Recuentos sanguíneos

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Antes y durante el tratamiento para el cáncer de mama es probable que el médico solicite recuentos sanguíneos. Estos análisis verifican si la sangre presenta cantidades normales de los distintos tipos de glóbulos. El cáncer mismo y tratamientos como la quimioterapia y la terapia de radiación pueden reducir los niveles de glóbulos fundamentales para que el cuerpo funcione correctamente.

Habitualmente, los recuentos sanguíneos miden lo siguiente:

  • leucocitos, que funcionan como las células del sistema inmunitario que defienden el cuerpo contra sustancias foráneas e “invasores”. Si tienes una baja cifra de leucocitos, tienes mayor riesgo de sufrir una infección.
  • glóbulos rojos, que transportan el oxígeno por todo el cuerpo. Además de medir la cantidad de glóbulos rojos, se realizará un análisis para medir el nivel de hemoglobina, una proteína con alto contenido de hierro que se encuentra en los glóbulos rojos y que lleva el oxígeno desde los pulmones hasta el resto del cuerpo. (Cuando tienes bajos niveles de hemoglobina, puede aparecer un trastorno denominado anemia). Otro análisis medirá el nivel de hematocritos, que es la fracción del volumen sanguíneo total conformada por glóbulos rojos.
  • plaquetas, que son las células que ayudan a formar coágulos sanguíneos para impedir hemorragias.

Antes de comenzar el tratamiento, es posible que se utilice el recuento sanguíneo para determinar si padeces otro trastorno médico (como la anemia) que deba tratarse en primer lugar. Los recuentos anómalos también pueden indicar que el cáncer se ha propagado hacia la médula ósea (el tejido esponjoso del interior de los huesos, donde se forman los glóbulos).

Durante el tratamiento con quimioterapia, se controlarán tus recuentos sanguíneos antes de cada ciclo de tratamiento. Las medicaciones de la quimioterapia pueden reducir en forma significativa los niveles de glóbulos que tu cuerpo debe poseer. La terapia de radiación también puede afectar estos niveles, aunque en menor medida. Puede que se controlen los recuentos sanguíneos en el transcurso de la radiación, especialmente si la radiación se aplica en un área extensa o si acabas de recibir o aún recibes quimioterapia.

Si tus recuentos son demasiado bajos, el médico puede indicarte medicaciones llamadas factores de crecimiento, que estimulan el crecimiento de determinados tipos de glóbulos. Entre los ejemplos de factores de crecimiento se incluyen:

  • Procrit (nombre genérico: epoetina alfa), Epogen (nombre genérico: epoetina alfa) o Aranesp (nombre genérico: darbepoetin alfa) para aumentar los recuentos de glóbulos rojos.
  • Neumega (nombre genérico: oprelvekin) para aumentar el recuento de plaquetas.
  • Neupogen (nombre genérico: filgrastim) para estimular los niveles de leucocitos.

Otra opción es recibir una transfusión, que es el proceso de transferir a tu cuerpo sangre sana o los componentes sanguíneos necesarios.

Luego del tratamiento, los análisis de sangre sirven para buscar indicios de recurrencia y monitorear los potenciales efectos de la medicación. Los recuentos de leucocitos (células del sistema inmunitario) y de plaquetas se realizar hasta que los niveles se ven normales. Luego, es probable que el médico solicite recuentos sanguíneos solo ocasionalmente, según la clase de tratamiento que recibiste y cómo te sientas.

Obtén más información sobre anemia y bajas cifras de leucocitos.

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