Riesgos de la cirugía con implantes

Como todas las cirugías, la cirugía con implante tiene algunos riesgos. Muchos de esos riesgos son los mismos que los riesgos de la mastectomía. Sin embargo, hay algunos riesgos que son exclusivos de la reconstrucción con implante.

Cicatrices: Independientemente del tipo de cirugía que elijas, tendrás cicatrices en la zona de la mama. En la mayoría de las mujeres, las cicatrices se atenúan y se aclaran con el tiempo, pero no desaparecen por completo. Aún así, la mayoría de las cicatrices no suelen quedar a la vista durante las actividades de la vida cotidiana, incluso cuando vistes un traje de baño o una blusa o vestido con escote.

Contractura capsular: Una vez que se coloca el implante mamario, se forma tejido cicatricial alrededor de él, y se crea lo que se denomina “cápsula de tejido”. Estas cápsulas de tejido suelen ser blandas o ligeramente firmes, y no se notan. Sin embargo, en una pequeña cantidad de mujeres, se forma una cápsula de tejido duro que puede ser dolorosa y distorsionar la forma de la mama. Esto se denomina “contractura capsular”. Algunas investigaciones demostraron que los implantes con superficie con textura pueden ayudar a reducir el riesgo de contractura capsular en comparación con los implantes con superficie lisa.

La terapia de radiación administrada después de la cirugía de reconstrucción puede aumentar el riesgo de que se forme una cápsula de tejido cicatricial. Si tus médicos y tú deciden que la terapia de radiación es un método adecuado para ti después de que te hayas hecho una reconstrucción con implante, dile lo antes posible a tu oncólogo especialista en terapia de radiación que tienes un implante, así podrá minimizar cualquier riesgo.

Si se produce una contractura capsular, el cirujano puede romper el tejido cicatricial y reemplazar el implante, si es necesario. Los ejercicios que te indique el cirujano o el fisioterapeuta pueden ayudar a reducir el riesgo de que se forme una cápsula de tejido duro. Los masajes también pueden ayudar. Dile al cirujano o al personal de enfermería que te indiquen cómo debes masajear el implante y la zona que lo rodea para contribuir a evitar que se forme una cápsula de tejido duro. Obtén más información sobre cómo tratar la formación de tejido cicatricial.

Degeneración del tejido: en ocasiones, el tejido en el área de la mama no cicatriza correctamente debido a la presión del implante o el expansor. La red de vasos que suministran sangre al tejido pudo haberse dañado ligeramente durante la cirugía o la radiación. El tabaquismo o la diabetes también pueden dañar los pequeños vasos sanguíneos que suministran sangre al tejido y favorecen la cicatrización.

Los médicos denominan “necrosis” a esta degeneración del tejido. Algunos de los síntomas de la necrosis del tejido incluyen dolor y hemorragia, piel de color azul oscuro o negro, adormecimiento y úlceras que supuran pus o una secreción con mal olor. También es posible que tengas fiebre o que te sientas mal.

Si se produce degeneración del tejido, se debe extirpar el tejido muerto y se debe cerrar el área abierta, ya sea mediante el crecimiento del propio tejido o mediante el uso de un injerto de matriz dérmica. El algunos casos, el cirujano puede recomendar un injerto de piel o de tejido (con piel o tejido de otra parte del cuerpo) para cubrir o rellenar el área afectada.

También hay un alto riesgo de que haya que quitar el implante por contaminación.

Dolor alrededor del implante: algunas mujeres sienten dolor o molestias debido a que el expansor de tejidos, el implante o el tejido cicatricial ejercen presión sobre un nervio u otra zona sensible. El médico puede indicar un programa de ejercicios, estiramiento y masajes, y posiblemente antiinflamatorios, para aliviar el dolor leve. La acupuntura, los ejercicios de respiración, el yoga y la meditación también pueden resultar útiles. Si tienes un dolor intenso, el médico puede recomendarte que realices fisioterapia, que consultes a especialista en dolor o que tomes medicamentos más potentes.

“Distorsión dinámica” o distorsión con el movimiento: Una mama reconstruida con un implante puede tener un movimiento poco natural al flexionar el músculo del pecho (músculo pectoral). Como la piel tiende a cicatrizarse debajo del músculo subyacente, cualquier movimiento puede distorsionar la forma de la mama. Aunque no es peligroso, a algunas mujeres les resulta incómodo o angustiante, especialmente si antes de la cirugía no se les mencionó que podría ocurrir.

Desplazamiento, fugas: Existe un bajo riesgo de que el implante se desplace ligeramente con el tiempo Si esto sucede, es posible que puedas volver a colocarlo en su lugar mediante masajes. Si el implante se desplaza demasiado, programa una consulta con tu cirujano plástico para analizar las maneras de solucionar el problema. En algunos casos, es posible que el cirujano deba armarte un bolsillo reforzado en el pecho para que mantenga el implante en su lugar. Este bolsillo se forma con tu propio tejido y con un injerto de matriz dérmica, si es necesario.

Todos los implantes tienen un leve riesgo de romperse. La posibilidad de que el implante se rompa aumenta con el tiempo. La mayoría de los implantes que estuvieron colocados durante 10 a 15 años tienen un cierto grado de fuga, pero, por lo general, es muy pequeño y no es un problema.

Si se rompe un implante de solución salina, la solución se drena rápidamente, y la mama parece algo desinflada, de modo que adviertes de inmediato que el implante se rompió. El cuerpo absorbe el agua con sal.

Si se rompe un implante de silicona, el gel se drena más lentamente porque es más espeso, así que es posible que tardes más tiempo en advertir que el implante se rompió o que ni siquiera te des cuenta. El cuerpo no absorbe el gel de silicona, que puede detectarse mediante una imagen de resonancia magnética (IRM) o, en ocasiones, mediante una radiografía convencional. La FDA recomienda que te hagas una prueba de detección por IRM 3 años después de recibir el implante para identificar una posible “ruptura silenciosa” y que, luego, te realices ese mismo examen cada 2 años de por vida. Lograr que el seguro médico cubra esa IRM puede ser toda una odisea, así que tal vez puedas hacer las solicitudes en conjunto con el personal del consultorio de tu médico. Si en algún momento crees que tu implante de silicona tiene una pérdida, pídele al médico que lo revise. Los implantes de silicona con fugas siempre deben reemplazarse. Es posible que el cuerpo reaccione a la silicona formando más tejido cicatricial, lo cual puede ser incómodo o hacer que la mama tenga una forma distorsionada.

Implantes mamarios y riesgo de linfoma anaplásico de células grandes de mama

En enero de 2011, la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (FDA) informó una posible relación entre los implantes mamarios de silicona y de solución salina y una forma muy poco común de linfoma, el linfoma anaplásico de células grandes (LACG), en el tejido cercano al implante. La posible relación salió a la luz cuando un estudio identificó a 34 mujeres con diagnóstico de LACG en una mama con un implante. Dado que el LACG es muy poco común, los investigadores que realizaban el estudio y la FDA prestaron atención cuando se diagnosticó a estas mujeres. Por lo general, el LACG de mama aparecía en la cápsula de tejido que se forma de manera natural alrededor del implante y alrededor de esa cápsula.

Es muy importante tener en claro que la FDA NO SABE CON EXACTITUD si existe una relación entre los implantes mamarios y el LACG de mama. La FDA hizo hincapié en que, incluso si existe una relación, el riesgo de LACG de mama en mujeres con implantes mamarios es extremadamente bajo. Siempre que se utilicen según las recomendaciones del fabricante, los implantes mamarios aprobados por la FDA disponibles en la actualidad son seguros. La FDA informó que “las mujeres con implantes mamarios que no presentan síntomas o problemas, como dolor, bultos, inflamación o asimetría, requieren solamente seguimiento de rutina”.

Si estás considerando la posibilidad de colocarte implantes, debes saber que la FDA no considera que el posible vínculo entre los implantes y el LACG sea razón para disuadir a las mujeres de realizarse una reconstrucción con implante.

Si tienes un implante mamario, la opinión de la FDA sobre los implantes debería darte tranquilidad. Aún así, si tienes inquietudes al respecto, no dudes en llamar a tu médico. Debes llamar al médico si presentas síntomas o problemas con el implante, como dolor, bultos, inflamación o asimetría.

Centro de Cirugías Reconstructivas de Mama


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