Los resultados falsos positivos de las mamografías pueden causar estrés a largo plazo

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Los resultados falsos positivos de las mamografías de detección alimentan el debate acerca del valor de la detección del cáncer de mama. Un falso positivo se refiere a lo que sucede cuando una mamografía muestra un área anómala que parece cáncer pero resulta ser un área sana.

En definitiva, la noticia es buena: no es cáncer de mama. Sin embargo, el área sospechosa suele requerir un seguimiento con uno o más médicos, análisis adicionales y otros procedimientos, incluso una biopsia, por no mencionar el estrés y la preocupación por los resultados. Un falso positivo implica costos psicológicos, físicos y económicos.

Un estudio de Dinamarca indica que los efectos psicológicos negativos de obtener un resultado falso positivo en una mamografía persisten durante al menos 3 años después de que las mujeres se enteran de que no tenían cáncer de mama.

El estudio se publicó en la edición de marzo/abril de 2013 de Annals of Family Medicine (Anales de medicina familiar). Lee “Long-Term Psychosocial Consequences of False-Positive Screening Mammography” (Consecuencias psicosociales a largo plazo del resultado falso positivo de una mamografía de detección) (en inglés).

El estudio investigó a 454 mujeres que tuvieron resultados anómalos en la mamografía y 864 mujeres que tuvieron resultados normales en la mamografía. Las mujeres tenían entre 50 y 69 años.

Todas las mujeres respondieron la primera parte de la encuesta Consecuencias de la detección en el cáncer de mama (COS-BC) inmediatamente después de recibir los resultados de las mamografías y, en el caso de las mujeres con resultados anómalos, antes de otras pruebas o consultas con el médico relacionadas con estos resultados anómalos. Las mujeres completaron la segunda parte de la encuesta 1, 6, 18 y 36 meses después de conocer los resultados finales de las mamografías (un diagnóstico de cáncer de mama o un falso positivo).

La encuesta COS-BC es una encuesta de dos partes que incluye preguntas sobre los efectos psicológicos y sociales de los resultados anómalos y los resultados falsos positivos de las mamografías. La primera parte de la encuesta incluye preguntas sobre la percepción personal, la ansiedad, el sueño, la sexualidad, los sentimientos de tristeza y los efectos negativos sobre el comportamiento. En la segunda parte de la encuesta, se solicita a las mujeres que califiquen los cambios en los pensamientos acerca del futuro, los sentimientos de pesimismo, los efectos en las relaciones y los sentimientos de tranquilidad.

Al analizar las respuestas de la primera parte de la encuesta COS-BC, los investigadores determinaron que las mujeres que inicialmente tuvieron resultados anómalos en las mamografías presentaron efectos más negativos inmediatamente después de obtener los resultados que las mujeres que tuvieron resultados normales.

Al analizar las respuestas de la segunda parte de la encuesta, los investigadores determinaron que 1 mes después del diagnóstico final, las mujeres con resultados normales de las mamografías tuvieron menos efectos negativos que las mujeres que habían obtenido resultados falsos positivos y que las mujeres a quienes se les había diagnosticado cáncer de mama.

Las respuestas a las encuestas que se dieron 6, 18 y 36 meses después del diagnóstico final indicaron que las mujeres que tuvieron resultados normales en las mamografías presentaron la menor cantidad de efectos negativos. Las mujeres que tuvieron resultados falsos positivos presentaron más efectos negativos que las mujeres con resultados normales, pero menos efectos negativos que las mujeres a quienes se les diagnosticó cáncer de mama.

“No hay dudas de que realizarse una mamografía causa ansiedad en cualquier mujer”, afirmó la Dra. Marisa Weiss, presidenta y fundadora de Breastcancer.org. “Y si te llaman para comprobar un resultado ‘anómalo’ es peor. Dado que el cáncer de mama es una de las principales preocupaciones de las mujeres, no se necesita mucho para desencadenar una cascada de reacciones negativas. Tampoco sorprende que la ansiedad persista. Cuando recibes un falso positivo, tomas conciencia del problema y te sientes vulnerable. Sin embargo, todo estudio que analice el impacto negativo de los falsos positivos debe tener en cuenta lo terrible que se siente ser diagnosticada demasiado tarde debido a los resultados falsos negativos”.

Si bien los resultados de este estudio son inquietantes, es importante tener en cuenta varios aspectos:

  • Los investigadores no detallan qué tipo de pruebas adicionales se realizaron a las mujeres que recibieron resultados anómalos en la mamografía. ¿Se las llamó solo para realizarles más mamografías? ¿O se les realizó una ecografía o una resonancia magnética (IRM)? ¿Se realizaron biopsias? Es entendible que las mujeres que tuvieron que realizarse más pruebas y una biopsia sintieran más ansiedad y estrés que las mujeres que solo debieron realizarse otra mamografía.
  • Si te realizas mamografías de detección periódicamente, la cantidad de falsos positivos que recibes DISMINUIRÁ, ya que el radiólogo tendrá los resultados anteriores para compararlos. Es decir, realizarse mamografías periódicamente ayuda a reducir la cantidad de falsos positivos.
  • Cada mujer debe conocer su propio riesgo de desarrollar cáncer de mama, más allá de sus antecedentes familiares. La “personalización” del proceso de detección (conocer la densidad de tus mamas, tus antecedentes familiares, tus antecedentes de biopsias y enfermedades mamarias benignas, entre otros factores) puede ayudar a los médicos a determinar qué mujeres presentan riesgo de recibir resultados positivos falsos en las mamografías y a adaptar la detección para cumplir sus necesidades específicas.

Si eres mayor de 40 años y tienes un riesgo promedio de desarrollar cáncer de mama, las mamografías de detección anuales deben ser parte de tu atención médica. Si tu riesgo de desarrollar cáncer de mama es más alto que el promedio, es recomendable consultar al médico sobre un plan de detección de cáncer de mama más agresivo que sea el más adecuado para tu situación particular.

Tú eres única y mereces la mejor atención posible. No permitas que ningún obstáculo te impida hacerte las mamografías de detección periódicas.

  • Si te preocupa el costo, habla con tu médico, con un trabajador social del hospital local o con los miembros del personal de un centro de mamografías. Consulta sobre programas gratuitos en tu área.
  • Si tienes problemas para programar una mamografía, llama al Instituto Nacional del Cáncer (800-4-CANCER) o al Colegio Americano de Radiología (800-227-5463) para localizar proveedores de mamografía certificados cerca de tu área.
  • Si las mamografías te causan dolor, consulta a los miembros del personal del centro de mamografías cómo se puede hacer para que la experiencia sea lo más sencilla y cómoda posible para ti.

Para obtener más información, visita las páginas Mamografías del sitio Breastcancer.org.

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