Imágenes dirigidas

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¿Qué son las imágenes dirigidas?

Las imágenes dirigidas, a veces denominadas “visualización”, son una técnica en la que una persona imagina sonidos, imágenes, olores y otras sensaciones asociadas con alcanzar un objetivo. Imaginarnos en una situación o un entorno determinados puede activar los sentidos, lo que genera un efecto físico o psicológico.

Los estudios revelaron que la práctica de las imágenes dirigidas puede:

  • aumentar transitoriamente la cantidad de células del sistema inmunitario para mantener saludable el resto del cuerpo
  • ayudar a reducir los sentimientos de depresión
  • mejorar la sensación de bienestar

Qué esperar de una sesión de imágenes dirigidas típica

Las imágenes dirigidas se pueden practicar en el hogar con un libro o una grabación de audio, o bien con un terapeuta calificado. Esta terapia se puede realizar en grupo o en sesiones individuales y puede durar de 20 a 30 minutos. En una sesión típica de imágenes dirigidas:

  • El terapeuta usa una de las diversas técnicas de imágenes dirigidas que generan experiencias imaginadas en la mente.
  • Generalmente, el terapeuta guía tu imaginación a lugares o situaciones que te hacen sentir en paz, segura, relajada y confiada.
  • El terapeuta puede usar música de fondo suave para generar una atmósfera de relajación y ayudar a evitar las distracciones.
  • Te solicitará que imagines algo, como una cálida luz de curación dirigida al área donde estaba el tumor o imágenes en la que tu sistema inmunitario ataca las células cancerosas. Un ejercicio muy conocido implica imaginar figuras de Pac-Man que persiguen y comen a las células cancerosas.
  • El terapeuta describe sonidos, olores, sabores y otras sensaciones que podrían acompañar lo que estás imaginando.
  • Cuando te centras en la situación imaginada, podrías comenzar a experimentar sensaciones y sentimientos, como calidez, despreocupación, satisfacción o fortaleza.

Requisitos del terapeuta de imágenes dirigidas

En los Estados Unidos, no hay un proceso de formación estandarizado para los terapeutas de imágenes dirigidas, aunque varias instituciones ofrecen programas de formación que permiten acreditar a los terapeutas. Algunos de estos programas están específicamente diseñados para personas que ya tienen una autorización emitida por el estado para ejercer alguna profesión relacionada con la medicina, como enfermería o psicoterapia. Los requisitos de formación varían de 90 a 200 horas.

Puedes buscar terapeutas calificados en imágenes dirigidas en la Academia de Imágenes Dirigidas (solamente en inglés). La academia capacita o acredita a profesionales médicos en la terapia de imágenes dirigidas, estipula un mínimo de 150 horas de formación y tiene un sitio web que incluye una base de datos con los terapeutas acreditados en los EE. UU.

Investigación sobre imágenes dirigidas en mujeres diagnosticadas con cáncer de mama

En estudios en pacientes diagnosticadas con cáncer de mama, se comprobó que las imágenes dirigidas ayudan al sistema inmunitario y alivian la ansiedad, la depresión y contribuyen al estado de ánimo.

En un estudio a escala reducida llevado a cabo en la Oregon Health and Science University publicado en el año 2002, 25 mujeres diagnosticadas con cáncer de mama de estadios I y II se sometieron a sesiones individuales de imágenes dirigidas mediante hipnosis. Durante las sesiones, se estimulaba a las mujeres a imaginar ciertos tipos de células protectoras del sistema inmunitario, denominadas linfocitos naturales, en sus funciones de búsqueda, destrucción y eliminación de células cancerosas. La sesión inicial se grabó en cinta. Las mujeres usaron las cintas para practicar la terapia en el hogar 3 veces por semana durante 8 semanas.

Los investigadores cuantificaron la función inmunitaria de las mujeres y el estado emocional en tres oportunidades: antes de iniciarse el programa, al cabo de 8 semanas y 3 meses posteriores a la finalización del programa. Después de combinar estos resultados, los investigadores observaron que las mujeres habían disminuido el nivel de depresión y presentaban un aumento de linfocitos. Si bien la cifra de linfocitos era superior, la actividad de estas células no era muy diferente a la inicial.

En un estudio británico publicado en 1999, 96 mujeres recientemente diagnosticadas con cáncer de mama avanzado localizado o con tumores de gran tamaño se dividieron en dos grupos. Ambos grupos recibieron tratamiento tradicional contra el cáncer, incluso 6 ciclos de quimioterapia, pero un grupo también recibió entrenamiento en relajación y terapia con imágenes dirigidas. Las mujeres asignadas al grupo de imágenes dirigidas experimentó una mejor calidad de vida y facilidad en la expresión de sus emociones en comparación con el grupo que únicamente recibió la atención estándar.

En un estudio coreano publicado en 2005, 30 pacientes diagnosticadas con cáncer de mama recibieron entrenamiento en relajación muscular progresiva (ERMP) y se les enseñó a aplicar la terapia de imágenes dirigidas durante los 6 meses de quimioterapia. Otras 30 pacientes fueron tratadas con quimioterapia únicamente. El grupo que practicó el ERMP y la terapia con imágenes dirigidas experimentaron una cantidad inferior de episodios de náuseas y vómitos y manifestaron menores niveles de ansiedad, depresión e irritación en comparación con el grupo de control. Seis meses después de la finalización del tratamiento, el grupo que practicó el ERMP y la terapia con imágenes dirigidas aún experimentaba una mejor calidad de vida que el grupo de control.

Factores importantes que debes considerar antes de probar la terapia con imágenes dirigidas

La terapia con imágenes dirigidas se considera segura. Es mejor practicarla cuando puedes dedicarte plenamente a ella y lograr un alto grado de concentración. Por ejemplo, no intentes practicarla cuando conduzcas o cocines.

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