Dolor vinculado con el tratamiento
Los tratamientos para el cáncer de mama pueden causar efectos secundarios desagradables e incluso dolorosos. Sin embargo, no debes permitir que el temor sobre la posibilidad de sufrir dolor te impida recibir los tratamientos que necesites. Habla con el equipo médico sobre el dolor que podrías experimentar como resultado de un tratamiento específico. Juntos, pueden elaborar un plan para aliviarlo.
La sección Efectos secundarios del tratamiento de Breastcancer.org ofrece información sobre cómo aliviar el dolor y el malestar que pueden estar relacionados con los tratamientos para el cáncer de mama. Para acceder a la información sobre cada tipo de tratamiento, utiliza los siguientes vínculos.
Dolor vinculado con la cirugía
- malestar en la axila
- coágulos sanguíneos y flebitis
- dolor de pecho
- infección
- linfedema
- dolor muscular (mialgia)
- neuropatía
- dolor de mama fantasma
- formación de tejido cicatricial
- sensibilidad de la piel
Dolor vinculado con la terapia de radiación
- malestar en la axila
- dolor de pecho
- piel agrietada, sequedad de piel
- infección
- linfedema
- dolor bucal y de garganta (mucositis)
- dolor muscular (mialgia)
- neuropatía
- sarpullido
- formación de tejido cicatricial
- sensibilidad de la piel
Dolor vinculado con la quimioterapia
- dolor abdominal
- coágulos sanguíneos y flebitis
- dolor óseo y articular
- síntomas de gripe y resfrío
- piel agrietada, sequedad de piel
- fiebre
- síndrome de pies y manos (HFS), también denominado eritrodisestesia palmoplantar (EPP)
- dolores de cabeza
- infección
- reacción en el sitio de la inyección
- linfedema (como resultado de algunos de los esteroides que pueden administrarse como parte del tratamiento de quimioterapia)
- menopausia y síntomas menopáusicos
- dolor bucal y de garganta (mucositis)
- dolor muscular (mialgia)
- neuropatía
- sarpullido
- sensibilidad de la piel
- dolor de garganta
Dolor vinculado con la hormonoterapia
- dolor abdominal
- dolor de espalda
- coágulos sanguíneos y flebitis
- dolor óseo y articular
- síntomas de gripe y resfrío
- endometriosis
- fiebre
- dolores de cabeza
- infección
- calambres en la pantorrilla
- menopausia y síntomas menopáusicos
- dolor muscular (mialgia)
- neuropatía
- sarpullido
- dolor de garganta
Dolor provocado por algunas terapias dirigidas
- dolor abdominal
- coágulos sanguíneos y flebitis
- síntomas de gripe y resfrío
- síndrome de pies y manos (HFS), también denominado eritrodisestesia palmoplantar (EPP)
- dolores de cabeza
- infección
- dolor bucal y de garganta (mucositis)
- dolor muscular (mialgia)
- neuropatía
- sarpullido
- dolor de garganta
Culebrilla
Las personas diagnosticadas con cualquier tipo de cáncer tienen un riesgo más alto que el promedio de desarrollar una infección viral denominada culebrilla (herpes zóster), que causa un doloroso sarpullido con ampollas. Por lo general, sale en el tórax y en la espalda, aunque puede afectar a cualquier parte del cuerpo. La culebrilla es el resultado de la reactivación del virus que causa la varicela (el virus varicela-zóster). Una vez que tuviste varicela, el virus puede permanecer inactivo durante muchos años en el tejido nervioso cercano al cerebro y a la médula espinal. El cáncer y los tratamientos para esta enfermedad generalmente estresan el cuerpo y debilitan el sistema inmunitario, lo que puede originar la culebrilla.
La culebrilla se puede tratar con medicamentos antivirales administrados por vía oral, como Valtrex (nombre genérico: valaciclovir), Zovirax (nombre genérico: aciclovir) y Famvir (nombre genérico: famciclovir). Estos medicamentos son más eficaces cuando se los toma durante las 72 posteriores a la aparición del sarpullido. El dolor vinculado con la culebrilla se puede tratar con muchos de los medicamentos descritos en esta sección, por ejemplo, analgésicos narcóticos (también llamados opiáceos), antidepresivos, medicamentos anticonvulsivos y cremas anestésicas de uso tópico.
