Pocas mujeres hacen ejercicio con regularidad 10 años después del diagnóstico

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Lamentablemente, un nuevo estudio indica que muy pocas mujeres a quienes se les ha diagnosticado cáncer de mama cumplen las recomendaciones nacionales de ejercitación física de los Estados Unidos durante los 10 años posteriores al diagnóstico.

La investigación fue publicada en línea el 10 de abril de 2013 por la revista Cancer Epidemiology, Biomarkers and Prevention (Epidemiología del cancer, biomarcadores y prevención). Lee el resumen “Long-term physical activity trends in breast cancer survivors” (Tendencias de actividad física a largo plazo en sobrevivientes del cáncer de mama) (en inglés). La Dra. Anne McTiernan, Ph.D., miembro del Comité Profesional de Asesoría de Breastcancer.org y directora del Centro de Prevención en el Centro de Investigación del Cáncer Fred Hutchinson de Seattle, fue una de las investigadoras que realizó el estudio.

El estudio realizó un seguimiento de un grupo diverso desde el punto de vista étnico, compuesto por 631 sobrevivientes del cáncer de mama, de 18 a 64 años, durante un período de 10 años. Los investigadores entrevistaron a las mujeres y les solicitaron completar cuestionarios sobre la cantidad de ejercicio que hicieron en distintos períodos:

  • 1 año antes del diagnóstico
  • 2 años después del diagnóstico
  • 5 años después del diagnóstico
  • 10 años después del diagnóstico

Las pautas sobre ejercitación física de los Estados Unidos establecen que se deben realizar ejercicios de intensidad moderada al menos 150 minutos por semana o ejercicios de intensidad alta al menos 75 minutos por semana. La Sociedad Americana contra el Cáncer recomienda a los sobrevivientes del cáncer hacer ejercicio durante al menos 150 minutos por semana y afirma que la mayoría de los sobrevivientes se beneficiarían al realizar un entrenamiento de fuerza al menos 2 días por semana.

Los investigadores determinaron que los siguientes porcentajes de mujeres cumplieron con las pautas de ejercitación física de los Estados Unidos en los distintos períodos:

  • 34 % el año anterior al diagnóstico
  • 34 % 2 años después del diagnóstico
  • 39,5 % 5 años después del diagnóstico
  • 21,4 % 10 años después del diagnóstico

En general, menos del 8 % de las mujeres cumplieron con las pautas en todos los períodos.

Los investigadores se sorprendieron por la notable disminución de la ejercitación física entre el quinto y el décimo año después del diagnóstico y no pudieron encontrar la causa de dicha reducción. Es posible que el dolor, la fatiga o los efectos secundarios del tratamiento afecten la capacidad de las mujeres para hacer ejercicio con regularidad.

El ejercicio ofrece muchos beneficios para las sobrevivientes del cáncer de mama, pero debes hacerlo sin correr riesgos. Si te hicieron una cirugía de cáncer de mama, puedes correr el riesgo de tener linfedema: inflamación de los tejidos blandos del brazo, de la mano, del tronco o de la mama, que puede estar acompañada de adormecimiento, molestia y, a veces, infección.

A algunos médicos y mujeres les preocupa que el entrenamiento de fuerza, especialmente el levantamiento de pesas, pueda desencadenar la aparición de linfedema.

Otros médicos y mujeres piensan que los beneficios del ejercicio realizado correcta y cuidadosamente, incluso el levantamiento de pesas, superan ampliamente los riesgos.

Si eres una sobreviviente del cáncer de mama, es recomendable que hagas todo lo posible para mejorar tu calidad de vida y supervivencia.

Si nunca hiciste ejercicio, lo primero que debes hacer es consultar a tu médico y, posiblemente, a un entrenador físico certificado, acerca de un plan seguro y razonable diseñado específicamente para ti y tus necesidades y capacidades físicas. También es conveniente que preguntes a tu médico cuál es el peso saludable según tu edad, estatura, tipo de cuerpo y nivel de actividad.

Quizás desees comenzar de a poco, caminando 15 minutos al día, y luego aumentar gradualmente la cantidad de tiempo que dedicas al ejercicio físico y el nivel de intensidad de cada sesión. Tal vez necesites meses para llegar a los 150 minutos semanales, pero eso está bien.

Si no estás segura de cómo comenzar a hacer ejercicio, quizá te convenga asistir a un gimnasio o realizar una consulta con un entrenador personal certificado para conocer distintas clases de ejercicio. Algunas personas prefieren ejercitar en su casa, mediante videos o DVD. Otras disfrutan mucho haciendo jardinería o construyendo cosas, en lugar del ejercicio organizado. A algunas personas les encanta formar parte de un equipo y jugar fútbol o béisbol. Caminar o trotar con un amigo es una gran forma de hacer vida social Y obtener los beneficios del ejercicio. Bailar al ritmo de buena música es un excelente ejercicio. Con tantas opciones diferentes, seguramente encontrarás una forma de hacer ejercicio que se adecue a tu personalidad y tus horarios. Si encuentras un ejercicio o una combinación de ejercicios que te parezcan divertidos y no te aburran, será mucho más probable que los sigas haciendo.

Para obtener más información sobre los tipos de ejercicio, cómo hacer ejercicio de manera segura y cómo cumplir con el plan de ejercicios, visita las páginas Ejercicio del sitio Breastcancer.org.

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