El impacto de la cirugía y la terapia de radiación en el riesgo de linfedema

Muchas personas que se someten a una cirugía para extirpar toda la mama o solo una parte también necesitan que se les extirpen algunos ganglios linfáticos de la axila. La linfa del tejido mamario se drena por estos ganglios y a veces transporta células de cáncer. Si se encuentran células de cáncer en los ganglios, el riesgo de que el cáncer se haya diseminado o pueda diseminarse por otras partes del cuerpo es mayor. Esto cumple una función importante al tomar decisiones de tratamiento.

En el pasado, los cirujanos solían extirpar muchos ganglios linfáticos de la axila o la mayoría de ellos, en un procedimiento denominado “disección de ganglios linfáticos axilares” (DGLA). Pero ahora, cuando es posible, se prefiere un procedimiento más limitado denominado “biopsia del ganglio linfático centinela” (BGLC). En esta cirugía, se extirpan solo los primeros pocos ganglios linfáticos, los “ganglios centinela”, que drenan el líquido de la mama. El cirujano identifica los ganglios centinela al trazar la circulación de la linfa con una sustancia radioactiva especial o una tintura azul, y luego los extirpa y los envía para que los analicen con un microscopio. Si los ganglios centinela no tienen células de cáncer, entonces no es necesario extirpar más ganglios.

Si los ganglios centinela contienen células de cáncer, entonces quizá haya que extirpar más ganglios linfáticos de la zona, ya sea como parte del procedimiento de BGLC o más adelante. El procedimiento más extenso se denomina “disección de ganglios linfáticos axilares” (DGLA). Esta decisión se toma según cada caso.

Si el cirujano realiza una DGLA, entonces extirpará la siguiente sección de tejido axilar que contenga ganglios linfáticos. Después de analizar el tejido con un microscopio, el cirujano podrá decirte cuántos ganglios linfáticos se extirparon. Según te hagan una BGLC o una DGLA más compleja, podrían extirparte desde 2 o 3 hasta 40 ganglios linfáticos de la axila. La cirugía también puede dañar algunos vasos linfáticos.

Así que piénsalo: habitualmente, todo el líquido linfático de ese lado de la parte superior del cuerpo (el tórax y la espalda,desde la parte inferior de la caja torácica hasta la parte superior, y también el brazo y la mano) se drenaba por los ganglios linfáticos axilares. Cuantos más ganglios y vasos linfáticos se extirpen, mayor será la probabilidad de que se altere la circulación. La linfa debe buscar vías alternativas por las cuales circular.

Los tratamientos con radiación también pueden afectar al sistema linfático. La terapia de radiación puede provocar la formación de tejido cicatricial que presiona o estrecha los vasos y ganglios linfáticos restantes. Esto interfiere todavía más en la circulación de la linfa hacia fuera del brazo y la parte superior del cuerpo. La radiación directa en la axila conlleva el mayor riesgo de linfedema relacionado con la radiación, ya que allí es donde se encuentran la mayoría de los ganglios, pero la radiación en las zonas de la mama o el tórax también aumenta el riesgo.


Read this page in English

Springappeal17 miniad sp1
Volver al inicio