La realización de diversas tomografías computarizadas y estudios de diagnóstico por imágenes nucleares puede aumentar el riesgo de desarrollar cáncer de mama

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Una tomografía computarizada (también llamada tomografía axial computarizada, TC o TAC) es una técnica de radiografía que les proporciona a los médicos información acerca de los órganos internos del cuerpo en cuadros bidimensionales. En este momento, las tomografías computarizadas no se utilizan de manera rutinaria para detectar casos de cáncer de mama, pero pueden utilizarse para detectar problemas en el tórax, en la columna vertebral o en el abdomen, como una hernia de disco o una enfermedad pulmonar.

Los estudios de imágenes nucleares generan imágenes mediante la detección de la radiación de diferentes partes del cuerpo tras inyectar o administrar por vía oral un material marcador radiactivo.

La diferencia principal entre los estudios de imágenes nucleares y las tomografías computarizadas es que los estudios de imágenes nucleares evalúan el funcionamiento de los órganos, mientras que las tomografías computarizadas evalúan el aspecto de los órganos.

Entre 2000 y 2010, el uso de la tomografía computarizada aumentó drásticamente, y un estudio sugiere que la realización de más tomografías computarizadas puede provocar un mayor riesgo de desarrollar cáncer de mama en las mujeres, especialmente las mujeres jóvenes que se realizan tomografías reiteradas.

El estudio se presentó en la reunión anual de 2012 de la Sociedad Radiológica de Norteamérica. Lee el resumen “Breast Cancer Risks from Medical Imaging Including Computed Tomography (CT) and Nuclear Medicine among Females Enrolled in a Large Integrated Health Care System” (Riesgos del cáncer de mama debido al diagnóstico médico por imágenes que incluyen tomografía computarizada [TC] y medicina nuclear entre las mujeres inscritas en un amplio sistema de atención médica integrado) (en inglés).

Los investigadores revisaron los registros de análisis por imágenes de casi 250.000 mujeres de Chicago. Hallaron que en el año 2000 se realizaron unas 100 tomografías computarizadas por cada 1.000 mujeres, y en 2010 se realizaron 192 tomografías computarizadas por cada 1.000 mujeres, lo que implica un aumento anual del 6,8 %.

En 2010, el 46 % de las tomografías computarizadas expuso el tejido mamario a la radiación.

El uso del diagnóstico por imágenes nucleares disminuyó en el mismo período: en el año 2000, se hicieron alrededor de 39 estudios de diagnóstico por imágenes nucleares por cada 1.000 mujeres y en 2010 se realizaron 27,5 estudios de diagnóstico por imágenes nucleares por cada 1.000 mujeres. No obstante, el 84 % de los estudios de diagnóstico por imágenes nucleares realizados en 2010 expuso el tejido mamario a la radiación.

Los investigadores calcularon la cantidad de radiación a la que las mujeres estuvieron expuestas al recopilar información sobre las dosis de tomografías computarizadas de 1.656 mujeres que se hicieron una tomografía computarizada que expuso el tejido mamario a la radiación y al incluir dicha información en un programa informático. También analizaron la exposición a la radiación utilizada en 5.507 estudios de diagnóstico por imágenes nucleares que expusieron la mama a la radiación.

Los investigadores luego utilizaron un modelo de riesgo estadístico para determinar el riesgo de desarrollar cáncer de mama que presentan las mujeres debido a la realización de análisis por imágenes, según la edad de las mujeres cuando se realizaron los análisis, y lo compararon con el riesgo básico de desarrollar cáncer de mama, según la información del Instituto Nacional del Cáncer.

Las mujeres jóvenes que se realizaron varias tomografías computarizadas del tórax o del corazón presentaron el mayor aumento en el riesgo de desarrollar cáncer de mama, el que fue de un 20 % aproximadamente.

Si bien los resultados de este estudio parecen alarmantes, es importante tener en cuenta varios puntos:

  • Existen análisis por imágenes que no utilizan radiación, como la resonancia magnética (IRM) y la ecografía.
  • Los investigadores calcularon las dosis de radiación que las mujeres recibieron al realizarse los estudios de diagnóstico. En algunos casos, es posible que estos cálculos no sean definitivamente exactos.
  • Los beneficios de los estudios de diagnóstico que utilizan rayos X casi siempre son mayores que los riesgos.
  • Los resultados del estudio no se basan en casos de cáncer de mama reales, sino en modelos de riesgos teóricos, por lo que los resultados son solo teóricos.
  • El estudio es preliminar: se trató de un resumen presentado en una reunión que no se publicó en un boletín revisado por expertos.

Si el médico recomienda realizarte estudios de diagnóstico que utilicen rayos X, asegúrate de entender por qué es necesario que te hagas el estudio y pregúntale al médico si se puede utilizar la dosis de radiación más baja posible. Si tienes un problema de salud que requiera la realización de varios estudios de diagnóstico, pregúntale al médico si es posible que alguno de estos estudios no utilicen radiación. Juntos, tú y tu médico pueden desarrollar un plan de estudios que sea el más adecuado para ti y tu situación particular.

Para obtener más información sobre los estudios de diagnóstico, visita las páginas de Análisis para detectar el cáncer de mama: detección, diagnóstico y control de Breastcancer.org.

Para obtener más información sobre cómo mantener el riesgo de desarrollar cáncer de mama lo más bajo posible, visita la sección Disminuye los riesgos (en inglés) del sitio Breastcancer.org.

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