Vendajes para el linfedema

El uso de vendajes es un pilar fundamental del tratamiento para el linfedema en estadio II y III (linfedema moderado a grave). El uso de vendajes implica cubrir el brazo o la parte superior del cuerpo con varias capas para crear una escayola blanda. Este es un componente principal del tratamiento más amplio denominado terapia descongestiva compleja o TDC, y su eficacia se comprobó en varios estudios de investigación. Si bien no hay muchos estudios que se concentren exclusivamente en el uso de vendajes, las pocas investigaciones disponibles indican que el uso de vendajes puede reducir el volumen del brazo.

Al principio, la aplicación de los vendajes debe hacerla el terapeuta para el linfedema, quien al mismo tiempo debe enseñarte la técnica correcta. Algunos terapeutas proporcionan un DVD educativo o instrucciones por escrito que sirven como guía. El proceso empieza con un forro interno hecho de una tela o gasa parecida a una media, también conocida como “venda de tejido elástico”. El forro se coloca en el brazo y la mano después de humectar la piel con una loción suave, como Eucerin o Curel. “Trata de evitar las lociones con sustancias que puedan irritar la piel, como los perfumes o las tinturas”, aconseja Nicole Stout, especialista en fisioterapia (MPT) y terapeuta para el linfedema (CLT) certificada por la Asociación de Linfología de América del Norte (LANA), líder principal de la práctica de Servicios de Rehabilitación en Kaiser Permanente para la región del Atlántico Medio. “Por ejemplo, si la loción es rosada y con perfume de flores, les digo a las pacientes que la guarden para otro momento”.

En la mayoría de los casos, se coloca un relleno hecho de poliéster, algodón o espuma sobre la venda de tejido elástico, seguido de varias capas superpuestas de vendajes de elasticidad reducida. Los vendajes de elasticidad reducida se parecen a los vendajes Ace que se consiguen en la farmacia, pero son mucho menos elásticos. En general, hay más capas en la parte inferior de la extremidad y menos en la parte superior, para crear una presión gradual que contribuya a la circulación de líquido hacia arriba y fuera del brazo. Los vendajes deben estar ajustados, pero no apretados.

El uso de vendajes también es una opción para el linfedema del tórax o el torso, ya que los vendajes de elasticidad reducida vienen en todos los tamaños. Consulta con el terapeuta para el linfedema.

Breastcancer.org recomienda no probar ninguna de las opciones anteriores por cuenta propia. Si intentas crear tu propio plan y aplicar las vendas en la zona afectada tú misma, sin supervisión inicial, puede empeorar el linfedema. Siempre trabaja con un especialista en linfedema bien calificado.

El uso de vendajes es una terapia reductora, es decir, que reduce el tamaño de la extremidad. Cuando se colocan vendajes en el brazo, las capas de escayola blanda “sujetan” los músculos cada vez que usas el brazo. Esto se denomina “presión de trabajo”. Cuando haces los ejercicios indicados con los vendajes puestos o cuando simplemente usas el brazo para las actividades normales, esta presión de trabajo crea una acción de bombeo interno que saca el líquido de los tejidos y lo envía a los vasos del sistema linfático. La escayola de vendajes evita que el líquido vuelva a circular hacia la extremidad y también ablanda el tejido debajo de la piel. Por este motivo, los vendajes son un tratamiento importante para el linfedema que causa inflamación moderada a grave o cambios en el tejido blando.

Comparación de vendajes y mangas de compresión

Los vendajes funcionan de manera distinta de las mangas de compresión, que contribuyen a que la linfa circule en la dirección correcta, pero no descongestionan la extremidad (no eliminan el líquido de esta). Las mangas aplican lo que se conoce como “presión en reposo”, lo que significa que la presión es mayor cuando el brazo está en reposo. Cuando mueves el brazo, la tela elástica también se mueve, lo que reduce la cantidad de presión. Puede ser que con una manga de compresión alcance para el linfedema leve, pero para los casos más avanzados se requiere el uso de vendajes antes de poder usar una manga. Los vendajes reducen el volumen de la extremidad.

Tiempos y costo

Si bien los planes de tratamiento para el linfedema varían, en general, los vendajes se colocan todos los días durante unas pocas o varias semanas como parte de la TDC. Con la TDC, los vendajes se usan día y noche durante algunas semanas o un mes y se quitan solo para bañarse o para las sesiones de tratamiento con el terapeuta para el linfedema. Una vez que termine la TDC, puedes cambiar a una manga de compresión o quizá debas seguir usando vendajes con frecuencia o cada tanto. El terapeuta puede ayudarte a determinar qué es lo mejor según la forma en que responda el linfedema.

Si el uso de vendajes forma parte de tu plan de tratamiento, obtendrás los suministros directamente del terapeuta para el linfedema o de una empresa de suministros médicos. En general, se recomienda que tengas dos juegos de vendajes, para que puedas alternarlos cuando tengas que lavar uno. El costo puede variar desde $100 hasta $150 y, en general, no tiene cobertura del seguro, pero asegúrate de consultarlo en el plan.

Entre algunas marcas comunes de vendajes de elasticidad reducida, se incluyen las siguientes:

  • Jobst (en inglés)
  • Hartmann
  • Lohmann-Rauscher
  • Solaris (en inglés)

La colocación diaria de vendajes exige mucho tiempo y energía. Puede ser una verdadera molestia. Tampoco es divertido estar con una escayola blanda en el brazo todo el día, todos los días. Pero cuando se hace correctamente, los vendajes pueden reducir el tamaño de la extremidad (o de otra zona afectada) con mucha eficacia. Si tienes problemas para continuar con el régimen de uso de vendajes, habla con el terapeuta para el linfedema. Quizá tenga sugerencias.


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