Un estudio sugiere que los productos lácteos con alto contenido de grasas pueden estar vinculados con una tasa más baja de supervivencia

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Un estudio realizado por investigadores de Kaiser Permanente sugiere que las mujeres diagnosticadas con cáncer de mama en etapa temprana que consumen productos lácteos con alto contenido de grasas después del diagnóstico tienen más probabilidades de morir a causa del cáncer de mama que las mujeres que comen productos lácteos con bajo contenido de grasas después del diagnóstico.

El estudio fue publicado en línea el 14 de marzo de 2013 por el Boletín del Instituto Nacional del Cáncer. Lee el resumen “High- and Low-Fat Dairy Intake, Recurrence, and Mortality After Breast Cancer Diagnosis” (Consumo de lácteos con alto y bajo contenido de grasas, recurrencia y mortalidad después del diagnóstico de cáncer de mama) (en inglés).

La hormona estrógeno estimula el crecimiento celular en las mamas, incluido el crecimiento de las células cancerígenas del cáncer de mama de receptores de hormonas positivos. El estrógeno se produce y se almacena en los célula de grasa. Muchos investigadores creen que los productos lácteos que se consumen en los Estados Unidos y otros países occidentales tienen niveles altos de estrógeno y progesterona debido a que la mayor parte de la leche la producen vacas preñadas. Por lo tanto, podría ser posible que los productos lácteos con bajo contenido de grasas tengan niveles más bajos de estrógeno y progesterona debido a que se ha eliminado la mayor parte de las grasas. Esto sugiere que los productos lácteos con bajo contenido de grasas pueden ser una opción más adecuada para las mujeres a quienes se les ha diagnosticado cáncer de mama, especialmente cáncer de mama de receptores de hormonas positivos.

En este estudio, los investigadores querían saber si el hecho de consumir productos lácteos con alto contenido de grasas aumenta el riesgo de recurrencia del cáncer de mama (que el cáncer vuelva a aparecer), así como también el riesgo de morir a causa de esta enfermedad. Los productos lácteos con alto contenido de grasas que se consideraron en este estudio fueron los siguientes:

  • leche entera
  • leche condensada o evaporada
  • pudín
  • helado
  • flan
  • tarta
  • queso
  • yogur
  • mantequilla

Los investigadores estudiaron a casi 1.900 mujeres a quienes se les había diagnosticado cáncer de mama en etapa temprana entre 1997 y 2000. La mayoría de las mujeres provenía del norte de California. Cuando se inició el estudio, los investigadores enviaron una encuesta de 120 preguntas a las mujeres. Las preguntas incluyeron lo siguiente:

  • la frecuencia con que consumieron productos lácteos durante el año anterior
  • el tamaño de la porción
  • los tipos de productos lácteos que consumieron
  • si el producto lácteo tenía alto contenido de grasas, 2 % o 1 % de grasas, o eran descremados o desnatados

Seis años después, los investigadores enviaron la misma encuesta a todas las mujeres. Aproximadamente 1.500 mujeres enviaron la segunda encuesta. Se hizo un seguimiento de estas mujeres durante unos 12 años.

La mantequilla y la leche con bajo contenido de grasas fueron los productos lácteos que las mujeres informaron que consumieron con más frecuencia. En general, las mujeres señalaron que consumían alrededor de 0,8 porciones por día de productos lácteos con bajo contenido de grasas y unas 0,5 porciones por día de productos lácteos con alto contenido de grasas.

Durante el seguimiento, 349 mujeres tuvieron una recurrencia del cáncer de mama; 372 de las mujeres murieron por otras causas y 189 de estas mujeres murieron específicamente a causa del cáncer de mama.

Los investigadores hallaron que las mujeres que indicaron que consumían una o más porciones por día de productos lácteos con alto contenido de grasas corrían un riesgo un 64 % mayor de morir por cualquier otra causa y un riesgo un 49 % mayor de morir a causa del cáncer de mama, en comparación con las mujeres que consumían menos porciones por día de productos lácteos con alto contenido de grasas o las mujeres que consumían productos lácteos con bajo contenido de grasas.

No se observó una asociación entre la cantidad de productos lácteos con bajo contenido de grasas consumidos y la supervivencia al cáncer de mama. Tampoco se observó una asociación entre el riesgo de recurrencia y la cantidad de productos lácteos con alto contenido de grasas consumidos.

Si bien los resultados de este estudio son inquietantes, es importante tener en cuenta varios aspectos.

En primer lugar, las mujeres que participaron en el estudio debían recordar con exactitud la cantidad y el tipo de productos lácteos que consumieron durante todo el año anterior. A menos que se lleve un registro detallado de la comida diaria ingerida, es sumamente difícil de saberlo. Por lo tanto, es probable que la cantidad y el tipo de productos lácteos consumidos se hayan informado erróneamente.

En segundo lugar, no queda claro si los investigadores también analizaron qué otros alimentos consumían las mujeres o si consideraron el peso y los hábitos de ejercicios de dichas mujeres en la investigación. El sobrepeso y la falta de ejercicios son dos factores que pueden empeorar los resultados del cáncer de mama y aumentar el riesgo de recurrencia del cáncer de mama.

En tercer lugar, no se conoce el estado de los receptores de hormonas de los casos de cáncer de mama del estudio. En el caso de que se le diagnosticara cáncer de mama de receptores de hormonas positivos a una de las mujeres, era probable que se le recetaran medicamentos de hormonoterapia durante al menos 5 años después de una cirugía para reducir el riesgo de que el cáncer volviera a aparecer. Alguna de las mujeres (o muchas de ellas), ¿abandonaron la hormonoterapia en forma anticipada? De ser así, esto también podría haber afectado los resultados del estudio.

Por lo tanto, este estudio demuestra una asociación entre los productos lácteos con alto contenido de grasas y peores resultados del cáncer de mama, pero no comprueba que el primer factor cause el segundo. Es necesario realizar muchos más estudios sobre el posible vínculo entre los productos lácteos de alto contenido de grasas y el cáncer de mama.

Si te diagnosticaron cáncer de mama en etapa temprana, debes hacer todo lo que esté a tu alcance para minimizar el riesgo de recurrencia y mejorar tus posibilidades de supervivencia, lo cual incluye lo siguiente:

  • seguir una dieta balanceada y saludable que tenga bajo contenido de azúcar y alimentos procesados
  • evitar las bebidas alcohólicas
  • mantener un peso saludable
  • hacer ejercicios diariamente
  • no fumar
  • no dejar de tomar los medicamentos recetados para reducir el riesgo de recurrencia

Para obtener más información acerca de los factores de riesgo del cáncer de mama, incluidos los factores del riesgo de recurrencia, visita la sección Disminuye los riesgos (en inglés) del sitio Breastcancer.org.

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