Once consejos para cuidar mejor tus uñas durante la quimioterapia

Mantén tus uñas cortas. Las imperfecciones se notan menos en las uñas cortas.

No te cortes las cutículas. Usa un removedor de cutículas en crema o gel y empuja las uñas hacia atrás suavemente.

No te muerdas las uñas ni las cutículas especialmente las de la mano del mismo lado de la mama afectada. Si tienes dificultad para dejar de hacerlo, considera la posibilidad de usar guantes blancos livianos de algodón en tu casa, que te ayuden a abandonar este hábito.

Masajea la zona de la uña con crema para cutículas diariamente a fin de prevenir resecamiento, roturas y padrastros.

Usa guantes mientras realizas las tareas del hogar como lavar los platos. La exposición excesiva al agua puede ocasionar micosis en el lecho ungueal.

Usa esmalte de uñas para mantener las uñas fuertes y protegidas del entorno (y también para que luzcan bien). Si tus uñas están muy secas o se caen, tal vez quieras usar una loción hidratante en lugar de esmalte.

Las uñas secas pueden tornarse más débiles o quebradizas durante el tratamiento de quimioterapia. Para quitar el esmalte, usa quitaesmalte que no tenga acetona, que reseca menos que uno a base de acetona.

No uses resinas acrílicas u otras uñas postizas. Las uñas postizas pueden atrapar bacterias y causar infecciones.

Si vas a una manicura profesional, lleva tus propios instrumentos independientemente de cómo esta limpie los suyos en el salón.

Pídele a una manicura profesional más información sobre el cuidado diario de las uñas para mantenerlas saludables y fuertes.

Alerta a tu médico si tienes cualquier indicio de inflamación o infección.

Obtén más información sobre alteraciones en las uñas que pueden aparecer durante la quimioterapia.


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