Comer para bajar de peso después del tratamiento


¿Por qué algunas personas diagnosticadas con cáncer de mama aumentan de peso?

Muchas personas aumentan de peso cuando reciben tratamiento con quimioterapia y esteroides. Este peso adicional puede mantenerse e incrementarse después de la quimioterapia si también se administra una terapia hormonal (tamoxifeno o un inhibidor de la aromatasa). Si el cuerpo experimenta la menopausia debido a la quimioterapia, existe una tendencia a aumentar de peso.

Este aumento de peso puede deberse a la lipoproteína lipasa (LPL), que está controlada por la insulina.

La LPL se encuentra en la superficie de las células, extrae la grasa del torrente sanguíneo y la lleva al interior de la célula. Si la LPL está sobre una célula muscular, lleva la grasa al interior de la célula, donde la utiliza como combustible. Si la LPL está sobre un adipocito, lleva grasa al interior de la célula y la torna más grasa.

Es importante saber que la hormona estrógeno inhibe la actividad de la LPL de los adipocitos. Esta podría ser una de las razones por las cuales algunas mujeres aumentan de peso después de la menopausia o después de un tratamiento de cáncer de mama que reduce considerablemente las concentraciones de estrógeno. Al haber menos estrógeno en el cuerpo, la LPL puede llevar grasa al interior de los adipocitos y almacenarla allí.

El impacto del diagnóstico, la perturbación de tu vida, sobrellevar y superar la cirugía y la radiación, la tensión de las relaciones laborales y familiares, las dificultades financieras y la disminución de la actividad física pueden contribuir al aumento de peso. Durante la quimioterapia, el exceso de líquidos y esteroides, la disminución de la actividad física y las ansias de comer cosas dulces se combinan para producir aumento de peso. Y, al igual que muchas personas, sabrás que la administración de medicamentos de hormonoterapia produce aumento de peso y hace que sea casi imposible bajar de peso. Sin embargo, dos de los principales estudios realizados en los Estados Unidos y Canadá por el Proyecto Nacional de Cirugía Adyuvante del Seno y del Intestino (NSABP, un grupo de investigación cooperativa) demostraron que las mujeres que tomaron un placebo (una píldora de azúcar) tuvieron las mismas probabilidades de aumentar de peso que las mujeres que tomaron tamoxifeno. (Los inhibidores de la aromatasa son relativamente nuevos, por lo que aún no se han realizado investigaciones sobre los inhibidores de la aromatasa y el aumento de peso).

Bajar de peso se hace mucho más difícil a medida que envejecemos, pero se puede lograr con cambios cuidadosos en la dieta y ejercicio. Sé amable contigo misma, no te castigues.

Existen muchas buenas razones para mantener un peso saludable. Te sentirás más fuerte, tendrás más energía y mejorarás tu autoestima. Además, las investigaciones demuestran que tener sobrepeso puede aumentar el riesgo de recurrencia del cáncer. Algunos estudios indican que las mujeres que tenían sobrepeso al momento del diagnóstico tuvieron un aumento de alrededor de un tercio del riesgo de recurrencia del cáncer. (Por ejemplo, el riesgo podía aumentar del 6 % al 8 %, ya que un tercio de 6 es 2). Otros estudios arrojaron como resultado un aumento del riesgo de más de cinco veces (por ejemplo, el riesgo podría incrementarse del 6 % al 31 %).

Infórmate más sobre el sobrepeso como factor de riesgo del cáncer de mama en la sección Disminuye los riesgos.

¿Necesitas contar calorías?

Muchas personas creen que si comen menos calorías que las que queman por día, bajarán de peso, y que si comen la misma cantidad de calorías que queman, mantendrán un peso saludable. Este plan es eficaz para muchas personas, pero no para todas.

Si cuentas calorías, es importante que pienses en lo que comes. Supongamos que Jane consume 1200 calorías por día de tortas, galletas de dulce y pan blanco. Es probable que Jane no baje de peso. Betty consume 1200 calorías por día de frutas y verduras frescas y proteínas magras. Es probable que Betty baje de peso y obtenga muchos más nutrientes de su alimentación. Contar las calorías es solo una parte de la ecuación de pérdida de peso.

Además, contar las calorías es solamente una entre las formas de bajar de peso. Debido a que la hormona insulina desempeña un papel fundamental en la forma en que el cuerpo utiliza y almacena la grasa, algunos investigadores sugieren que comer alimentos que mantengan las concentraciones de insulina estables durante todo el día (carne y pescados magros, aves de corral, verduras y frutas, en lugar de alimentos como azúcar, dulces, pan blanco y galletas de sal) podría ayudar a mantener un peso saludable.

Lo primero que debes hacer si deseas bajar de peso es hablar con tus médicos y con un nutricionista diplomado para elaborar un plan seguro y adecuado, diseñado específicamente para ti y tus necesidades. Es posible que tus médicos prefieran que esperes hasta que te hayas recuperado completamente del tratamiento o de otros problemas de salud que tal vez tengas.

Estos pasos pueden ayudarte a bajar de peso después del tratamiento:

En palabras del experto

Con respecto al aumento de peso de la parte central del cuerpo, algunas mujeres obtienen mejores resultados de una dieta con menor contenido de carbohidratos/azúcares más simples que de una dieta de bajo contenido graso. Sin embargo, existen numerosas variaciones particulares, y es recomendable que consultes con un profesional de la salud para que juntos elaboren la dieta para bajar de peso más adecuada para ti.

Cyndi Thomson, Ph.D., R.D.

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