Aún se está investigando la seguridad del estrógeno vaginal. Hasta ahora, los estudios sugieren que no es probable que la cantidad de estrógeno liberada aumente el riesgo de recurrencia. De todas formas, hay que realizar más estudios para determinar qué tan seguro es este tratamiento, sobre todo si has tenido cáncer de mama positivo para receptores de hormonas.

La decisión de usar estrógeno vaginal debe tomarse en conjunto con el proveedor de servicios médicos y el oncólogo, el médico de cabecera y el ginecólogo. Tal vez puedas usar estrógeno vaginal solo hasta aliviar el dolor y la irritación. Luego, podrías usar humectantes y lubricantes. Si decides realizar un tratamiento de estrógeno vaginal, no será necesario que tomes progesterona para proteger el útero, como las mujeres que realizan una TRH, porque el estrógeno localizado no parece aumentar el riesgo de cáncer endometrial (cáncer del tejido que reviste el útero).

Medicamentos que no contienen estrógeno para irritación y sequedad vaginal

En 2013, la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos aprobó un medicamentos llamado Osphena (nombre genérico: ospemifeno) como tratamiento para la irritación y la sequedad vaginal que causan dolor durante la penetración. Técnicamente, no es estrógeno, pero replica los efectos del estrógeno en ciertas partes del cuerpo. Hasta ahora, no se recomienda con mujeres que tengan antecedentes de cáncer de mama porque no se realizaron estudios en ese grupo.


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