Linfedema e infección

Una infección es una preocupación especial después de la extirpación de un ganglio linfático, independientemente de si alguna vez tuviste síntomas de linfedema o no. Esto se debe a dos funciones clave que cumplen los ganglios linfáticos en la mano, el brazo y la parte superior del cuerpo.

1. Los ganglios linfáticos se ocupan de los “invasores extraños” de regiones específicas del cuerpo y envían una señal al cuerpo para iniciar una respuesta inmunitaria. “Yo comparo el ganglio linfático con un despachador de taxis que recibe una llamada con la dirección de una persona y luego le ordena al taxi que se dirija hacia allá”, comenta la doctora Kathryn Schmitz, Ph. D., máster en salud pública (M. P. H.), profesora de la división de Epidemiología Clínica de la Universidad de Pensilvania. “Entonces, digamos que tienes uno o varios ganglios linfáticos axilares que asisten a la mano. En un dedo, tienes un corte por el que entran suciedad y desechos al organismo. La linfa transporta la suciedad hacia los ganglios linfáticos, que filtran la suciedad y, luego, le indican al sistema inmunitario que responda para detener la infección. Entonces, ¿qué sucede si ya no tienes todos esos ganglios linfáticos? Un corte que antes no era un problema grave ahora puede convertirse en una infección que, si no se trata, se puede diseminar por todo el cuerpo”.

2. Los ganglios linfáticos filtran bacterias y toxinas para que no entren en la sangre. En el caso de este corte en el dedo, la linfa intenta eliminar las bacterias y la suciedad del tejido del dedo, pero algunos de los ganglios y los vasos linfáticos que tenías antes ya no están para filtrarlas. Los ganglios y vasos restantes quizá no puedan lidiar con toda la linfa que se debefiltrar.Por lo tanto, las bacterias pueden empezar a multiplicarse en la linfa. Debido a que la linfa es rica en nutrientes, proporciona un ambiente perfecto para que las bacterias permanezcan y se reproduzcan.

Cuantos más ganglios linfáticos se extirpen o se dañen, mayor dificultad tendrá el sistema linfático para lidiar con una lesión. Los cortes o incluso las pequeñas grietas en la piel, que a veces no se detectan a simple vista, se pueden infectar, lo que produce síntomas locales, como enrojecimiento, sensibilidad o calor. En algunos casos, estos síntomas se pueden propagar de la lesión original al brazo o la parte superior del cuerpo. Un sarpullido caliente y sensible al tacto en expansión indica celulitis, una infección bacteriana grave de la piel y el tejido subyacente. La celulitis requiere atención médica inmediata y tratamiento con antibióticos. Si no se trata, la celulitis tiende a propagarse rápidamente y puede ser potencialmente mortal. Si no puedes ver a tu médico de inmediato, acude a la sala de emergencias más cercana para recibir tratamiento.

Qué hacer si detectas un corte o una grieta en la piel

Para muchas mujeres, la infección es el desencadenante del primer episodio de linfedema. Si observas un corte o una grieta en una zona de la piel de la mano, el brazo, el tórax o la parte superior del cuerpo del lado en el que tuviste la cirugía, por insignificante que sea, haz lo siguiente:

  • Lava la zona con agua y jabón.
  • Aplica una pomada antibiótica de venta libre, como Neosporin, Polysporin, Bactroban o una pomada equivalente.
  • Cubre la zona con una venda limpia y seca, y cámbiala con frecuencia para mantener la zona limpia y cubierta hasta que sane.
  • Presta atención todos los días para detectar indicios de una infección, como enrojecimiento, inflamación, mayor calor o sensibilidad en la zona, o escalofríos, fiebre o fatiga. Es posible que te sientas enferma, casi como si estuvieras por engriparte, antes de observar un cambio en la piel.
  • Si crees que tienes una infección, llama a tu médico.

Nota: si te cortas, no significa que definitivamente se va a infectar o que tendrás linfedema. Simplemente usa el sentido común para reducir el riesgo de infección y, si aparece algún síntoma, actúa con rapidez.

Si tienes infecciones recurrentes

Toda infección debe tratarse de inmediato con un antibiótico, independientemente de si se convirtió en celulitis o no. Es posible que el médico te recomiende hacer reposo en cama y elevar la zona afectada. Si ya tienes linfedema, puedes seguir usando la manga de compresión si no te resulta muy doloroso. (Si la zona está inflamada y adolorida, quizá tengas que dejar de usarla hasta que los síntomas mejoren. Consulta a tu médico para obtener más ayuda). Debes dejar de hacer el drenaje linfático manual en la zona hasta que se haya resuelto la infección.

En general, el médico tendrá que verte en unos días para asegurarse de que el antibiótico funcione. Los síntomas de la infección deben empezar a disminuir en unos días, aunque probablemente tengas que seguir tomando el medicamento durante más tiempo. Si la infección no responde, puede ser que deban hospitalizarte para administrarte antibióticos por vía intravenosa (a través de una aguja insertada en una vena). Simplemente asegúrate de que no te inserten la vía intravenosa en el brazo o la mano del lado del cuerpo que tiene la infección.

Infórmale a tu terapeuta para el linfedema sobre la infección. Te puede controlar para detectar si hay síntomas de linfedema si nunca te lo diagnosticaron, o síntomas de exacerbaciones si ya lo tienes. Debido a que la infección puede desencadenar el linfedema, es importante actuar con rapidez si tienes síntomas.

Algunas personas después padecen infecciones recurrentes. Si te sucede esto, pregúntale a tu médico cómo obtener un suministro de antibióticos en caso de emergencia, para que tomes ante el primer indicio de problemas. Si tienes linfedema persistente e infecciones frecuentes, quizá debas tomar antibióticos cada vez que tengas un corte o una grieta en la piel. Es probable que el médico te recomiende tomar dosis bajas de un antibiótico con regularidad como medida preventiva, incluso si no hay indicios de lesión ni infección asociada. O quizá solo debas tomar un antibiótico antes de un procedimiento médico que pudiera permitir el ingreso de bacterias externas al organismo, por ejemplo, un procedimiento dental o quirúrgico. Tu médico es la persona indicada para decidir qué es lo adecuado para ti.

Si tuviste problemas con una infección y estás planificando un viaje o una estadía larga fuera de tu ciudad, consulta a tu médico. Quizá te aconseje que lleves una receta para antibióticos o un suministro de medicamentos.

Otra medida importante es intensificar tu plan de tratamiento actual, según el consejo de Nicole Stout, especialista en fisioterapia (M. P. T.), terapeuta para el linfedema (C. L. T.) certificada por la Asociación de Linfología de América del Norte (LANA) y líder principal de la práctica de Servicios de Rehabilitación en Kaiser Permanente para la región del Atlántico Medio. “Con mis propios pacientes, descubrí que cuando encontramos formas de manejar el linfedema con más uniformidad, suelen tener menos infecciones. Esto puede implicar el uso más uniforme de vendajes o de compresión durante la noche, o más compresión durante el día”.

Revisa y sigue todas las pautas para proteger la piel. Para obtener más información, consulta Cómo reducir el riesgo y las exacerbaciones del linfedema.


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