El ejercicio puede reducir el riesgo al cambiar el metabolismo del estrógeno

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Muchos estudios indican que existe una relación entre el ejercicio y un riesgo más bajo de cáncer de mama, pero la razón no es clara. Actualmente, una nueva investigación comienza a dar una respuesta al demostrar que el ejercicio aeróbico parece cambiar la forma en que el cuerpo descompone el estrógeno. Es el primer estudio que demuestra que el ejercicio aeróbico tiene un efecto directo en el metabolismo del estrógeno en mujeres premenopáusicas.

El estudio se publicó en la edición de mayo de 2013 de la revista Cancer Epidemiology, Biomarkers & Prevention (Epidemiología, biomarcadores y prevención del cáncer). Lee el resumen “The Effects of Aerobic Exercise on Estrogen Metabolism in Healthy Premenopausal Women” (Los efectos del ejercicio aeróbico en el metabolismo del estrógeno en mujeres premenopáusicas sanas) (en inglés).

Los investigadores deseaban determinar si el ejercicio afecta la producción de compuestos que el cuerpo produce al descomponer el estrógeno. Estos compuestos se denominan metabolitos del estrógeno. Una investigación anterior sugiere que una proporción más alta de ciertos metabolitos del estrógeno “buenos” con respecto a ciertos metabolitos de estrógeno “malos” está relacionado con un menor riesgo de cáncer de mama. El metabolito “bueno” se denomina 2-hidroxiestrona (2-OHE1) y el metabolito “malo” se denomina 16-alfa-hidroxiestrona (16-alfa-OHE1). La 2-OHE1 puede reducir los efectos del estradiol, un tipo de estrógeno relacionado con la aparición de cáncer de mama. La 16-alfa-OHE1 puede contribuir con procesos celulares que podrían causar la aparición de cáncer de mama.

Los investigadores asignaron al azar a 391 mujeres premenopáusicas, jóvenes, sanas e inactivas a un grupo de control que no hacía ejercicios o a un grupo de intervención que sí hacía ejercicios. Las mujeres tenían entre 18 y 30 años de edad y su rango de peso oscilaba entre lo saludable y la obesidad.

Las mujeres del grupo de control continuaron con un estilo de vida inactivo durante el período de 16 semanas del estudio. Las mujeres del grupo de intervención realizaron 30 minutos de ejercicios aeróbicos de moderados a intensos cinco veces por semana durante las 16 semanas. La intensidad de los ejercicios se ajustó para cada mujer, de modo que todas tuvieran ritmos cardíacos máximos similares.

Durante 3 días antes del inicio del estudio y 3 días después de su finalización, los investigadores midieron la cantidad de ciertos metabolitos del estrógeno en la orina de las mujeres.

Al final del estudio, las mujeres del grupo de intervención tuvieron niveles más altos de 2-OHE1 (metabolitos del estrógeno “buenos”) y niveles más bajos de 16-alfa-OHE1 (metabolitos del estrógeno “malos”). Esto significa que la proporción de 2-OHE1 con respecto a 16-alfa-OHE1 fue más alta en las mujeres que hicieron ejercicio. Este aumento de la proporción no se produjo en las mujeres del grupo inactivo.

No se presentaron otras diferencias en otros metabolitos del estrógeno o en las proporciones en ninguno de los dos grupos.

Durante el estudio, las mujeres del grupo de ejercicios también se pusieron en forma desde el punto de vista aeróbico, obtuvieron más masa corporal magra y perdieron grasa corporal.

En función de los resultados, los investigadores llegaron a la conclusión de que el efecto que el ejercicio tiene en el metabolismo del estrógeno puede ser una explicación de la forma en que el ejercicio reduce el riesgo de cáncer de mama.

Ten en cuenta que no sabemos cuál es la cantidad o intensidad ideal de ejercicio físico para reducir el riesgo de cáncer de mama. La Sociedad Americana contra el Cáncer y muchos médicos recomiendan que las mujeres diagnosticadas con cáncer de mama hagan ejercicio con regularidad, alrededor de 4 a 5 horas por semana, con un nivel de intensidad moderado.

Además de una dieta balanceada y un estilo de vida saludable, hacer ejercicio moderadamente intenso con regularidad es una de las mejores medidas que todas las mujeres pueden adoptar para mantener el riesgo de cáncer de mama lo más bajo posible. Hacer ejercicio con regularidad también ayuda a mantener tu salud general lo mejor posible. No importa la edad que tengas, nunca es demasiado pronto ni demasiado tarde para ponerse en movimiento.

Visita las páginas Ejercicio del sitio Breastcancer.org para obtener consejos sobre cómo hacer ejercicio de forma segura y cómo mantener una rutina de ejercicios.

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