Reacciones de la piel a la radiación

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Mientras dura el tratamiento de radiación, lo primero que observarás, probablemente, es un cambio en el color de tu piel, de rosado a rojo. Si eres afroamericana o tienes una tonalidad morena oscura o negra, será más difícil notar el enrojecimiento; no obstante, existen otros síntomas, como el dolor o la sequedad de la piel.

Es posible que algunas áreas de la piel reaccionen más que otras:

  • La piel de la esquina interna superior de la mama puede quedar más enrojecida o irritada que otras áreas debido a lo siguiente:
    • El ángulo del haz de radiación allí es paralelo a la piel, de modo que la radiación la roza (no pasa directamente a través de ella como en otras áreas, donde el haz es perpendicular a la piel).
    • Habitualmente esta área ha estado bastante expuesta al sol con el paso de los años, por ello le toma más tiempo sanar el daño adicional.
  • La piel debajo de la axila suele enrojecerse o irritarse más que otras áreas debido a lo siguiente:
    • El brazo frota hacia adelante y atrás contra la piel irradiada, que ya se encuentra irritada por el sudor y el cabello.
  • La piel bajo el pliegue de la mama suele enrojecer o irritarse más que otras áreas por las siguientes causas:
    • La mayoría de los sostenes rozan esta área.
    • Aquí también el haz de radiación roza la piel.
    • La piel del pliegue roza contra sí misma.

La reacción de tu piel puede ser leve y solo limitada a estas áreas, o bien la piel puede reaccionar más intensamente a la radiación, cubriendo mayor superficie del área mamaria. Esto es más probable que ocurra en los siguientes casos:

  • Si tu cutis es blanco y eres susceptible a las quemaduras de sol.
  • Si tienes mamas grandes.
  • Si te sometes a radiación después de una mastectomía y el tratamiento está diseñado para aplicar una alta dosis a la piel.
  • Si te has sometido a quimioterapia recientemente.

Al igual que con una quemadura de sol, la piel también puede estar reseca, dolorida y más sensible al tacto. Es posible que aumente la irritación. Algunas veces la piel puede comenzar a pelarse en seco como una vieja quemadura de sol, o con humedad, como una ampolla. Si se descama la piel, suele ocurrir hacia el último tercio de los tratamientos o más adelante. Esta descamación probablemente se limitará a unas pocas zonas de la piel tratada. Si la ampolla se rompe, el área de piel expuesta puede doler bastante y supurar. La reacción cutánea puede agravarse si el área expuesta no se trata y se infecta. El radiooncólogo puede trabajar contigo para ayudarte a tratar estos indicios o síntomas. Si los problemas se tornan muy molestos, es posible que el médico o el enfermero sugieran tomar un descanso del tratamiento para permitir que la piel se recupere.

Estos cambios en la piel se producen gradualmente y se pueden prever en los exámenes semanales que realizan el radiooncólogo y enfermero. Debes estar al tanto de la variedad de posibles reacciones cutáneas, de modo que no te sorprendan. Afortunadamente, la irritación de la piel causada por la radiación es temporal. Además, el médico y el enfermero pueden indicarte pomadas, medicamentos y tratamientos para aliviar las molestias. Si observas que el dolor y la irritación no mejoran, habla con tu médico.

Después de concluir el tratamiento de radiación

Después de concluir la terapia de radiación, es posible que los efectos sobre la piel sigan empeorando aproximadamente una semana más y, a partir de entonces, la piel comenzará a mejorar.

Si tienes la piel descamadas o ampollas, tal vez la piel haya comenzado lentamente a crecer mientras recibías el tratamiento. Ahora que has concluido los tratamientos, parches de piel nueva de color rosa perlado crecerán mucho más rápidamente en las áreas afectadas. A medida que crece, la piel nueva es muy delicada. Quizás aún tengas una ampolla o una lámina de piel vieja, seca y escamosa que cubra la piel nueva. No toques la ampolla ni la piel vieja: protegen la piel nueva que crece por debajo. Si experimentas problemas o tienes dudas a medida que crece la nueva piel, llama a tu radiooncólogo o enfermero.

El enrojecimiento intenso y la sensibilidad por lo general comienzan a desaparecen durante las primeras semanas posteriores al tratamiento. La piel demora un poco más en recobrar completamente su color natural. Es posible que las zonas tratadas se vean un tanto bronceadas o levemente rosadas por un período de hasta seis meses después de la última sesión de radiación. Si tu piel es muy oscura, al finalizar el tratamiento la piel puede quedar más oscura y es posible que los cambios tarden de tres a seis meses (y a veces un poco más) en desaparecer.

En algunas personas, la piel puede continuar levemente rosada o bronceada durante varios años después del tratamiento. Y algunas personas notarán un pequeño parche de diminutos vasos sanguíneos en el área de la mama irradiada. Estos vasos (llamados telangiectasias) se ven como una maraña de finas líneas rojas. Las telangiectasias NO son un indicio de recurrencia del cáncer. Habitualmente desaparecen por sí solas.

Si fumas, dejar de hacerlo puede ayudar a que la piel se recupere más rápidamente. Algunas veces sirve la terapia de oxígeno a alta presión (también denominada terapia de oxígeno hiperbárico). Si deseas eliminar las telangiectasias, puedes recurrir a la terapia de láser. Habla con un dermatólogo (médico especialista en piel) que tenga experiencia en el uso de rayos láser para quitar manchas de nacimiento y otras pigmentaciones de la piel.

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