Técnica de la mamografía y tipos de mamografía

Read this page in English


MammPlacmnt

Existen dos tipos principales de mamografía: la mamografía convencional y la mamografía digital, también llamada mamografía digital de campo completo o MDCC. Ambos tipos de mamografía se realizan mediante la misma técnica. La diferencia está en las imágenes que se obtienen: radiografías fotográficas o archivos digitales que se almacenan directamente en una computadora.


Técnica de la mamografía

Para realizarte una mamografía, el radiólogo o técnico especializado debe comprimir la mama entre dos placas transparentes. Estas placas están conectadas a una cámara altamente especializada, la cual toma dos fotografías de la mama desde dos ángulos diferentes. Luego, el técnico repite el procedimiento en la otra mama. En algunos casos son necesarias más de dos imágenes para tomar la mayor cantidad de tejido posible.

La mamografía puede resultar dolorosa para algunas mujeres, pero en general lo que sienten es una leve incomodidad y la sensación dura solo unos pocos segundos. Es necesario comprimir la mama porque al aplastarla se reduce su grosor. El haz de rayos X debe penetrar la menor cantidad posible de capas de tejido superpuesto. En total, el procedimiento dura unos 20 minutos aproximadamente. La mamografía de diagnóstico generalmente demora más que una mamografía de detección ya que toma más imágenes desde una mayor cantidad de ángulos.

La mamografía, a su vez, implica una exposición mínima a la radiación. De hecho, la exposición a radiación que producen los mamógrafos modernos es mucho menor que la producida en décadas pasadas. La Sociedad Americana del Cáncer indica que la dosis de radiación recibida durante una mamografía de detección es aproximadamente la misma que recibe una persona en su hábitat natural (radiación de fondo) en un período de 3 meses.

Si has tenido ya una cirugía de mama por otra razón, como por ejemplo una biopsia benigna o una cirugía de reducción mamaria, el radiólogo querrá saber dónde se encuentran dichas cicatrices para no confundir el tejido cicatricial con algún tipo de anomalía mamaria. Si has tenido una cirugía de cáncer de mama, te pegará pequeñas bolitas metálicas en la piel con cinta para marcar la cicatriz. La cicatriz indica el lugar con mayor riesgo de recurrencia.

Al menos un radiólogo analiza la mamografía. El radiólogo es un médico que se especializa en analizar estudios de diagnóstico por imágenes para detectar enfermedades u otras afecciones. El hecho de que dos radiólogos analicen la mamografía reduce en aproximadamente 10 a 15 % la probabilidad de pasar por alto un problema. Algunos centros tienen como rutina interpretar dos veces las mamografías, pero esto es costoso y la mayoría de las compañías de seguro no lo cubren. También puedes obtener una “segunda opinión” mediante el análisis de la mamografía hecho por computadora. Esto se denomina detección asistida por computadora (“DAC”). Básicamente, un programa específico de computadora analiza las imágenes y marca las zonas sospechosas. El radiólogo analiza estas zonas y decide si es necesario hacer otros exámenes.

Tipos de mamografía: convencional y digital

Si te han hecho una mamografía convencional, puedes ver que las imágenes están en blanco y negro sobre grandes hojas de película. En una mamografía digital, las imágenes se almacenan directamente en una computadora. Esto permite visualizar las imágenes en la pantalla de una computadora y agrandar o resaltar zonas específicas. Si se detecta alguna zona sospechosa, los médicos pueden utilizar la computadora para analizarla con mayor detenimiento. Las imágenes también pueden transferirse electrónicamente desde una ubicación a otra.

Muchos estudios han mostrado que las mamografías convencionales y digitales son igualmente precisas a la hora de detectar cáncer de mama. Un estudio realizado en el año 2005 con 50 000 mujeres, el Estudio Evaluativo de Imagenología con Mamografía Digital (DMIST, por su sigla en inglés), demostró que la mamografía digital es mejor herramienta de detección que la mamografía convencional únicamente para mujeres que:

  • tienen menos de 50 años
  • tienen tejidos mamarios muy densos o extremadamente densos
  • todavía menstrúan o están en el inicio de la menopausia (perimenopáusicas) pero han tenido algún período en los últimos 12 meses

Si perteneces a alguna de estas tres categorías, consulta a tu médico sobre la posibilidad de hacerte una mamografía digital. Si no sabes si tienes o no un tejido mamario denso, tu médico puede ayudarte, generalmente analizando mamografías anteriores que te hayas realizado.

Las otras ventajas de la mamografía digital frente a la convencional son que (1) las imágenes digitales pueden manipularse para lograr una mejor visualización y pueden almacenarse más fácilmente, y (2) las mamografías digitales emiten alrededor de las tres cuartas partes de la radiación que las convencionales (si bien las convencionales emiten una cantidad de radiación mínima y segura). Las desventajas de la mamografía digital son que es más costosa y no se ofrece en tantas partes como la mamografía convencional.

Se prevé que en el futuro la mamografía digital será una práctica más frecuente. Mientras tanto, puedes consultar a tu médico para ver qué tipo de mamografía es más adecuada para tu caso. Si tu médico te recomienda una mamografía digital o quieres hacerte una, pueden averiguar juntos dónde está disponible este procedimiento en tu región. Deberás corroborar que tu plan de seguro cubra este tipo de estudio.

En la actualidad, muchos centros de imágenes están abandonando la mamografía convencional para incorporar la mamografía digital. Según un artículo de abril de 2008 del New York Times (en inglés), esto está causando un aumento temporal en la cantidad de mujeres a las que se llama para realizarles nuevos estudios. A medida que los radiólogos se acostumbren a leer las imágenes digitales (en especial para mujeres que siempre se han hecho radiografías), será más probable que llamen a las mujeres para analizar las zonas potencialmente sospechosas con mayor detenimiento. Recuerda esto si pasas de la mamografía convencional a la mamografía digital, e intenta no preocuparte si te llaman para que regreses.

Si no tienes la posibilidad de hacerte una mamografía digital, debes continuar con la mamografía convencional como de costumbre.

¿Te ayudó este artículo?

No
Evergreen-donate
Volver al inicio