Rutina diaria del tratamiento de radiación

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Aunque la sesión de planificación haya transcurrido sin inconvenientes y todo esté listo para que comiences el tratamiento, quizás te sientas inquieta el primer día de la terapia de radiación.

Durante la sesión de planificación, es posible que el médico o la enfermera te hayan indicado que, antes de las consultas, no te pongas desodorante, antitranspirante, loción ni talco en el área que se tratará. Estos productos pueden interferir en la radiación. Conoce más sobre el cuidado de la piel durante la radiación de modo que estés preparada antes de asistir a las consultas diarias.

A continuación, se describe lo que puedes esperar durante una visita típica al centro de tratamiento:

  • Una vez que llegues al centro de tratamiento, deberás usar una bata de quirófano. También deberás quitarte todas las alhajas que puedan obstaculizar el tratamiento.
  • Un radioterapeuta te llevará a una sala de tratamiento donde te colocará en la posición de tratamiento. En general, deberás recostarte boca arriba con el brazo elevado sobre la cabeza (del lado de la mama que se tratará). La mayoría de los centros de tratamiento utilizan un dispositivo de inmovilización para asegurar tu posición y hacerte sentir más cómoda. Si recibes radiación después de una mastectomía, el terapeuta puede colocarte un bolus (una pieza plana de un material similar al caucho) sobre la superficie de la piel, el cual aumenta la dosis de radiación que reciben la piel y los tejidos que se encuentran justo debajo de la piel.
  • A continuación, el técnico alineará cuidadosamente el acelerador lineal para irradiar el primer campo de tratamiento (por lo general, se tratan dos campos diferentes cada día). Una vez que la máquina está posicionada, el técnico saldrá de la sala. El técnico podrá verte a través de una ventana o en una pantalla de televisión y oírte a través de un intercomunicador en todo momento.
  • Luego, el técnico encenderá la máquina para aplicar la dosis de radiación. Como no puedes sentir la radiación, la única forma de saber cuándo estás expuesta es por el zumbido de la máquina. Mientras la máquina está en funcionamiento, debes quedarte completamente quieta, pero no es necesario que contengas la respiración. La aplicación de la radiación lleva solo entre 30 segundos y algunos minutos (según el tipo y la dosis de la radiación que se utilicen).
  • Luego, el técnico volverá a entrar en la sala para ubicar el próximo campo que se debe tratar. Si recibes radiación en los ganglios linfáticos, es posible que se traten más campos durante la sesión.
  • Cada semana, te tomarán radiografías del campo de tratamiento, que se denominan radiografías de control. El médico las utiliza para volver a verificar que la radiación esté dirigida precisamente a las áreas correctas de tu cuerpo. Como los tatuajes o marcas en la piel pueden modificarse junto con tu piel, es importante tener otra forma de asegurarse de que el tratamiento sea preciso.
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