Más investigaciones demuestran que la extirpación de ganglios linfáticos axilares posiblemente no sea adecuada en muchas mujeres

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Cuando se combate el cáncer de mama en estadio temprano, el ganglio linfático más cercano al cáncer (llamado ganglio centinela) se suele extirpar y enviar a un patólogo para su evaluación. La extirpación de este ganglio se denomina biopsia del ganglio centinela o disección del ganglio centinela.

Si se detectan células cancerígenas en el ganglio centinela, significa que el cáncer se ha propagado más allá de la mama. En el pasado, los médicos creían que podría ser necesario proporcionar más tratamientos para reducir el riesgo de que el cáncer volviera a aparecer (recurrencia), lo que incluye:

  • extirpación de otro ganglio linfático axilar (disección del ganglio axilar)
  • terapia de radiación en los ganglios linfáticos axilares (radiación axilar)
  • quimioterapia
  • tratamiento hormonal, si el cáncer es receptor de hormonas positivo

Sin embargo, las investigaciones han demostrado que las mujeres a las que se les ha diagnosticado cáncer de mama en estadio temprano con un ganglio centinela positivo, quienes no recibieron otros tratamientos, corren el mismo riesgo que las mujeres a las que se les realizó una disección de ganglio axilar. Además, presentaron un riesgo más bajo de linfedema. En la actualidad, otro estudio también respalda la idea de que no se necesita otra cirugía si el ganglio centinela es positivo: la investigación demostró que la radiación axilar reduce el riesgo de recurrencia en aproximadamente la misma cantidad que la cirugía de ganglio linfático axilar. La radiación axilar también produce menos linfedema que la cirugía axilar.

El estudio se presentó en la reunión anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica de 2013. Lea el resumen de “Radiotherapy or surgery of the axilla after a positive sentinel node in breast cancer patients: Final analysis of the EORTC AMAROS trial (10981/22023)” (en inglés).

El linfedema es la inflamación de los tejidos blandos causada por la acumulación de líquido linfático. Según el tipo de cirugía y otros tratamientos que reciba una persona, es posible que el linfedema aparezca en el brazo, en la mano, en la mama, en el tronco o en el abdomen. La inflamación puede estar acompañada de dolor, tirantez, adormecimiento y algunas veces infección. El linfedema puede aparecer días, meses o años después del tratamiento del cáncer de mama, y puede ser temporal o continuo. Debido a que el linfedema puede diagnosticarse erróneamente o puede pasarse por alto en los casos leves, es difícil saber la cantidad exacta de mujeres que se ven afectadas. Los expertos calculan que el 20-30 % de las mujeres tendrán algún tipo de linfedema después de una cirugía de cáncer de mama.

En este estudio, llamado estudio AMAROS (Después de la cartografía axilar: ¿radioterapia o cirugía?) de la EORTC (Organización Europea para la Investigación y el Tratamiento del Cáncer), se dividió al azar en dos grupos de tratamiento a las mujeres a quienes se les ha diagnosticado cáncer de mama en estadio temprano con resultados positivos en la biopsia del ganglio centinela:

  • se realizó la disección del ganglio axilar a un grupo (744 mujeres)
  • se realizó la radiación axilar diaria 5 días a la semana durante 5 semanas al otro grupo (681 mujeres)

Ambos grupos eran similares en cuanto a la edad, al tamaño y grado del cáncer, a las características del cáncer y al hecho de que las mujeres hayan recibido otros tratamientos después de la cirugía. Los investigadores compararon los índices de recurrencia, la supervivencia sin enfermedad (cuánto tiempo vivieron las mujeres sin que el cáncer volviera a aparecer), la supervivencia general (cuánto tiempo vivieron las mujeres independientemente de que el cáncer haya vuelto a aparecer o no), y la calidad de vida (que incluyó el desarrollo o no de linfedema en las mujeres).

Después de unos 6 años de seguimiento, los investigadores hallaron que muy pocas mujeres presentaron recurrencia:

  • cuatro mujeres en el grupo de disección del ganglio axilar (0,54 %)
  • siete mujeres en el grupo de radiación axilar (1,03 %)

Debido a que estas cifras eran demasiado bajas, no queda claro si estos números se pueden aplicar a nivel general. No obstante, la baja cantidad de recurrencias es un resultado positivo.

Los índices de supervivencia general y de supervivencia sin enfermedad fueron similares entre los dos grupos.

Los investigadores también hallaron que las mujeres del grupo de radiación axilar presentaron menos linfedemas que las mujeres a las que se les realizó disección axilar:

  • el 22 % de las mujeres a las que se les realizó radiación axilar desarrolló linfedema
  • el 40 % de las mujeres a las que se les realizó disección axilar desarrolló linfedema

La diferencia fue considerable, lo que significa que era probable debido a la diferencia en el tratamiento y no simplemente por casualidad

Los resultados de este estudio son muy positivos y nos proporcionan más pruebas de que no se necesitan más cirugías si el cáncer se detecta en el ganglio centinela de una mujer a quien se le ha diagnosticado cáncer de mama en estadio temprano.

Si te han diagnosticado cáncer de mama en estadio temprano, se puede realizar una biopsia del ganglio centinela como parte de la cirugía. Si se detectan células cancerígenas en el ganglio centinela, el médico considerará todos los detalles de la situación, lo que incluye tu edad y las características del cáncer (tamaño, estadio, etc.) antes de recomendar los tratamientos para reducir el riesgo de recurrencia.

Puedes obtener más información visitando las páginas de la sección Extirpación de ganglios linfáticos del sitio Breastcancer.org.

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