Cómo reducir el riesgo de linfedema e inflamación: lo que puedes hacer

Sigue estos pasos para proteger la mano, el brazo, la axila, el tórax y la espalda del mismo lado en el que se hizo la cirugía de cáncer de mama, o en ambos lados si recibiste tratamiento de cáncer de mama bilateral (cáncer en las dos mamas).

Para proteger la piel:

  • Humecta la piel a diario para mantenerla tersa y sin grietas. Prueba con una loción suave como Eucerin, Moisturel o Aquaphor.
  • Mantén limpios el brazo y la mano, pero no uses jabones irritantes ni jabones desodorantes fuertes. Usa un jabón humectante suave como Dove.
  • Usa guantes protectores para las actividades que impliquen un esfuerzo para la extremidad o que lastimen la piel, y trata de buscar guantes que cubran todo el brazo. Por ejemplo, guantes de goma para lavar la vajilla; guantes de jardinería para plantar y podar plantas, así como para realizar tareas al aire libre; y guantes de cocina para cocinar y asar a la parrilla. Incluso puedes conseguir guantes de cocinero para cuando tengas que usar cuchillos afilados o un rallador.
  • Usa un dedal para coser.
  • Usa repelentes de insectos que no sequen la piel y sin componentes químicos agresivos. Algunos ejemplos son la loción o el bálsamo corporal de aromaterapia Bug Be Gone de Belle’s Botanicals y el bálsamo repelente Badger, que es un repelente de insectos orgánico con certificación del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA). Evita las marcas que contengan mucha cantidad de alcohol. Cualquier componente que termine en “-ol” es un tipo de alcohol.
  • Después de una ducha, empuja las cutículas hacia atrás y mantenlas humectadas.
  • Para eliminar el vello de las axilas, prueba usar una crema depiladora (una indicada para piel sensible) en lugar de una afeitadora tradicional. Primero prueba la crema depiladora en otra zona del cuerpo. Si prefieres usar una afeitadora, prueba la versión eléctrica, pero ten cuidado de evitar la irritación y los cortes en la piel.
  • Aplica una pomada antibiótica (como Bactroban, Neosporin, Polysporin o una pomada equivalente con los mismos ingredientes) a las picaduras de insectos, las cutículas rotas o los cortes que veas. Cubre los cortes con una curita e informa sobre cualquier signo de infección a tu médico o terapeuta para el linfedema.

Para proteger el brazo y la mano contra el uso excesivo o traumatismos:

  • Ten cuidado al levantar algo pesado, como una bolsa de compras, una botella de leche o un niño pequeño, y no lo hagas hasta que no tengas una idea de lo que el brazo puede soportar. Al principio, trata de cargar las cosas pesadas con el otro lado del cuerpo, hasta que adquieras fuerza en el brazo y la parte superior del cuerpo. (Si te hicieron una cirugía de cáncer de mama en ambos lados, evita levantar cosas pesadas al principio).

    Quizá te preguntes: “¿Cuánto es demasiado? ¿Y durante cuánto tiempo?” Es imposible dar una sola respuesta que se aplique a todos los casos. Depende del estado del brazo antes de la cirugía y de cómo se siente después de esta. Si rara vez usas el brazo y la parte superior del cuerpo en actividades extenuantes, quizá tengas que tomarlo con más lentitud que una persona que, por ejemplo, practica remo, levantamiento de pesas o es instructor de yoga. Tu terapeuta para el linfedema es la persona más indicada para ayudarte a decidir qué es lo más seguro.
  • Ten cuidado cuando empieces a fregar, limpiar o rastrillar, cualquier actividad que implique el uso repetido del brazo y la parte superior del cuerpo. Toma descansos con frecuencia y detente si sientes el brazo cansado, pesado o dolorido. Tu terapeuta para el linfedema puede ayudarte a entender en qué momento podrás volver a realizar estas actividades con seguridad. Pregúntale sobre ejercicios de estiramiento que puedes hacer durante los descansos y después de una actividad pesada para que la linfa siga circulando.
  • Usa protector solar (en inglés) para proteger el brazo y la parte superior del cuerpo contra las quemaduras solares. Usa un producto con FPS de 30 o más alto; cuanto mayor sea la protección, mejor.
  • Usa agua tibia para bañarte, ducharte y lavarte (no uses agua caliente).
  • No uses sostenes, camisolas o camisetas que te ajusten demasiado en los brazos o el tórax.
  • Trabaja con un terapeuta capacitado para linfedema para identificar los tipos de ejercicio gradual que se ajusten a tus necesidades. Consulta la sección Linfedema y ejercicio para obtener más información.
  • Si decidiste usar una prótesis mamaria después de la mastectomía, elige la prótesis más liviana que encuentres, para no presionar demasiado la parte superior del cuerpo.
  • Pregúntale a tu médico sobre la manera en que otras afecciones médicas que puedas tener, como diabetes, presión arterial elevada, insuficiencia cardíaca congestiva u otras afecciones cardiovasculares, podrían afectar el linfedema. Todas estas afecciones pueden influir en el sistema circulatorio. Esto, a su vez, puede tener un impacto en el sistema linfático.

Una nota sobre las mangas de compresión: Los especialistas discrepan sobre si tiene sentido que una mujer sin síntomas de linfedema use una manga de compresión (una prenda elástica que se usa en el brazo para aplicar presión de forma que la linfa circule hacia la parte superior del brazo). Algunos creen que no es necesario. Otros piensan que, si tienes muchos factores de riesgo de linfedema, es aconsejable usar una manga durante las actividades físicas que impliquen el uso del brazo. Pídele a tu terapeuta para el linfedema que te aconseje.

Nicole Stout, especialista en fisioterapia y terapeuta para el linfedema certificada por la Asociación de Linfología de América del Norte (LANA), líder principal de la práctica de servicios de rehabilitación en Kaiser Permanente para la región del Atlántico Medio, explica lo siguiente: “¿Todas las mujeres a las que se les extirparon los ganglios linfáticos tienen que usar una manga? No, para nada. Pero es aconsejable tener en cuenta el nivel de riesgo de cada persona. Por ejemplo, si una paciente a la que le extirparon 30 ganglios linfáticos y que recibió radiación en la pared torácica y la axila me pregunta si tiene que usar una manga para hacer ejercicio o viajar, mi respuesta habitual sería ‘preferiría que la tuvieras a que no la tuvieras’. O digamos que tengo una paciente con factores de riesgo que planea un viaje en bicicleta por Europa. Si la manga es liviana y un especialista se la ajusta bien, no está mal que la use durante actividades que la puedan poner en riesgo. Todavía no sabemos con certeza si esto reduce el riesgo de linfedema, pero en teoría ayuda a que el líquido circule”.

Por último, lleva un estilo de vida saludable. Las medidas basadas en el sentido común, como ingerir alimentos saludables, dejar de fumar y limitar el consumo de alcohol, además de hacer ejercicio con frecuencia, ayudan a mantener el cuerpo más saludable. Si bien no está comprobado que estas medidas reduzcan el riesgo de linfedema, no está demás implementarlas, y pueden ser de ayuda. Si necesitas apoyo, habla con tu médico o enfermero para que te recomienden otros especialistas o programas.


Read this page in English

Springappeal17 miniad sp1
Volver al inicio