Síntomas y diagnóstico del carcinoma tubular de la mama

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El carcinoma tubular no siempre presenta síntomas claros en la mama. A continuación se detallan algunos síntomas que puedes tener y algunas formas en que los médicos hacen un diagnóstico.

Indicios y síntomas

Como otros tipos de cáncer de mama, el carcinoma tubular de la mama puede no causar ningún síntoma al principio. Con el transcurso del tiempo, es posible que un bulto alcance el tamaño suficiente para ser palpado durante una autoexploración o un examen que realice el médico. Por lo general, los carcinomas tubulares son pequeños (1 cm o menos de diámetro) y se sienten firmes o duros al tacto.

Diagnóstico

La mayoría de los carcinomas tubulares se detectan por primera vez durante un examen de mama o mediante una mamografía de detección. En la mamografía, un carcinoma tubular aparece como una pequeña masa de forma irregular. Se necesitan pruebas adicionales para determinar con seguridad si se trata de un carcinoma tubular.

El diagnóstico de carcinoma tubular generalmente implica una serie de pasos:

  • Una exploración física de las mamas. El médico puede palpar el bulto en la mama o puedes palparlo tú misma durante una autoexploración.
  • Una mamografía puede localizar el tumor y buscar indicios de cáncer en otras áreas de la mama.
  • Una IRM, ecografía, o ambas: pueden utilizarse para obtener más imágenes de las mamas y detectar la presencia de cáncer en otras áreas.
  • Una biopsia. La biopsia consiste en extraer el tumor entero o parte de él par analizarlo con el microscopio. La muestra puede extraerse introduciendo una aguja especial o haciendo una incisión pequeña. La biopsia es clave para un diagnóstico preciso, ya que las pruebas de diagnóstico por imágenes solas no distinguen el carcinoma tubular de otros tipos de cáncer de mama y de otras afecciones benignas (no cancerosas) de la mama.

Cuando el patólogo examina las muestras del tumor con el microscopio, busca las estructuras con forma de tubo que dan nombre al carcinoma tubular. Los expertos generalmente coinciden en que la mayor parte del tumor debe presentar esta apariencia característica para que corresponda llamarlo carcinoma tubular. Cuanto más “tubular” sea, menos probabilidad habrá de que se propague y más fácil será de tratar.

En ocasiones, el carcinoma tubular se encuentra cerca de otros tipos de cáncer de mama más comunes. El carcinoma ductal in situ (CDIS, un tipo de cáncer que se origina y permanece dentro del conducto lácteo) a menudo se desarrolla en proximidades del carcinoma tubular o en su mismo lugar.

Con menos frecuencia, los médicos pueden encontrar un carcinoma lobular in situ (CLIS, una afección precancerosa limitada al lobulillo) o incluso un carcinoma lobular invasivo.

Las investigaciones indican que cerca del 10-15 % de las mujeres a las que se les descubrió un carcinoma tubular en una mama también tienen cáncer en la otra mama. El cáncer en la otra mama generalmente es un carcinoma ductal invasivo (CDI), el tipo más común de cáncer de mama. Por eso es tan importante hacerse controlar ambas mamas minuciosamente.

Como con otros subtipos de cáncer poco comunes, el diagnóstico del carcinoma tubular exige una pericia específica. Es conveniente que busques una segunda opinión si recibes este diagnóstico.

El carcinoma tubular de la mama presenta otras características importantes:

  • Receptores de hormonas positivos: las investigaciones indican que el carcinoma tubular presenta receptores de estrógeno positivos en el 80-90 % de los casos. El carcinoma tubular también presenta receptores de progesterona positivos en la mayoría de los casos (cerca del 68-75 % de los casos, según indica un estudio).
  • HER2 negativo: el carcinoma tubular generalmente presenta receptores de la proteína HER2/neu negativos.

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