Estudio encuentra una relación entre ciertos genes y la aparición de linfedema

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El linfedema es la inflamación de los brazos, las manos, el tronco, las axilas, la espalda o las mamas causada por la acumulación de líquido linfático en estos tejidos después de la cirugía de cáncer de mama o la terapia de radiación. La linfa es un líquido espeso y transparente que circula en el cuerpo para eliminar residuos, bacterias y otras sustancias de los tejidos. El término médico para denominar a la inflamación es edema. El linfedema puede aparecer poco después del tratamiento, o incluso meses o años después.

Algunos estudios informaron que solo el 10 % de las mujeres tuvieron linfedema después de la cirugía de cáncer de mama y la terapia de radiación, mientras que otros estudios indicaron que esto se producía en el 90 % de las mujeres. Este rango tan amplio de resultados puede deberse a los siguientes factores:

  • Los investigadores utilizaron diferentes formas de definir y medir el linfedema.
  • Muchos de estos estudios incluyeron una cantidad reducida de pacientes.
  • Muchos estudios se realizaron con mujeres a quienes se les había extirpado una gran cantidad de ganglios linfáticos axilares, lo cual solía ser una práctica estándar.

Actualmente, muchos expertos estiman que el rango probablemente se acerque al 20 % o 30 %.

Un estudio de la Universidad de California sugiere que ciertos genes podrían estar relacionados con la aparición de linfedema. Si las mujeres tienen versiones alteradas de estos genes, es probable que sean más propensas a desarrollar linfedema.

La investigación fue publicada en línea el 16 de abril de 2013 por PLoS ONE. Lee “Lymphatic and Angiogenic Candidate Genes Predict the Development of Secondary Lymphedema following Breast Cancer Surgery” (Genes candidatos linfáticos y angiogénicos predicen la aparición de linfedema secundario tras cirugía de cáncer de mama) (en inglés).

Dado que no todas las mujeres tienen linfedema después de la cirugía de cáncer de mama o la terapia de radiación, los investigadores se preguntaron si la genética podría influir en esto.

El estudio investigó a 542 mujeres que recibieron un diagnóstico de cáncer de mama en una de las mamas y que se sometieron a una mastectomía al menos 6 meses antes del inicio del estudio:

  • Se les diagnosticó linfedema a 155 de esas mujeres.
  • Las 387 mujeres restantes no tenían linfedema.

Además de extraer una muestra de sangre para las pruebas genéticas, los investigadores también registraron la altura y el peso de las mujeres y utilizaron una espectroscopía de bioimpedancia para medir el linfedema. La espectroscopía de bioimpedancia es un método no invasivo que mide la composición del cuerpo, incluido el aumento de la cantidad de líquido en los brazos o las piernas. Se hizo un seguimiento de estas mujeres durante unos 5 años.

Los investigadores confirmaron la presencia de varios genes alterados en las mujeres que habían tenido linfedema, en comparación con las mujeres que no habían tenido linfedema.

El riesgo de linfedema también fue más alto en las mujeres bajo las siguientes condiciones:

  • tenían cáncer de mama en estadio más avanzado al momento del diagnóstico
  • tenían más ganglios linfáticos extirpados
  • tenían un índice de masa corporal más alto

Según los investigadores, los genes que parecen estar relacionados con el linfedema se activan en una fase posterior al desarrollo del sistema linfático y los vasos sanguíneos. Al parecer, los genes cumplen una función en la capacidad del sistema linfático para funcionar con regularidad. Es posible que las personas que presentan cambios en estos genes tengan más probabilidades de tener linfedema después de la cirugía de cáncer de mama debido a que los genes no funcionan de manera adecuada.

Si bien los resultados de este estudio son muy interesantes, se necesitan más investigaciones para que los médicos sepan exactamente cómo y por qué ciertos genes pueden aumentar el riesgo de linfedema después de la cirugía de cáncer de mama, así como también la manera en que podrían utilizar estos análisis.

Hasta entonces, si tienes programada una cirugía de cáncer de mama, pregúntale al médico sobre tu riesgo de presentar linfedema y las medidas que puedes tomar para reducir ese riesgo. Si ya te realizaron una cirugía y te han diagnosticado linfedema, es recomendable que hables con un terapeuta de linfedema sobre un plan de tratamiento que alivie todos los síntomas que tengas. Juntos, pueden elaborar un plan que sea efectivo y conveniente para tu situación particular.

Puedes obtener más información acerca de cómo se produce el linfedema, los factores de riesgo del linfedema, las medidas que puedes tomar para minimizar ese riesgo y los tratamientos para el linfedema en la sección Linfedema (en inglés) del sitio Breastcancer.org.

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