Comer para mantener el peso o aumentar de peso después del tratamiento


Si bien muchas personas aumentan de peso durante el tratamiento del cáncer de mama y después de este, otras bajan de peso. Después de la cirugía, muchas personas se dan cuenta de que bajaron algunas libras. Los efectos secundarios de la quimioterapia, como los vómitos o la diarrea, también pueden hacer que bajes de peso. Debido a la pérdida de peso, puedes sentir fatiga y necesitar más tiempo para recuperarte del tratamiento. La pérdida de peso también puede debilitar tu sistema inmunitario y hacerte más susceptible a las infecciones.

Evalúa tu peso y luego habla con tu médico sobre el peso ideal para ti. Una vez que hayas fijado un objetivo, puedes hablar con un nutricionista diplomado para elaborar un plan alimenticio personalizado.

Estas son algunas pautas generales para mantener tu peso corporal:

  • Intenta comer refrigerios o comidas ligeras cada hora o cada 2 horas. Ten a mano comidas con alto contenido de proteínas, como queso en tiras, nueces sin sal, galletas de sal con mantequilla de maní o almendras, huevos duros, barritas energéticas o paquetes individuales de pudín o flan.
  • Intenta comer alimentos con alto contenido de proteínas. Durante el tratamiento del cáncer de mama, a algunas mujeres comienzan a desagradarles los alimentos con grasas. Si esto te sucede, intenta consumir alimentos de alto contenido de proteínas y bajo contenido graso, como yogur, queso blanco, huevos, carnes o pescados magros y lentejas.
  • Come frutas y verduras que tengan muchos nutrientes y almidón. Prueba las frutas secas, los jugos naturales de frutas o verduras, o los alimentos vegetales como maíz, arvejas, bananas, cerezas, mangos, frijoles blancos y batatas.

Cómo alimentarte para recuperar peso después del tratamiento

Si deseas recuperar peso, es importante que te asegures de consumir suficientes proteínas. La cantidad será diferente para cada persona. Juntos, tú y el nutricionista diplomado pueden elaborar un plan de alimentación adecuado para ti.

Prueba alguna de estas ideas para obtener más proteínas, y frutas y verduras con almidón todos los días:

  • Utiliza leche en algunas recetas, en lugar de agua.
  • Agrega frutas secas a los panecillos, las galletas de dulce, los panes, las tortas, los panqueques, los cereales, los pasteles y el arroz.
  • Agrega huevos duros cortados en trocitos a las ensaladas, los sándwiches y los guisos.
  • Cocina varias batatas y luego recaliéntalas para preparar una comida ligera.

Cómo obtener más proteínas en tu dieta

Las proteínas ayudan a sanar y regenerar los tejidos. Durante el tratamiento, una buena regla general es consumir medio gramo de proteína por cada libra de peso. Por ejemplo, si pesas 160 libras, intenta obtener 80 g de proteína en tu dieta por día. Algunas buenas fuentes de proteínas son la carne magra, el pescado, las aves de corral y los productos lácteos, las nueces, los frijoles secos, las arvejas, las lentejas y la soja.

Para obtener más proteína cada día, prueba algunas de estas sugerencias:

  • Agrega queso a los sándwiches, el pescado, las verduras, las sopas, los guisos, las pastas, el arroz y los fideos.
  • Agrega carne magra, pescado o tofu a la salsa para pastas, los guisos, el chili, las sopas y las salsas. También puedes sofreírlos con verduras y obtener una comida rápida y deliciosa.
  • Utiliza leche en lugar de agua para cocinar cuando sea posible.
  • Come huevos duros. Guárdalos en el refrigerador para consumirlos como una comida ligera. Agrega huevos duros cortados en trocitos a las ensaladas y los sándwiches. 
  • Agrega nueces, semillas o germen de trigo a los guisos, los panes, las galletas de dulce, las tortas, los panecillos, los panqueques y los cereales. También puedes esparcirlos sobre helados y frutas.
  • Agrega varias clases de frijoles a la salsa para pastas y al chili.
  • Agrega mantequilla de maní o almendra a los sándwiches, las tostadas, las galletas de sal, los panecillos y las rodajas de fruta. También puedes utilizarla para untar verduras crudas.
  • Come yogur con rodajas de frutas y verduras o con galletas de dulce.
  • Agrega yogur helado, helado o crema batida al café, el té o el chocolate caliente.
  • Mezcla queso blanco con salsa y aguacate cortado en trocitos para preparar un delicioso acompañamiento.

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