Por qué son importantes los estudios clínicos

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Los estudios clínicos son un paso importante en el descubrimiento de nuevos tratamientos para el cáncer de mama y otras enfermedades; también son formas de detectar, diagnosticar y disminuir el riesgo de contraer una enfermedad. Los estudios clínicos revelan a los investigadores qué es eficaz y qué no lo es para tratar a los pacientes. Los estudios clínicos también ayudan a los investigadores y médicos a decidir si los efectos secundarios de un nuevo tratamiento son aceptables en relación con los beneficios que ofrece.

Los investigadores no saben cuáles serán los resultados de los estudios clínicos. (Si lo supieran, no tendrían que realizar los estudios). Esta incertidumbre hace que la decisión de participar en un estudio clínico sea difícil. En casos aislados, el tratamiento o procedimiento analizado causó daños a los pacientes que participaron voluntariamente en un estudio clínico. Al mismo tiempo, cientos de miles de personas han recibido ayuda y están vivas gracias a que otras personas decidieron participar en un estudio que dio como resultado un tratamiento nuevo más eficaz. Si bien los estudios clínicos son importantes, la decisión de participar en uno de ellos es muy personal y depende de la situación específica de cada paciente. Al igual que con cualquier tratamiento para el cáncer de mama, debes analizar junto con tu médico los beneficios y los riesgos para determinar qué es lo mejor para ti.

Buena parte de los estudios que se reseñan en la sección Noticias de investigación* de Breastcancer.org son informes de estudios clínicos. Todos los tratamientos para el cáncer de mama, incluso Herceptin (nombre genérico: trastuzumab), los inhibidores de la aromatasa, el tamoxifeno, la radiación, etc., se estudiaron en varios estudios clínicos.

Los estudios clínicos son solo un tipo de investigación que se realiza antes de que un nuevo tratamiento se ponga a disposición de los pacientes. En primer lugar, es necesario descubrir, purificar y probar los nuevos medicamentos en estudios preclínicos antes de que los investigadores puedan siquiera pensar en realizar estudios clínicos. De acuerdo con la Sociedad Americana del Cáncer, se prueban alrededor de 1.000 medicamentos posibles antes de que uno solo llegue a la etapa de estudio clínico. En promedio, un nuevo medicamento para tratar el cáncer de mama se estudia como mínimo durante 6 años (y a veces muchos más) antes de que se emprenda un estudio clínico que lo pruebe.

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