Otro estudio (esta vez del RU) cuestiona la importancia de las mamografías

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Un estudio realizado en el Reino Unido determinó que las tasas de mujeres que mueren como resultado del cáncer de mama eran aproximadamente las mismas tanto en las mujeres que se realizaban mamografías como en aquellas que no lo hacían. Los investigadores llegaron a la conclusión de que no había pruebas de que las mamografías incidieran en la tasa de mortalidad a causa del cáncer de mama. Sin embargo, este estudio presenta algunos cuestionamientos.

La investigación se publicó en la emisión del 10 de junio de 2013 del Journal of the American Medical Association (Boletín de la Asociación Médica Americana). Lee “Breast cancer mortality trends in England and the assessment of the effectiveness of mammography screening: population-based study” (Tendencias en la tasa de mortalidad en Inglaterra a causa del cáncer de mama y evaluación de la efectividad de la detección mediante mamografías: un estudio basado en la población) (en inglés).

En los Estados Unidos, el valor de las mamografías de detección de rutina fue cuestionado en noviembre de 2009 cuando el Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de los Estados Unidos (USPSTF) recomendó que las mamografías de detección de rutina en mujeres con riesgo promedio de tener cáncer de mama deberían comenzar a realizarse a los 50 años, en lugar de los 40 años. Los cambios recomendados eran muy controvertidos y no se adoptarían en todo el mundo.

Desde entonces, la Asociación Médica Americana, el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos, el Colegio Americano de Radiología, la Sociedad Americana contra el Cáncer, el Instituto Nacional del Cáncer y la Red Nacional Integral del Cáncer publicaron pautas que afirman que todas las mujeres deben ser elegibles para realizarse mamografías de detección a partir de los 40 años.

Debido a las recomendaciones del USPSTF y otros análisis que cuestionaban el valor de las mamografías de detección, el Departamento de Salud de Inglaterra patrocinó un informe en 2011 que determinó que las muertes a causa del cáncer de mama habían disminuido un 20% entre las mujeres que eran elegibles para realizarse mamografías de detección. El informe también afirmó que por cada muerte a causa del cáncer de mama prevenida, se descubrían y se trataban aproximadamente tres casos sobrediagnosticados.

El sobrediagnóstico se refiere a cualquiera de las siguientes situaciones:

  • Una mamografía de detección encuentra un área sospechosa que eventualmente se hubiera diagnosticado como cáncer a través de otros métodos, sin efecto alguno en el pronóstico.
  • Una mamografía de detección encuentra un área sospechosa que nunca habría afectado la salud de una mujer si no se la hubiera encontrado o tratado.

Dado a que el informe no puso fin a la controversia de la mamografía, los investigadores que realizaron este estudio decidieron observar los códigos que aparecen en los certificados de defunción para analizar si dichos certificados que indicaban diversas causas de muertes afectaban las tasas de mortalidad a causa del cáncer de mama.

Hasta mediados de la década de los noventa, los certificados de defunción en el Reino Unido indicaban solo la causa de muerte primaria, incluso si más de una afección había contribuido con la defunción. En la actualidad, los certificados de defunción muestran todas las causas que contribuyeron con la muerte.

Los investigadores analizaron dos bases de datos:

  • el registro de muertes de todo el país
  • un registro de muertes de la región de Oxford

A diferencia del resto del país, la región de Oxford siempre indicó todas las causas de muerte en los certificados de defunción.

Los investigadores hallaron que, desde 1979 hasta 2009, las muertes a causa del cáncer de mama en la región de Oxford disminuyeron un 2,1% cada año en mujeres de entre 40 y 49 años de edad. Este grupo etario no se incluye en el programa nacional de detección mediante mamografías. Las muertes a causa del cáncer de mama disminuyeron en el mismo porcentaje en Oxford en mujeres de entre 50 y 64 años de edad. Este grupo etario se incluye en el programa nacional de detección mediante mamografías.

Los investigadores llegaron a la conclusión de que no había ninguna prueba que indicara que las tasas de mortalidad a causa del cáncer de mama habían disminuido más en mujeres que formaban parte del programa nacional de detección mediante mamografías, en comparación con las mujeres que no formaban parte de dicho programa.

Sin embargo, existen algunas preguntas acerca de este estudio. En general, las mujeres jóvenes tienen menos probabilidades de recibir un diagnóstico de cáncer de mama. No obstante, cuando desarrollan cáncer de mama, el tipo de cáncer tiende a ser más agresivo y con mayor multiplicación celular que el cáncer de mama diagnosticado en mujeres mayores. Por lo tanto, si bien la tasa de mortalidad a causa del cáncer de mama disminuyó entre mujeres jóvenes (probablemente debido a las mejoras en los tratamientos), ¿hubiera disminuido más si las mujeres jóvenes se hubieran hecho mamografías anuales?

Tampoco está claro si los investigadores tuvieron en cuenta otros factores que podrían haber incidido si las mujeres morían o no de cáncer de mama. ¿Hubo demoras en el tratamiento? ¿Las mujeres mayores fumaban y bebían en más cantidad? ¿La mayoría de las mujeres eran obesas o tenían sobrepeso? ¿Las mujeres hacían ejercicios? Todos estos factores pueden afectar la tasa de supervivencia del cáncer de mama, independientemente de si una mujer se realiza o no una mamografía anual.

Si eres mayor de 40 años y tienes un riesgo promedio de desarrollar cáncer de mama, las mamografías de detección anuales deben ser parte de tu atención médica. Si tu riesgo de desarrollar cáncer de mama es más alto que el promedio, debes consultar a tu médico sobre un plan de detección de cáncer de mama más agresivo que sea más adecuado para tu situación particular.

Tú eres única y mereces la mejor atención posible. No permitas que ningún obstáculo te impida hacerte las mamografías de detección periódicas:

  • Si te preocupa el costo, habla con tu médico, con un trabajador social del hospital local o con los miembros del personal de un centro de mamografías. Consulta sobre programas gratuitos en tu área.
  • Si tienes problemas para programar una mamografía, llama al Instituto Nacional del Cáncer (800-4-CANCER) o al Colegio Americano de Radiología (800-227-5463) para localizar proveedores de mamografía certificados cerca de tu área.
  • Si las mamografías te causan dolor, consulta a los miembros del personal del centro de mamografías cómo se puede hacer para que la experiencia sea lo más sencilla y cómoda posible para ti.

Para obtener más información, visita las páginas Mamografías del sitio Breastcancer.org.

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