Diez formas de manejar las náuseas relacionadas con el tratamiento

Las náuseas pueden ser un efecto secundario de varios tratamientos para el cáncer de mama, incluidas la quimioterapia, la terapia de radiación, y ciertas hormonoterapias y terapias dirigidas. Es posible que muchos de los analgésicos que quizá debas tomar junto con tu tratamiento del cáncer de mama causen náuseas. La constipación y la deshidratación son otros efectos secundarios de los tratamientos del cáncer de mama o los analgésicos que pueden ocasionar náuseas.

Come raciones pequeñas a lo largo del día, para no sentirte satisfecha demasiado rápido.

Consume alimentos secos que tienden a provocar menos malestar estomacal, como galletas saladas, tostadas y cereales.

Mantente alejada de los alimentos con alto contenido graso que puedan caerte mal.

Prueba con alimentos a base de jengibre para aliviar las náuseas. Estos incluyen refresco de jengibre, té de jengibre o jengibre cristalizado como refrigerio.

Siéntate erguida después de comer. Acostarte después de las comidas puede afectar la digestión.

Enjuágate la boca antes y después de las comidas para eliminar cualquier sabor desagradable que pueda provocarte náuseas.

Pide que te cocinen o compra comida hecha a fin de evitar olores fuertes que puedan resultarte desagradables.

Considera la posibilidad de usar técnicas de medicina complementaria y psicosomática como la acupuntura, la relajación y la visualización, para reducir las náuseas.

Ingiere alimentos frescos, en lugar de alimentos calientes y picantes. Por ejemplo, yogur descremado, jugo de frutas, sorbetes y bebidas para deportistas. Los alimentos picantes pueden aumentar el malestar estomacal.

Consume alimentos que no tengan olor fuerte. Los olores pueden desencadenar las náuseas.

Visita Náuseas en la sección Efectos secundarios del tratamiento para obtener más información.


Read this page in English

Volver al inicio