Cirugía del ganglio linfático en hombres diagnosticados con cáncer de mama

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Los ganglios linfáticos revelan información acerca del pronóstico de la enfermedad y ayudan a los médicos a determinar los tratamientos más adecuados contra el cáncer. Los ganglios linfáticos actúan como filtros del sistema de drenaje linfático del cuerpo. Por eso los ganglios linfáticos pueden “atrapar” o filtrar células cancerosas que flotan en el líquido drenado desde el área cancerosa de la mama.

El cirujano inyecta una tintura color azul y una sustancia radioactiva (llamada marcador) en el tumor o la piel que lo cubre. Los primeros ganglios linfáticos que se tiñen de azul y retienen el marcador se denominan ganglios linfáticos centinelas (los “primeros”). A continuación, se extirpan los ganglios linfáticos y se envían al patólogo, quien los analiza para verificar si contienen células cancerosas. Si no se encuentran células cancerosas, ya no será necesaria la cirugía adicional de ganglios linfáticos.

Si se encuentran células cancerosas en los ganglios, habitualmente se deben extirpar más ganglios linfáticos de las axilas. Esto se denomina disección (extirpación) de ganglios linfáticos axilares (del área de las axilas). Existen tres niveles de ganglios linfáticos axilares:

  • El nivel 1 es el nivel más bajo y es el más cercano a la mama.
  • El nivel 2 se encuentra debajo de un músculo principal que abarca el área debajo de la axila (pectoralis major).
  • El nivel 3 hace referencia a los ganglios linfáticos situados exactamente por encima de este músculo.

En la disección de ganglios linfáticos axilares estándar se extirpan los ganglios linfáticos de los niveles 1 y 2. Si antes de la cirugía se percibe alguna anomalía de los ganglios linfáticos a la vista o al tacto, habitualmente se procede con la extirpación axilar de ganglios linfáticos estándar. Es probable que el cirujano aún utilice la tintura, el marcador o ambos para asegurarse de que todos los ganglios linfáticos importantes sean identificados y extirpados.

Uno de los efectos secundarios posibles de la extirpación de ganglios linfáticos es el linfedema del brazo. Se trata de una acumulación de líquido linfático en los tejidos blandos del brazo que tiene lugar además de la inflamación (también llamada edema). Puedes pensar en el linfedema como un problema de plomería: las venas y los canales linfáticos son como tuberías y drenajes que funcionan bien con la carga normal de líquido linfático. Al extirpar ganglios y canales linfáticos, puede que no haya suficientes tuberías y drenajes para ocuparse de todo el líquido y, en consecuencia, el brazo se inflama.

El linfedema puede aparecer unas semanas después de la cirugía de ganglios linfáticos o bien años después del tratamiento de cáncer inicial. Entre los factores que pueden provocar un linfedema se incluyen:

  • Traumatismos en los músculos o en la piel del brazo que pueden originar una infección. Aquí se incluyen rasguños, picaduras de insecto, quemaduras de sol o en la cocina, cortes típicos de la jardinería, erupción causada por plantas (hiedra o roble venenoso) y heridas cutáneas causadas por hábitos nerviosos.
  • Aumento de peso considerable luego del tratamiento para el cáncer de mama. Al igual que con el sobrepeso común, el aumento de peso aumenta el riesgo de inflamación del brazo.
  • Calor. El calor dilata los vasos sanguíneos y aumenta la circulación hacia el brazo. Como resultado, el líquido adicional puede mezclarse con los tejidos del brazo. Es posible que las tuberías de drenaje (canales linfáticos) del brazo no puedan manejar la carga extra de líquido, lo que origina la inflamación. Un clima muy caluroso y los baños de inmersión en agua caliente pueden provocar linfedema.
  • Coágulos sanguíneos. En ocasiones, un coágulo sanguíneo en la vena axilar (de la axila) provoca la acumulación de líquido en el brazo.
  • Vuelos en avión prolongados. Si bien no es usual que un vuelo prolongado provoque un linfedema por primera vez, puede empeorar un caso de linfedema existente debido a los cambios en la presión del aire.
  • Cáncer de mama extendido a los ganglios linfáticos. Esta causa poco común de linfedema puede ocurrir si el cáncer satura los ganglios linfáticos y bloquea la libre circulación de líquido linfático que intenta drenar a través de esos ganglios.

Si no padeces linfedema, significa que la libre circulación de líquido linfático de tu cuerpo a través de los ganglios linfáticos no está bloqueada. O quizás tu cuerpo ya aprendió a redirigir cualquier exceso de acumulación de líquido linfático. Desafortunadamente, una vez que has desarrollado linfedema, cuanto más grande sea y cuanto más tiempo lo tengas, más difícil será reducir la inflamación del brazo. Puedes conocer más acerca de la prevención y tratamiento para el linfedema.

Luego de la cirugía, es posible que se requieran otros tratamientos para eliminar las células cancerosas remanentes. Los tratamientos adicionales pueden incluir terapia de radiación, hormonoterapia, quimioterapia y terapia dirigida.

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