Una nueva forma de pensar en los alimentos


Cuando elabores tu plan de alimentación saludable después del tratamiento, no olvides incluir la felicidad en la receta. No te prives de tus alimentos favoritos, como el chocolate, los pasteles o las papas fritas, pero no los comas mecánicamente. Piensa en lo que pones en tu cuerpo.

Antes de llevarte algo a la boca, piensa en lo que vas a comer:

  • ¿Qué es y por qué lo comes?
  • Piensa en los alimentos de tu plato como una fuente de nutrición saludable: no es solo combustible, sino algo que te ayuda a recuperarte.
  • Mira el bocado en el tenedor e imagina cómo te ayudará a estar más saludable.
  • Mastica cada bocado 30 veces, como mínimo. Siente cómo los sabores cambian a medida que masticas.
  • Traga y deja el utensilio sobre la mesa. Descansa entre un bocado y otro.
  • Después de comer durante 15 o 20 minutos, pregúntate si todavía tienes hambre o si podrías esperar varias horas antes de volver a comer.
  • Come cuando tengas hambre y detente cuando estés satisfecha. No sigas comiendo hasta sentirte llena.

Experiencia personal

Intento preparar y comer todas las comidas con cuidado y amor. La era de la comida rápida en mi familia es algo del pasado. Pienso que el tiempo que dedico a preparar las comidas cada día es un ingrediente necesario de mi receta de sanación total.

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