El riesgo de radiación de las mamografías es mínimo

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Es probable que a una mujer promedio se le realicen numerosas mamografías durante su vida. Esto ha generado cierta preocupación acerca de los efectos perjudiciales de la radiación dispersa, es decir, los rayos X que se desplazan en diferentes direcciones, lejos del haz primario de la mamografía.

Por lo tanto, es tranquilizador saber que los resultados de nuevas investigaciones demuestran que la dosis de radiación dispersa es sumamente baja y presenta poco riesgo.

El estudio “Scatter radiation dose during screening mammography to the thyroid gland, salivary gland, lens of eye, sternum, and uterus” (Dosis de radiación dispersa durante la mamografía de detección en la glándula tiroidea, las glándulas salivales, el cristalino, el esternón y el útero) se presentó en la reunión anual 2012 de la Sociedad Radiológica de Norteamérica.

Más de 200 mujeres usaron medidores de radiación durante las mamografías de detección digital. Los dispositivos permitieron a los investigadores medir la cantidad de radiación recibida en distintas áreas del cuerpo, fuera de las mamas: la glándula salival, el esternón, la glándula tiroidea, el cristalino y el útero.

En todos los casos, la cantidad promedio de radiación que estas áreas recibieron fue sumamente baja: menos del 2 % de la cantidad proveniente del medio ambiente a la que estamos expuestos todos los días.

Los investigadores determinaron que es poco probable que la radiación dispersa proveniente de la mamografía de detección cause riesgos para la salud. No encontraron evidencias de que aumente el riesgo de desarrollar cáncer, ni siquiera en áreas del cuerpo sensibles a la radiación, como la glándula tiroidea. Los investigadores también expresaron que los protectores de la glándula tiroidea, que pueden proteger dicha glándula pero reducir la calidad de las mamografías, no son necesarios durante la mamografía, ya que la dosis de radiación dispersa es muy baja.

Estas conclusiones deberían llevar tranquilidad a quienes se preocupen por la radiación recibida durante una mamografía de detección.

Si eres mayor de 40 años y tienes un riesgo promedio de desarrollar cáncer de mama, las mamografías de detección anuales deben ser parte de tu atención médica. Si tu riesgo de desarrollar cáncer de mama es más alto que el promedio, debes consultar a tu médico sobre un plan de detección de cáncer de mama más agresivo que sea más adecuado para tu situación particular.

Tú eres única y mereces la mejor atención posible. No permitas que ningún obstáculo te impida hacerte las mamografías de detección periódicas:

  • Si te preocupa el costo, habla con tu médico, con un trabajador social del hospital local o con los miembros del personal de un centro de mamografías. Consulta sobre programas gratuitos en tu área.
  • Si tienes problemas para programar una mamografía, llama al Instituto Nacional del Cáncer (800-4-CANCER) o al Colegio Americano de Radiología (800-227-5463) para localizar proveedores de mamografía certificados cerca de tu área.
  • Si las mamografías te causan dolor, consulta a los miembros del personal del centro de mamografías cómo se puede hacer para que la experiencia sea lo más sencilla y cómoda posible para ti.

Para obtener más información, visita las páginas Mamografías del sitio Breastcancer.org.

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