Cuándo y dónde puede aparecer el linfedema

La inflamación es un efecto secundario normal de la cirugía de cáncer de mama y la terapia de radiación. En general, afecta la zona que rodea al sitio del tratamiento, dura unas pocas semanas después de este y mejora con el tiempo, a medida que el cuerpo se recupera. Esto se denomina “inflamación aguda”. Si la inflamación persiste y se empieza a inflamar una región más grande, como todo el brazo, la mano, la axila, el tórax o la parte superior del cuerpo, puede ser un indicio de linfedema.

Algunas mujeres tienen una complicación posoperatoria denominada “seroma”. Un seroma es la acumulación de líquidos corporales transparentes en cualquiera de las zonas afectadas por la cirugía, como el tórax y la axila. Algunos seromas desaparecen solos, pero otros deben drenarse con una aguja.

No hay un tiempo límite fijo respecto a la duración normal de la inflamación aguda, pero algunos médicos usan una duración de 3 meses como guía. Nicole Stout, especialista en fisioterapia (M. P. T.), terapeuta para el linfedema (C. L. T.) certificada por la Asociación de Linfología de América del Norte (LANA) y líder principal de la práctica de Servicios de Rehabilitación en Kaiser Permanente para la región del Atlántico Medio, establece un límite de tiempo incluso más corto de aproximadamente 2 semanas. “Atendí a pacientes cuyo médico observó la inflamación y les dijo: ‘Bueno, a veces la inflamación puede durar hasta seis meses o incluso un año’. Eso no es verdad y no debe pasar NUNCA con la inflamación. Si dura más de 2 semanas después del tratamiento, es un indicio de sobrecarga linfática. El cuerpo nos habla: no puede manejar la carga de líquido y, si esa carga persiste, incluso en pequeñas cantidades, puede ‘empujar’ al cuerpo a un linfedema. Los tratamientos conservadores como el drenaje linfático manual o una manga de compresión moderada pueden ayudar”.

Si bien es posible que la inflamación aguda se convierta en linfedema, la afección suele aparecer más adelante, después de que la inflamación relacionada con el tratamiento haya desaparecido. En general, lo más probable es que el linfedema aparezca en un plazo de 1 a 5 años después del tratamiento, aunque el riesgo nunca desaparece por completo. Puede aparecer en cualquier zona de la parte superior del cuerpo, del mismo lado en el que se tuvo cáncer de mama, zonas en las que se drenaba la linfa a través de los vasos y los ganglios que se extirparon o se dañaron durante el tratamiento. Estas incluyen lo siguiente:

  • mano
  • brazo
  • axila
  • mama
  • pared torácica
  • la parte delantera o trasera del cuerpo, desde la parte inferior de la caja torácica hacia arriba, también denominada “torso”

El linfedema puede afectar a una o más de estas partes del cuerpo. El linfedema en el brazo y la mano suele ser el más frecuente después del cáncer de mama. La linfa del brazo y la mano tiene el trayecto más largo hasta los ganglios linfáticos de la axila y tiene que hacer más esfuerzo contra la gravedad para llegar hasta allí. Además, el brazo y la mano son las partes del cuerpo con mayor exposición a las tensiones del mundo exterior, como el calor, el esfuerzo y los cortes.

La mayor parte de la investigación sobre el linfedema relacionado con el cáncer de mama se centró en el linfedema en el brazo y la mano; por esa razón, en esta sección de Breastcancer.org, también nos concentramos principalmente en esto. Sin embargo, cuando sea posible, también brindaremos información y consejos sobre el linfedema que afecte a otras zonas de la parte superior del cuerpo.

Nota sobre el síndrome de red axilar: el linfedema es diferente del síndrome de red axilar, que afecta a muchas personas en un plazo de varios días o semanas después de la cirugía de ganglio linfático (aunque puede ocurrir más adelante). En esta afección, se forma un tejido cicatricial tenso parecido a un cordón que se extiende desde la axila, por la parte interna del brazo, hasta la muñeca, lo que produce molestias, dolor y limita la amplitud de los movimientos. Se cree que aparece debido al dañoa los vasos sanguíneos y linfáticos de la axila durante la cirugía. El calor, los masajes y los ejercicios de estiramiento pueden ayudar. Al igual que con el linfedema, es importante consultar a un terapeuta con experiencia en el tratamiento de este síndrome.

Aunque tanto el linfedema como el síndrome de red axilar están relacionados con la extirpación de ganglios linfáticos, son producto de dos procesos diferentes: el linfedema se debe a la acumulación de líquido en el tejido blando, y el síndrome de red axilar se debe a la cicatrización (o inflamación) de los vasos sanguíneos o linfáticos en la zona de la axila. Los vasos se endurecen, y esto hace que se formen cuerdas. Algunos especialistas creen que este síndrome puede aumentar el riesgo de tener linfedema más adelante, pero esto no está comprobado y se necesita más investigación.

Puedes obtener más informaciónsobre el síndrome de red axilar (en inglés) en la sección Efectos secundarios del tratamiento.


Read this page in English

Springappeal17 miniad sp1
Volver al inicio