Un estudio analiza la relación entre el consumo de alcohol y la supervivencia

Read this page in English


Las investigaciones han demostrado continuamente que el consumo de alcohol, incluso un vaso por día, aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de mama en las mujeres.

No queda claro por qué el consumo de alcohol aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de mama. Muchos estudios han demostrado que el consumo de alcohol influye en mayor medida en el cáncer de mama de receptores de hormonas positivos. El estrógeno puede causar el crecimiento del cáncer de mama de receptores de hormonas positivos, y el alcohol puede aumentar la cantidad de estrógeno en el cuerpo de una mujer. Este aumento de estrógeno puede explicar, en parte, esta relación.

En un nuevo estudio, se investigó si el consumo de alcohol antes o después de recibir un diagnóstico de cáncer de mama incidía en las tasas de supervivencia. Los resultados parecen indicar que el consumo de alcohol no incidió en la supervivencia al cáncer de mama. Las mujeres que bebían alcohol después de ser diagnosticadas también tuvieron menos probabilidades de morir a causa de enfermedades cardíacas en comparación con las mujeres que nunca bebieron alcohol. Sin embargo, este estudio presenta algunos problemas. No debes comenzar a beber alcohol o beber más cantidad debido a estos resultados.

El estudio fue publicado en línea el 8 de abril de 2013 por Journal of Clinical Oncology (Revista de oncología clínica). Lee el resumen “Alcohol Consumption Before and After Breast Cancer Diagnosis: Associations With Survival From Breast Cancer, Cardiovascular Disease, and Other Causes” (Consumo de alcohol antes y después del diagnóstico de cáncer de mama: asociaciones con la supervivencia al cáncer de mama, enfermedades cardiovasculares y otras causas) (en inglés).

Para investigar si el consumo de alcohol antes de recibir el diagnóstico afectaba la supervivencia, los investigadores analizaron la información de casi 23.000 mujeres del estudio Collaborative Breast Cancer Study (Estudio colaborativo sobre el cáncer de mama o CBCS). Las mujeres, de 20 a 79 años, provenían de New Hampshire, Massachusetts y Wisconsin. Al comienzo del estudio, los investigadores entrevistaron a las mujeres por teléfono y les preguntaron cuánto y con qué frecuencia habían bebido en el transcurso de sus vidas hasta el momento en que les diagnosticaron cáncer de mama. Los investigadores también les preguntaron acerca de otros factores de riesgo de cáncer de mama, incluidos sus antecedentes menstruales y de maternidad, los antecedentes familiares de cáncer, los hábitos de ejercicio, la estatura y el peso, y el uso de terapia de reemplazo hormonal.

Para determinar si el consumo de alcohol después del diagnóstico incidía en la supervivencia, los investigadores invitaron a las mujeres del CBCS a participar en otro estudio sobre supervivencia, denominado Collaborative Women’s Longevity Study (Estudio colaborativo sobre longevidad de las mujeres), después de haber finalizado el CBCS. Casi 5.000 mujeres aceptaron participar en este nuevo estudio. Los investigadores solicitaron a las mujeres que completaran un cuestionario similar al utilizado en el estudio CBCS sobre qué cantidad y con qué frecuencia bebieron alcohol después de recibir el diagnóstico. Las mujeres completaron el cuestionario entre 3 y 9 años después de recibir el diagnóstico.

Se hizo un seguimiento de las mujeres durante unos 11 años después del diagnóstico. Durante ese período, 7.780 mujeres murieron:

  • 3.484 mujeres murieron a causa del cáncer de mama.
  • 1.531 mujeres murieron a causa de una enfermedad cardíaca.
  • 2.765 mujeres murieron por otras causas.

De las 22.890 mujeres que completaron el cuestionario sobre el consumo de alcohol antes del diagnóstico:

  • 4.396 (19 %) mujeres dijeron que nunca bebieron alcohol.
  • 11.497 (50 %) bebían uno o dos vasos por semana.
  • 3.583 (16 %) bebían de tres a seis vasos por semana.
  • 1.647 (7 %) bebían de siete a nueve vasos por semana.
  • 1.767 (8 %) bebían 10 o más vasos por semana.

En comparación con las mujeres que no bebían alcohol antes del diagnóstico, era muy probable que las mujeres que sí bebían fueran más jóvenes, fumaran, siguieran una dieta más saludable y tuvieran más educación.

Los investigadores determinaron que las mujeres que informaron un consumo moderado de alcohol (de tres a seis vasos por semana) presentaron tasas de supervivencia al cáncer de mama levemente más altas que las mujeres que dijeron que nunca consumieron alcohol.

De las 4.881 mujeres que completaron el cuestionario sobre el consumo de alcohol después del diagnóstico:

  • 1.140 (23 %) mujeres dijeron que nunca bebieron alcohol.
  • 2.232 (46 %) bebían 1 o 2 vasos por semana.
  • 790 (16 %) bebían de 3 a 6 vasos por semana.
  • 305 (6 %) bebían de 7 a 9 vasos por semana.
  • 414 (9 %) bebían 10 o más vasos por semana.

En comparación con las mujeres que no bebían alcohol después del diagnóstico, era muy probable que las mujeres que sí bebían fueran más jóvenes, hubieran aumentado de peso después del diagnóstico, tuvieran más educación y se hubieran realizado una mamografía antes del inicio del estudio.

Los investigadores no encontraron diferencias en la supervivencia entre las mujeres que bebieron alcohol después del diagnóstico y las mujeres que no lo hicieron. Las mujeres que bebieron más alcohol después del diagnóstico tuvieron menos probabilidades de morir a causa de una enfermedad cardíaca que las mujeres que no bebieron alcohol.

Si bien los resultados de este estudio parecen positivos, hay varios aspectos que debes tener en cuenta antes de empezar a brindar por tu salud:

  • Las mujeres del estudio tuvieron que recordar cuánto bebían antes y después de recibir el diagnóstico. Es sumamente probable que muchas de estas mujeres no hayan recordado correctamente cuánto bebían, especialmente cuando tuvieron que recordar qué cantidad bebían décadas antes del diagnóstico. Es difícil recordar lo que cenaste hace 2 semanas, y aún más difícil recordar cuántos vasos bebías por semana hace 20 años.
  • Este estudio fue un estudio de observación. Esto significa que los investigadores simplemente observaron lo que les sucedió a las mujeres. No se asignó al azar a las mujeres para que bebieran (o no) una cierta cantidad de vasos por semana. Es posible que las mujeres que bebían moderadamente antes o después del diagnóstico también tuvieran otros hábitos de vida saludables (dieta balanceada, ejercicio regular, buenos hábitos de descanso). Por ende, no podemos afirmar que la tasa de supervivencia más alta al cáncer de mama y las enfermedades cardíacas se debió al consumo de alcohol. Es posible que se hayan producido ambos aspectos en las mismas personas.
  • Si bien otros estudios han considerado la supervivencia al cáncer de mama y el consumo de alcohol, muchos estudios de grandes dimensiones han relacionado el alcohol con el riesgo de tener cáncer de mama. Muchos de estos estudios sugieren que el consumo regular de cualquier cantidad de alcohol parece aumentar el riesgo de tener cáncer de mama.

Si quieres hacer todo lo que esté a tu alcance para reducir el riesgo de desarrollar cáncer de mama (o de que el cáncer de mama vuelva a aparecer), puedes beber dos vasos de alcohol o menos por semana.

La Dra. Marisa Weiss, presidenta y fundadora de Breastcancer.org, cuenta cómo se relaja sin la necesidad consumir alcohol luego de un día estresante en su columna de expertos Think Pink, Live Green (Piensa en positivo, sé ecológica) publicada el 1 de diciembre de 2011 (en inglés).

Para obtener más información sobre cómo puedes mantener el riesgo de desarrollar cáncer de mama lo más bajo posible, visita la sección Disminuye los riesgos (en inglés) del sitio Breastcancer.org.

¿Te ayudó este artículo?

No
Evergreen-donate
Volver al inicio