La detección periódica aumenta la detección del cáncer en etapa temprana, pero no detecta la enfermedad en estadio avanzado

Read this page in English


Un importante estudio realizado en los EE. UU. indica que, durante los últimos 30 años, las mamografías de detección periódicas han descubierto más casos de cáncer de mama en etapa temprana. Sin embargo, los resultados también sugieren que, al parecer, las mamografías no han mejorado la detección de la enfermedad en un estadio más avanzado y podrían haber sobrediagnosticado a una gran cantidad de mujeres.

El sobrediagnóstico se refiere a cualquiera de las siguientes situaciones:

  • Una mamografía de detección encuentra un área sospechosa que eventualmente se hubiera diagnosticado como cáncer a través de otros métodos, sin efecto alguno en el pronóstico.
  • Una mamografía de detección encuentra un área sospechosa que nunca habría afectado la salud de una mujer si no se la hubiera encontrado o tratado.

El estudio se publicó en la edición del 22 de noviembre de 2012 del New England Journal of Medicine (Revista de Medicina de Nueva Inglaterra). Lee el resumen “Effect of Three Decades of Screening Mammography on Breast-Cancer Incidence” (El efecto de tres décadas de uso de mamografías de detección en la incidencia del cáncer de mama) (en inglés).

Los investigadores analizaron la información sobre el cáncer de mama disponible en el Programa de Vigilancia, Epidemiología y Resultados Finales (SEER), una gran base de datos de los Institutos Nacionales de la Salud de los Estados Unidos. Sobre la base de esa información y sus hipótesis acerca de cómo la incidencia del cáncer de mama cambió con el tiempo, los investigadores estimaron a cuántas mujeres mayores de 40 a quienes se les diagnosticó cáncer de mama en dos períodos: de 1976 a 1978 (período inicial) y de 2006 a 2008 (período posterior).

Los resultados revelaron que se presentaron los siguientes casos anualmente:

  • siete casos de carcinoma ductal in situ (CDIS) por cada 100.000 mujeres en el período inicial, en comparación con 56 casos de CDIS por cada 100.000 mujeres en el período posterior
  • ciento cinco casos de cáncer de mama en etapa temprana por cada 100.000 mujeres en el período inicial y 178 casos de cáncer en etapa temprana en el período posterior
  • ochenta y cinco casos de cáncer de mama en estadio más avanzado por cada 100.000 mujeres en el período inicial y 78 casos de cáncer de mama en estadio más avanzado en el período posterior
  • diecisiete casos de cáncer de mama metastásico (cáncer que se ha propagado a otras partes del cuerpo fuera de la mama) tanto en el período inicial como en el período posterior

Esto indica que se diagnosticaron alrededor de 122 casos adicionales de cáncer de mama en etapa temprana en el período posterior en comparación con el período inicial. Además, hubo ocho casos menos de cáncer de mama en estadio más avanzado diagnosticados en el período posterior en comparación con el período inicial.

Según los investigadores, esto representaría un total aproximado de 70.000 mujeres sobrediagnosticadas en 2008.

Es importante destacar que los resultados de este estudio son controvertidos. Muchos médicos consideran que las hipótesis de los investigadores acerca de cómo cambió la incidencia del cáncer de mama con el tiempo no eran correctas y produjeron resultados erróneos.

En el debate acerca de qué tan importante es detectar el cáncer de mama y cuándo debe comenzar dicha detección, el sobrediagnóstico es un problema que suscita cierta preocupación. El sobrediagnóstico hace que se realicen análisis y tratamientos que quizás sean innecesarios, así como también consecuencias físicas, emocionales y económicas relacionadas. Los médicos continúan buscando modos de mejorar la calidad de los programas de detección de cáncer de mama y minimizar el riesgo de sobrediagnóstico, pero queda mucho trabajo por hacer.

Sin embargo, la importancia de la detección del cáncer de mama debe evaluarse frente a los numerosos diagnósticos oportunos, y las vidas salvadas, que se obtienen de las mamografías de detección periódicas. En conjunto, las evidencias sugieren claramente que la detección del cáncer de mama a partir de 40 los años:

  • genera diagnósticos de cáncer de mama en estadios más tempranos y tratables
  • se traduce en mejores pronósticos para las mujeres diagnosticadas y en vidas salvadas.

A pesar de las evidencias y pautas actuales sobre las mamografías, muchas mujeres de 40 a 49 años no se realizan mamografías de detección periódicas.

Si eres mayor de 40 años y tienes un riesgo promedio de desarrollar cáncer de mama, las mamografías de detección anuales deben ser parte de tu atención médica. Si tu riesgo de desarrollar cáncer de mama es más alto que el promedio, es recomendable consultar al médico sobre un plan de detección de cáncer de mama más agresivo que sea el más adecuado para tu situación particular.

Tú eres única y mereces la mejor atención posible. No permitas que ningún obstáculo te impida realizar las mamografías de detección periódicas:

  • Si te preocupa el costo, habla con tu médico, con un trabajador social del hospital local o con los miembros del personal de un centro de mamografías. Consulta sobre programas gratuitos en tu área.
  • Si tienes problemas para programar una mamografía, llama al Instituto Nacional del Cáncer (800-4-CANCER) o al Colegio Americano de Radiología (800-227-5463) para localizar proveedores de mamografía certificados cerca de tu área.
  • Si las mamografías te causan dolor, consulta a los miembros del personal del centro de mamografías cómo se puede hacer para que la experiencia sea lo más sencilla y cómoda posible para ti.

Para obtener más información sobre las mamografías y otros análisis para detectar el cáncer de mama, visita las páginas de la sección Análisis para detectar el cáncer de mama: detección, diagnóstico y control del sitio Breastcancer.org.

¿Te ayudó este artículo?

No
C3a
C3b
Evergreen-donate
Volver al inicio