Diez consejos para hablar sobre el diagnóstico de cáncer de mama con tus hijos

Planifica la conversación con anticipación. Decide qué dirás y cómo lo dirás. Esto te dará un marco para la conversación. Involucra a tu pareja u otro adulto en el que los niños confíen si crees que su presencia podría ser de ayuda.

Utiliza un lenguaje simple para definir qué es el cáncer, en qué parte del cuerpo lo tienes y cómo será tratado. Es importante nombrar la enfermedad: "cáncer" no debe ser una palabra prohibida. Hasta los niños pequeños pueden comprender explicaciones simples sobre lo que son las células y cómo a veces "no se comportan como deben" y no crecen bien. También podrías explicar que el médico deberá quitar todo o parte del seno donde se encuentra el cáncer, y que luego deberá utilizar medicamentos especiales y fuertes para asegurarse de que el cáncer haya desaparecido por completo de tu cuerpo. Como ayuda visual, puedes usar una muñeca o un animalito de peluche.

Asegúrate de que los niños comprendan que no son culpables del cáncer y que este no se contagia. Los niños pequeños a menudo se ven como el centro del mundo en que viven, y podrían preocuparse por sentirse culpables de haber causado el cáncer por algo que hicieron. Además, los niños tienden a relacionar las náuseas con resfriarse o transmitir gérmenes. Asegúrate de explicar que nadie puede contagiarse cáncer de otra persona.

Diles a los niños cómo te afectará el tratamiento para el cáncer. Prepáralos para los efectos secundarios físicos del tratamiento, como la pérdida de una mama, la pérdida del cabello debido a la quimioterapia o la posibilidad de que a veces te sientas con malestar o cansada. Puedes explicar que los medicamentos contra el cáncer son muy potentes y que los efectos secundarios prueban que están trabajando duramente en tu cuerpo. Diles a los niños que es posible que te sientas triste, irritada o cansada, pero que no es culpa de ellos que te sientas así. Siempre hazles saber cuándo tendrás que salir de casa para ir al hospital o al consultorio del médico.

Tranquiliza a los niños diciéndoles que tendrán todo lo que necesitan. Los expertos están de acuerdo en que, en tiempos de crisis, los niños pequeños necesitan sentir confianza y tener rutinas constantes. Hazles saber a los niños que es posible que a veces no puedas llevarlos a la escuela, jugar con ellos o prepararles la comida. Quizás tampoco puedas abrazarlos, levantarlos y bañarlos por un tiempo. Háblales de amigos, familiares y otras personas que ayudarán hasta que vuelvas a sentirte fuerte.

Mantén los límites de costumbre. Cuando en la casa hay una sensación de incertidumbre, los padres pueden sentirse tentados a darles más gustos a los niños, permitirles ver más televisión o jugar más con los juegos en la computadora, o a comprarles más juguetes. No obstante, si se mantiene la estructura de siempre, probablemente esto haga que los niños sientan más confianza que si les conceden privilegios o gustos especiales. Mantén sus rutinas habituales lo más consistentes posible.

Invita a los niños a que hagan preguntas y aprendan más. Hazles saber a los niños que contestarás todas las preguntas que deseen hacer. Si tus niños tienen suficiente edad, puedes contemplar llevarlos a una de tus consultas médicas o permitirles visitarte durante el tratamiento. Esto puede contribuir a eliminar parte del misterio que rodea al cáncer.

Diles a los niños que tendrás tiempo para dedicarles. Busca un momento especial del día para dedicarte solo a ellos. Las actividades sencillas, como leer un libro o ver una película, pueden ayudarlos a darse cuenta de que cuentan contigo, aunque estés cansada o no te sientas bien.

Usa un tono positivo y optimista sin hacer promesas. Aunque estés triste o asustada, trata de infundir un tono positivo a las conversaciones con los niños pequeños. Los niños pueden sentirse abrumados si te muestras muy ansiosa o emotiva. Asegúrate de que sepan que los médicos y el personal de enfermería están haciendo todo lo posible por ti y que la mayoría de las personas diagnosticadas con cáncer de mama pueden mejorar. Tranquilízalos sin hacerles promesas específicas sobre el futuro.

Informa lo que sucede a los maestros, consejeros escolares, entrenadores y a otras personas que los cuidan. Otros adultos de confianza con quienes el niño pase parte de su tiempo deben conocer el diagnóstico. Es frecuente que los cambios en la casa causen cambios en el comportamiento del niño en otros ámbitos. Estos adultos pueden ayudarte a saber cómo está tu hijo, y convertirse en recursos de cuidado y apoyo adicionales.

Obtén más información sobre cómo hablar con familiares y amigos acerca del cáncer.


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