Dolor de espalda
El dolor de espalda puede variar desde un dolor leve a un dolor repentino y agudo al intentar levantar algo. Alrededor de 8 de cada 10 personas sufren dolor de espalda en algún momento de su vida.
Algunas terapias hormonales para el cáncer de mama pueden causar dolor de espalda:
- Faslodex (nombre genérico: fulvestrant)
- Femara (nombre genérico: letrozol)
Algunos medicamentos para el dolor, como el ibuprofeno y el naproxeno, también pueden causar dolor de espalda.
Cómo tratar el dolor de espalda
Si tu dolor de espalda es muy fuerte o dura más que algunos días, habla con tu médico. Quizá puedas cambiar por un tratamiento hormonal o medicamento para el dolor que alivie tus trastornos de espalda.
Una de las mejores cosas que puedes hacer para prevenir el dolor de espalda es hacer ejercicio físico con regularidad y mantener fuertes tu espalda y los músculos del torso. Elongar la espalda también puede ayudarte a aliviar el dolor y la rigidez. Permanecer en cama todo el día quizá empeore tu espalda.
Se ha comprobado que algunas técnicas de medicina complementaria y psicosomática ayudan a aliviar el dolor, entre ellas:
Otros consejos para aliviar el dolor de espalda:
- Compresas calientes o frías o una combinación de ambas pueden aliviar el dolor de espalda. Las compresas de calor pueden ayudar a reducir los espasmos musculares y las compresas de frío pueden contribuir a disminuir la inflamación.
- Sigue una dieta saludable que incluya suficiente calcio y vitamina D para mantener la columna y los huesos tan fuertes como sea posible.
- Conserva un peso saludable para aliviar la presión y el esfuerzo sobre tu espalda.
- Adopta una buena postura y apoya la espalda correctamente cuando debas estar sentada durante mucho tiempo.
- Evita levantar objetos pesados. Si debes levantar algo, mantén tu espalda recta (no te agaches para recoger el objeto). En lugar de esto, flexiona tus rodillas y luego levanta el objeto. Esto pone el esfuerzo sobre tus piernas y caderas en lugar de tu espalda.
