El asesoramiento telefónico más el consejo de los médicos pueden ayudar a las sobrevivientes a hacer ejercicio regularmente

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Hacer ejercicio regularmente es importante para estar lo más saludable posible. Cada vez más investigaciones demuestran que hacer ejercicio puede disminuir el riesgo de que el cáncer de mama vuelva a aparecer (recurrencia), si te lo diagnosticaron antes, además de reducir el riesgo de tener cáncer de mama en primer lugar.

No obstante, otra investigación descubrió que muy pocas mujeres a quienes se les ha diagnosticado cáncer de mama cumplen con las recomendaciones nacionales de ejercitación física de los Estados Unidos durante los 10 años posteriores al diagnóstico. Por lo tanto, los médicos se preguntan cuál es la mejor manera de motivar a las mujeres sobrevivientes para que realicen más actividades físicas.

En la actualidad, un estudio reducido sugiere que las mujeres que recibieron el consejo de hacer ejercicios de parte de sus cirujanos u oncólogos, seguido de 3 meses de asesoramiento telefónico, eran más activas que las mujeres que recibieron el consejo de hacer ejercicios y llamadas de seguimiento acerca de su salud general.

El estudio se publicó en la emisión de junio de 2013 de Health Psychology (Psicología de la salud). Lee el resumen “A randomized trial to promote physical activity among breast cancer patients” (Ensayo aleatorizado para promover la actividad física entre las pacientes diagnosticadas con cáncer de mama) (en inglés).

El estudio incluyó a 192 mujeres que recibieron tratamiento para el cáncer de mama en estadio I a IV. Alrededor de la mitad de las mujeres tenían menos de 60 años, y la otra mitad eran mayores. Los investigadores registraron cuánto ejercicio realizaban las mujeres, sus capacidades para realizar actividades físicas, la disposición para ser motivadas y la fatiga que sentían antes del inicio del estudio, y 3 meses, 6 meses y 1 año después de comenzar el estudio.

Después de que las mujeres recibieran el consejo de hacer ejercicios de parte de sus oncólogos o cirujanos, incluido el consejo de hacer ejercicios de forma moderada durante al menos 30 minutos la mayor cantidad de días posible, los investigadores las dividieron al azar en dos grupos:

  • Un grupo recibió ocho llamadas telefónicas durante 3 meses de parte de consejeros que preguntaron acerca de los esfuerzos para hacer ejercicios y les brindaron apoyo.
  • El otro grupo también recibió ocho llamadas telefónicas durante 3 meses, pero las llamadas se concentraron en la salud general de las mujeres.

Los investigadores hallaron que las mujeres del grupo de asesoramiento sobre ejercicios informaron que realizaron 30 minutos más de ejercicios por semana y que tenían casi el doble de probabilidades de cumplir con las recomendaciones nacionales sobre ejercitación física de al menos 150 minutos de ejercicios moderados por semana o al menos 75 minutos de ejercicios intensos por semana.

El ejercicio ofrece muchos beneficios para las sobrevivientes del cáncer de mama, pero debes hacerlo sin correr riesgos. Si te hicieron una cirugía de cáncer de mama, puedes correr el riesgo de desarrollar linfedema, una inflamación de los tejidos blandos del brazo, de la mano, del tronco o de la mama que puede estar acompañada de adormecimiento, molestia y, a veces, infección. A algunos médicos y algunas mujeres les preocupa que el entrenamiento de fuerza, especialmente el levantamiento de pesas, pueda desencadenar la aparición de linfedema.

Otros médicos y mujeres piensan que los beneficios del ejercicio realizado correcta y cuidadosamente, incluso el levantamiento de pesas, superan ampliamente los riesgos.

Si eres una sobreviviente del cáncer de mama, es recomendable que hagas todo lo posible para mejorar tu calidad de vida y supervivencia.

Si nunca hiciste ejercicio, lo primero que debes hacer es consultar a tu médico y, posiblemente, a un entrenador físico certificado, acerca de un plan seguro y razonable diseñado específicamente para ti y tus necesidades y capacidades físicas. También es conveniente que preguntes a tu médico cuál es el peso saludable según tu edad, estatura, tipo de cuerpo y nivel de actividad.

Quizás desees comenzar de a poco, caminando 15 minutos al día, y luego ir aumentando gradualmente la cantidad de tiempo que dedicas al ejercicio físico y el nivel de intensidad de cada sesión. Tal vez necesites meses para llegar a los 150 minutos semanales, pero eso está bien.

Si no estás segura de cómo comenzar a hacer ejercicio, quizá te convenga asistir a un gimnasio o realizar una consulta con un entrenador personal certificado para conocer distintas clases de ejercicio. Algunas personas prefieren ejercitar en su casa, mediante videos o DVD. Otras disfrutan mucho haciendo jardinería o construyendo cosas, en lugar del ejercicio organizado. A algunas personas les encanta formar parte de un equipo y jugar fútbol o béisbol. Caminar o trotar con un amigo es una gran forma de hacer vida social Y obtener los beneficios del ejercicio. Bailar al ritmo de buena música es un excelente ejercicio. Con tantas opciones diferentes, seguramente encontrarás una forma de hacer ejercicio que se adecue a tu personalidad y tus horarios. Si encuentras un ejercicio o una combinación de ejercicios que te parezcan divertidos y no te aburran, será mucho más probable que los sigas haciendo.

Para obtener más información sobre los tipos de ejercicio, cómo hacer ejercicio de manera segura y cómo cumplir con el plan de ejercicios, visita la sección Ejercicio del sitio Breastcancer.org.

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